19 abril 1956
La actriz pasará a ser llamada a partir de ese momento como 'La Princesa Grecia Patricia'
El Príncipe gobernante Rainiero III de Mónaco se casa con la actriz norteamericana Grace Kelly
Hechos
El 19.04.1956 Grace Kelly se casó con el príncipe Rainiero de Mónaco.
Lecturas
La actriz de Estados Unidos Grace Kelly contrajo hoy matrimonio religioso con el príncipe de Mónaco, Rainiero III, en una ceremonia celebrada en la sala del trono monegasca y transmitida por Eurovisión a 30 millones de espectadores.
De este modo la estrella de Hollywood – que vestía un traje de tul de seda, adonado con miles de perlas – se ha convertido en Su Alteza Real Gracia Patricia, la princesa de Mónaco.
Todo el principado participa del acontecimiento desde ayer, cuando los reales novios contrajeron enlace civil. Entre los invitados a la ceremonia religiosa figuraban la Begum, el ex rey Faruk y un considerable número de estrellas del cine.
El presidente de la República de Francia envío como representante personal, al dirigente socialista François Mitterrand. La misa fue concelebrada por el arzobispo de Mónaco, monseñor Barthe y el padre Tucker.
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El matrimonio del príncipe Rainiero III de Mónaco con la actriz de Hollywood Grace Kelly, celebrado el 19 de abril de 1956 se convirtió en un acontecimiento de primer orden para distintos medios de comunicación. Numerosas cadenas retransmitieron la ‘boda de leyenda’ que se celebró en el principado monegasco.
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Grace Kelly será consorte de Rainiero hasta su muerte de 1982.
El Análisis
La crónica social ya tiene su nueva fábula: la estrella de Hollywood que se convirtió en princesa. El 19 de abril de 1956, Grace Kelly, emblema del cine estadounidense, contrajo matrimonio con el príncipe Rainiero III de Mónaco en una ceremonia seguida por millones de personas a través de Eurovisión. Desde la sala del trono del pequeño principado se emitía al mundo un acontecimiento tan real como cinematográfico, en el que la realeza europea y la mitología de Hollywood se daban la mano. A partir de ahora, Grace Kelly será Su Alteza Real Gracia Patricia, princesa consorte de Mónaco.
No se trata solo de una boda entre dos personas, sino de la colisión –perfectamente orquestada– de dos mundos que fascinan a medio planeta: la monarquía europea y la fábrica de sueños norteamericana. Que un príncipe se case con una estrella de cine parecía materia reservada a los guionistas, y sin embargo, la realidad lo ha superado. No es de extrañar que el enlace haya captado la atención de treinta millones de espectadores: esto no es una noticia, es una narración romántica hecha carne.
Las revistas ilustradas y los noticieros de ambos continentes ya tienen una nueva pareja de portada: tan impecable en los modales como fotogénica en las imágenes. La presencia de actores, políticos y miembros de casas reales confirmó que estamos ante algo más que una boda: es un fenómeno cultural, una alianza simbólica entre la modernidad de la pantalla y la tradición del trono. Y como todo cuento de hadas moderno, el público no sólo observa: sueña.
J. F. Lamata