28 mayo 1996
Elecciones La India 1996: Atal Bihari Vajpayee sólo dura 13 días como primer ministro

Hechos
Entre el 16 y 28 de mayo de 1996 Atal Bihari Vajpayee fue primer ministro de La India.
Lecturas
Las elecciones generales celebradas en la India entre el 27 de abril y el 7 de mayo de 1996 pusieron fin a cinco años de Gobierno del Congreso Nacional Indio, dirigido por el primer ministro Pamulaparti Venkata Narasimha Rao, sucesor de Rajiv Gandhi al frente del Ejecutivo desde 1991. Los comicios, destinados a renovar los 543 escaños electivos de la Cámara Baja (Lok Sabha), reflejaron el desgaste del Congreso por las acusaciones de corrupción, las divisiones internas y el malestar provocado por algunas consecuencias de las reformas económicas liberalizadoras iniciadas en 1991. El Bharatiya Janata Party (BJP), formación nacionalista hindú encabezada por Atal Bihari Vajpayee, consiguió 161 diputados, frente a los 140 del Congreso, que sufrió una considerable pérdida de representación. Pero el BJP quedó lejos de los 272 escaños necesarios para obtener la mayoría absoluta. El tercer espacio político estaba formado por el Janata Dal, los partidos comunistas y diversas formaciones regionales, entre ellas el Telugu Desam de Andhra Pradesh y los partidos tamiles DMK y Tamil Maanila Congress. Su fragmentación impedía que cualquiera de las grandes fuerzas pudiera gobernar sin negociar una coalición.
El presidente de la República, Shankar Dayal Sharma, encargó la formación de Gobierno a Vajpayee por ser el dirigente del partido con mayor número de escaños. El 16 de mayo de 1996, Vajpayee prestó juramento como primer ministro, convirtiéndose en el primer dirigente del BJP que alcanzaba la jefatura del Ejecutivo federal. Su nombramiento tenía una gran significación histórica: el nacionalismo hindú llegaba por primera vez al poder central después de décadas de predominio del Congreso y de su tradición de secularismo institucional. Sin embargo, el BJP no consiguió reunir los apoyos necesarios para superar la votación parlamentaria de confianza. Las formaciones de izquierda, numerosos partidos regionales y el Congreso rechazaron respaldar su continuidad. Ante la evidencia de que sería derrotado, Vajpayee anunció su dimisión el 28 de mayo, después de un discurso parlamentario en el que defendió su derecho a intentar formar Gobierno y aceptó que carecía de mayoría. Su primer mandato había durado solamente trece días, del 16 al 28 de mayo, contando ambas fechas.
La solución surgió de la negociación entre las fuerzas agrupadas en el Frente Unido (United Front), una alianza de partidos socialistas, regionalistas, agrarios y de izquierda que consiguió el respaldo parlamentario externo del Congreso. El elegido para encabezar el nuevo Ejecutivo fue Haradanahalli Doddegowda Deve Gowda, dirigente del Janata Dal y hasta entonces ministro principal del estado de Karnataka, una figura relativamente poco conocida en la política nacional. El Congreso de Narasimha Rao, pese a conservar más diputados que cualquier partido del Frente Unido por separado, prefirió facilitar un Gobierno ajeno antes que permitir la continuidad del BJP. Deve Gowda juró como primer ministro el 1 de junio de 1996, al frente de una coalición que debía conciliar posiciones ideológicas y territoriales muy diferentes. India entraba así en una nueva etapa de gobiernos de coalición, mientras el Congreso, que había dominado la política del país durante la mayor parte del período posterior a la independencia, pasaba a ejercer una influencia decisiva desde fuera del Ejecutivo.
Resultados de las elecciones generales de 1996
| Partido | Dirigente destacado en 1996 | Escaños | Situación tras las elecciones |
|---|---|---|---|
| Bharatiya Janata Party (BJP) | Atal Bihari Vajpayee; L. K. Advani | 161 | Forma el Gobierno de trece días |
| Congreso Nacional Indio (INC) | P. V. Narasimha Rao | 140 | Pasa a la oposición; después apoya al Frente Unido desde fuera |
| Janata Dal (JD) | H. D. Deve Gowda; V. P. Singh | 46 | Principal componente del nuevo Gobierno |
| Partido Comunista de la India (Marxista), CPI(M) | Harkishan Singh Surjeet; Jyoti Basu | 32 | Apoya al Frente Unido sin entrar en el Gobierno |
| Tamil Maanila Congress (TMC) | G. K. Moopanar | 20 | Escisión del Congreso; participa en el Frente Unido |
| Samajwadi Party (SP) | Mulayam Singh Yadav | 17 | Integrante del Frente Unido |
| Dravida Munnetra Kazhagam (DMK) | M. Karunanidhi | 17 | Integrante del Frente Unido |
| Telugu Desam Party (TDP) | N. Chandrababu Naidu | 16 | Apoya al Frente Unido; Naidu coordina la alianza |
| Shiv Sena | Bal Thackeray | 15 | Aliado del BJP |
| Partido Comunista de la India (CPI) | Indrajit Gupta | 12 | Integrante del Gobierno del Frente Unido |
| Bahujan Samaj Party (BSP) | Kanshi Ram; Mayawati | 11 | Formación independiente, centrada en la representación de los dalits |
| Samata Party | George Fernandes; Nitish Kumar | 8 | Aliado del BJP |
| Shiromani Akali Dal | Parkash Singh Badal | 8 | Formación regional sij, próxima al BJP |
| Asom Gana Parishad (AGP) | Prafulla Kumar Mahanta | 5 | Integrante del Frente Unido |
| Otros partidos e independientes | Diversos | 36 | Representación regional y minoritaria |
El Análisis
La dimisión de Atal Bihari Vajpayee después de apenas trece días al frente del Gobierno refleja la transformación experimentada por la democracia india desde su independencia. Durante décadas, el Congreso Nacional Indio fue la principal fuerza vertebradora del sistema político, identificado con Jawaharlal Nehru y, posteriormente, con su hija Indira Gandhi y su nieto Rajiv Gandhi. Esa continuidad familiar convivió con períodos de oposición y alternancia, pero proporcionó al Congreso una identidad nacional y una capacidad de movilización que ninguna otra formación había conseguido igualar. Los asesinatos de Indira Gandhi, a manos de dos miembros de su escolta en octubre de 1984, y de Rajiv Gandhi, víctima de un atentado suicida cometido por una militante de los Tigres Tamiles en mayo de 1991, privaron al partido de dos figuras fundamentales de su liderazgo. El Gobierno de Narasimha Rao representó un intento de emancipar al Congreso de su dependencia de la familia Nehru-Gandhi y de adaptar el país a una nueva etapa económica mediante la liberalización iniciada en 1991. Sin embargo, las acusaciones de corrupción, las divisiones internas y el crecimiento de los partidos regionales han debilitado gravemente su posición. Las elecciones de 1996 muestran que el Congreso ya no puede dar por descontada su capacidad para dirigir el país, pero tampoco que el BJP haya conseguido sustituirlo como fuerza dominante. La India se encuentra ante un sistema político más plural y fragmentado, en el que las identidades regionales, las diferencias religiosas y las reivindicaciones sociales adquieren un peso creciente.
La figura de Sonia Gandhi constituye uno de los elementos más significativos de esta transición. Viuda de Rajiv Gandhi y nuera de Indira Gandhi, su apellido conserva un enorme valor simbólico para muchos militantes del Congreso, que siguen asociando la legitimidad histórica del partido a la familia de Nehru. Sin embargo, Sonia ha rechazado hasta ahora asumir el liderazgo político que diversos sectores le han ofrecido desde el asesinato de su marido en 1991. Tampoco ha participado en la campaña electoral de 1996, manteniéndose al margen de la dirección formal del partido. Su actitud plantea una cuestión que trasciende su decisión personal: ¿puede el Congreso reconstruir su identidad y recuperar la confianza de los electores sin recurrir nuevamente al prestigio de una dinastía política? El ascenso del BJP demuestra la existencia de una alternativa nacional con una visión diferente de la identidad india, pero sus dificultades para encontrar aliados también revelan las resistencias que despierta su programa nacionalista hindú entre partidos regionales, secularistas y de izquierda. El nuevo Gobierno de Deve Gowda nace precisamente de la voluntad de esas fuerzas de impedir que el BJP consolide su llegada al poder, aunque para ello deban depender del respaldo parlamentario de un Congreso derrotado en las urnas. La experiencia pondrá a prueba la capacidad de partidos muy distintos para construir una mayoría estable. Para el Congreso, la disyuntiva será igualmente profunda: ejercer una oposición responsable mientras facilita la gobernabilidad o intentar recuperar mediante su influencia parlamentaria el protagonismo que ha perdido electoralmente. Y para Sonia Gandhi, que permanece fuera de la primera línea política, el dilema seguirá siendo si su retirada representa el final de la intervención de la familia Nehru-Gandhi en la dirección del partido o solamente una pausa antes de un posible regreso.
J. F.
