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Sogecable (de PRISA) y la productora catalana Mediapro eran socios junto a TV3 en AudioVisual Sport la empresa que compraba los derechos a los partidos, para luego a su vez vendérselo a DIGITAL PLUS (también de PRISA) para que los emitiera en pago

Estalla ‘la Segunda Guerra del Fútbol’ entre Sogecable (Grupo PRISA) y la productora Mediapro (LA SEXTA) por los derechos de la Liga

HECHOS

  • El 5.07.2007 se hizo público que Audiovisual Sport presentaba una demanda contra Mediapro por incumplir el acuerdo de julio de 2006 al anunciar su intención de comercializar ‘por sí misma’ los derechos de club de fúbtol que habría adquirido.

En julio de 2007 estalló de cara al público el conflicto del fútbol entre la productora catalana Mediapro y la sociedad AudioVisual Sport, controlada por Sogecable, del Grupo PRISA.

LAS CLAVES DEL CONFLICTO

Audio Visual Sport  (propiedad de Sogecable y, minoritariamente por TV3) explotaba los derechos de retransmisión en exclusiva de la Liga de Fútbol, producidos. Sogecable era titular del único operador de televisión de pago, DIGITAL PLUS, para emitir fútbol a través de él. 

Pero Mediapro, teórico socio de Audio VisualSport compró en el periodo 2006-2007 los derechos televisivos de numerosos equipos de Primera División, incluido el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona (en total 39 de los 42 equipos de Primera División). Además para 2007 Mediapro, que ya era operador de su propio operador de televisión, LA SEXTA, comenzó a retransmitir en abierto partidos de fútbol que Sogecable quería emitir de pago por DIGITAL PLUS. 

  • El 5.07.2007 se hizo público que Audiovisual Sport presentaba una demanda contra Mediapro por incumplir el acuerdo de julio de 2006 al anunciar su intención de comercializar ‘por sí misma’ los derechos de club de fúbtol que habría adquirido.
  • El 22.08.2007 Audiovisual Sport anunció que suspendía la señal de fútbol por falta de pago de Mediapro.
  • El 23.08.2007 Audiovisual Sport acusó a la Liga de Fútbol Profesional de favorecer a Mediapro con los horarios.
  • El 17.09.2007 El Grupo PRISA acusó a LA SEXTA y Mediapro de piratear partidos.

En torno a la compra por parte de Mediapro de los valiosos derechos de los partidos de fútbol algunos medios deslizaron la espinosa pregunta de «¿por qué los bancos están dispuestos a financiar la compra de derechos por unos 3.000 millones de euros a una sociedad en pérdidas?» Mediapro había conseguido el dinero gracias a préstamos de bancos. ¿Y por qué iban a tener bancos tantas ganas de ayudar a Mediapro? La misma pregunta a los clubs de fútbol que no habían tenido problemas en pasar de vender los derechos a AVS a hacerlo con Mediapro. ¿Acaso algunos presidentes de Club cobraron comisiones o querían quedar bien con alguien? El remate, que la Liga de Fútbol también, a ojos de PRISA, se había puesto del lado de Mediapro, como TV3. ¿Por qué tantos inesperados y sorprendentes apoyos a Mediapro?

La batalla por ‘la Segunda Guerra del Fútbol’ se trasladó pronto a los tribunales. Sogecable no solo pleiteó contra Mediapro. También contra TV3 la televisión pública catalana, que era, teóricamente, su socio en AudioVisual Sport, por considerar que D. Joan Majo, el representante de esta entidad pública en AudioVisual Sport, se ponía del lado de Mediapro, productora catalana.

FUEGO AMIGO

El conflicto, que sería conocido como ‘La Segunda Guerra del Fútbol’, venía desde hacía tiempo, aunque se hizo popular a partir del mes de septiembre y, en especial, después de que el ex presidente del Gobierno, D. Felipe González, aludiera a ella en el homenaje al difunto ex presidente de PRISA, D. Jesús Polanco, usando el término ‘fuego amigo‘, que luego usaría EL PAÍS (también de PRISA) para cargar contra Mediapro y LA SEXTA.

LA GUERRA DEL FÚTBOL EN LOS MEDIOS

LA SEXTA: «¡PROMETEMOS FÚTBOL GRATIS!

zap_guerrafutbol001 Los programas de LA SEXTA, en especial ‘Minuto y Resultado’ presentado por el Sr. Patxi Álvarez, no se cansaron de repetir el slogan de «¡Fútbol gratis, en LA SEXTA!», prometiendo que emitirían partidos de fútbol en abierto, puesto que el canal LA SEXTA, era un canal analógico que se emitía en abierto, al contrario que DIGITAL PLUS, el canal que usaba Sogecable (Grupo PRISA) para emitir el futbol, que era de pago. El canal LA SEXTA estaba gestionado por la sociedad Imagina (formada por las productoras Globomedia y Mediapro), por lo que no paró de defender los intereses de Mediapro desde sus programas. Su baza para poner a la audiencia en su favor, era que ‘si ganaban’ los ciudadanos podrían disfrutar de fútbol gratis desde LA SEXTA.

CUATRO (GRUPO PRISA): «EL FÚTBOL NO PUEDE SER GRATIS»

zap_guerrafutbol002 Los informativos del canal de televisión del Grupo PRISA, el canal CUATRO encabezdados por D. Iñaki Gabilondo y D. Manue Carreño aseguraron como la justicia estaba del lado de Sogecable y no del de Mediapro. Además consideraron el lema del ‘fútbol gratis’ un engaño. En palabras del Sr. Carreño, «el fútbol no es, ni será gratis, sean de quien sean los derechos», «también la gasolina nos gustaría que fuera gratis pero nunca será así».

El canal CUATRO estaba gestionado por Sogecable, es decir, por el Grupo PRISA, por lo que se convirtió en portavoz de los intereses de Sogecable en ‘la segunda guerra del fútbol’ negando que el fútbol pudiera ser gratis en sus noticieros, incluido en la sección de fútbol que encabezaba D. Manu Carreño.

EL MARCA CONTRA PRISA Y A FAVOR DE MEDIAPRO

FutbolGratis El diario más leído de España, el deportivo MARCA, dirigido por D. Eduardo Inda se volcó a favor de Mediapro y en contra el Grupo PRISA, a pesar de pertenecer a una empresa que – teóricamente – estaba al margen del conflicto (Unidad Editorial). A ello podía influir las buenas relaciones del Sr. Inda con directivos de LA SEXTA (como el Sr. García Ferreras). Más tarde se evidenciarían las buenas relaciones entre MARCA y Mediapro cuando Mediapro podría en marcha la cadena de televisión MARCA TV.

‘EL INTERMEDIO’ DE LA SEXTA, AL SERVICIO DE MEDIAPRO

zap_guerrafutbol003 El programa ‘El Intermedio’ que Globomedia hacía para LA SEXTA presentado por Gran Wyoming y Dña. Beatriz Montañez, se posicionó al lado de sus jefes de Mediapro y en la batalla por el partido del Real Madrid-Betis que se debía emitir el 27.09.2007 en el que LA SEXTA anunció su intención de emitirlo en abierto, mientras que PRISA aseguraba que se emitiría en diferido en su canal de pago DIGITAL PLUS, el programa ‘El Intermedio’ ridiculizó sobre la posición de los medios de PRISA, asegurando que en su propio diario, EL PAÍS, no estaba claro si el partido se emitiría por LA SEXTA o por DIGITAL PLUS.

«EL REAL MADRID ESTÁ SIENDO PRESIONADO POR SOGECABLE»

zap_guerrafutbol005El Grupo PRISA ganó la batalla legal por la emisión del partido de fútbol Real Madrid-Betis del 27.09.2007 y poco antes de su emisión el Real Madrid tuvo que anular la emisión por parte de Mediapro (que era la que se iba a ver por LA SEXTA) y limitarse a la emisión por parte de Audiovisual Sport (que es la que se iba a ver por DIGITAL PLUS). Los reporteros de LA SEXTA que iba a locutar el partido, mirando a cámara, cargaron contra el Grupo PRISA: «no les vamos a engañar, ha habido muchas presiones de Sogecable al Real Madrid y a su presidente Ramón Calderón para que no podamos ofrecerles el partido».

23 Agosto 2007

El fútbol y la ley

EL PAÍS (Director: Javier Moreno)

La explotación de los derechos audiovisuales del fútbol español vuelve a generar conflictos, fruto del aventurerismo de algunos, empeñados en confundir el mundo de los negocios con la estética de los trileros. Los ingresos provenientes de la televisión son desde hace años la fuente principal de financiación de los clubes de fútbol, pese a que éste es, desde el punto de vista de la explotación comercial, casi ruinoso para las televisiones. Las que emiten en abierto no logran ni de lejos compensar el costo de los partidos que ofrecen mediante los ingresos de publicidad. En cuanto a las de pago, ya hay suficiente experiencia en el mercado, por parte de operadores de cable y satélite, que indican hasta qué punto las desmesuradas expectativas generadas por el pago por visión eran del todo infundadas. A las televisiones les interesa, no obstante, seguir emitiendo fútbol, ya sea por motivos de audiencia (LA SEXTA), de identidad política (TV3 de Catalunya y CANAL NOU de Valencia) o como manera de obtener abonados (DIGITAL PLUS y los operadores de cable). De ese modo, se había logrado un equilibrio favorable para todas las partes, sobre todo para el espectáculo futbolístico: permitió atraer a los mejores jugadores del mundo, convertir la Liga española en una de las más interesantes y aumentar su audiencia.

Pero el equilibrio se ha roto por la intervención especulativa de intermediarios, como es el caso de Mediapro (accionista de LA SEXTA), cuya actividad en este terreno parece alejarse de lo que exige la prudencia mercantil, amén de llevarse a cabo con una absoluta falta de transparencia. Audiovisual Sport (sociedad de la que tiene un 80% Sogecable y un 20% la televisión pública catalana) es titular de la mayoría de los derechos de la Liga y de la Copa para las dos próximas temporadas, y ha denunciado los reiterados incumplimientos de Mediapro respecto a los contratos y acuerdos suscritos entre ambas compañías. La filial de Sogecable ha hecho público que la suspensión a Mediapro por parte de Audiovisual Sport de la señal que le permitía explotar un partido en abierto de Primera División es consecuencia del impago de 58 millones de euros y del incumplimiento de otras obligaciones, después de que la empresa que preside Jaume Roures decidiera, en contra del acuerdo que había suscrito, lanzarse unilateralmente a la compra de derechos de decenas de equipos. En derecho, los pactos están para ser cumplidos, y Audiovisual Sport pone de relieve que se había acordado que ella, como titular de los derechos de los clubes, fuera la encargada de renegociar los contratos, pacto que no se ha respetado.

El conflicto nos retrotrae a los días de la guerra digital lanzada por el Gobierno de Aznar contra los medios de comunicación que no le eran obedientes. La petición del PP en el sentido de que medie el Gobierno a través del Consejo Superior de Deportes sólo pone de relieve con qué facilidad el mundo del fútbol ha sido utilizado por ese partido de manera demagógica, hasta el punto de aprobar la famosa Ley del Fútbol que establece la obligación de emitir semanalmente un partido por la televisión en abierto, sin que nadie especifique quién y cómo ha de pagarlo.

Pero esa ley no es la única a la que debe responder el deporte, tan sometido a las códigos Civil y Penal como cualquier otra actividad. El fútbol es antes que nada un negocio de entretenimiento de masas que mueve cientos de millones de euros al año. Dinero éste que, por desgracia, no ha bastado para sanear las cuentas de algunos clubes, siempre con la mano levantada hacia el presupuesto público o con el índice señalando a las recalificaciones urbanísticas. El coste actual del fútbol televisado se acerca a los 400 millones de euros anuales, y las promesas hechas por Mediapro -se ignora con qué avales, si existen- podrían elevar dicho coste hasta los 600 millones. A raíz de la demagogia inventada por Aznar y Cascos, el fútbol para todos puede convertirse en el nuevo pan y toros de nuestra política, pero alguien tendría que decir quién va a pagarlo.

Ahora le toca, sin embargo, al partido socialista demostrar que tiene un criterio más moderno y evolucionado que el de la derecha sobre el tratamiento de cuestiones que afectan, desde luego, al interés público, pero que se constituyen y originan en el terreno de lo privado, están regidas por el derecho mercantil y civil y, a mayor abundamiento en este caso, quedan pendientes de la resolución de los tribunales de justicia, ante los que hay presentados diversos procedimientos. Es a dichos tribunales a los que toca decidir si las partes involucradas no llegan a un acuerdo que parece improbable en este momento. Cualquier mediación de otro género debe ser por lo demás bienvenida, la haga el Gobierno o la oposición (que por cierto ha interferido de forma directa y abusiva a través de las televisiones públicas que controla en Madrid y la Comunidad Valenciana). Es obligación de las autoridades velar por el interés general, desde luego, pero nuestro Estado de derecho se basa en leyes y normas definidas que es preciso respetar.

La intervención ayer de la Liga de Fútbol Profesional, cambiando por sorpresa los horarios de determinados encuentros, con la colaboración de los equipos valencianos subvencionados por la televisión pública de esa comunidad, permite albergar los peores presagios respecto al empeoramiento del conflicto. Las leyes del mercado exigen una transparencia absoluta y a ella están más obligadas que nadie las televisiones públicas que administran dinero del contribuyente.

Tras la tristemente famosa guerra del fútbol de la pasada década, la explotación de éste había alcanzado un modelo racional y viable que había logrado superar la fragmentación de los derechos de los clubes, ofrecer al usuario una oferta garantizada y participar del negocio a todos los operadores (en otros países europeos, determinados canales poseen la exclusiva). La irrupción del filibusterismo en este terreno no puede ser asumida como una nueva guerra entre medios, y es ridículo suponer que una empresa solvente y cotizada en Bolsa se vaya a rendir ante la demagogia sin defender el derecho de sus accionistas y clientes. La complacencia con quien rompe las reglas de juego será un camino directo hacia el desastre para quien la practique. Lo que está en juego, en definitiva, es la solvencia y el futuro de las empresas de comunicación y de los clubes de fútbol.

28 Septiembre 2007

El Madrid y Sogecable vulneran la ley: es la hora de los tribunales

MARCA (Director: Eduardo Inda)

Calderón no resistió las brutales presiones de Sogecable y de todos los medios del Grupo PRISA y prohibió la prevista transmisión, gratis y en directo, del partido que enfrento anoche a Real Madrid y Betis. Nos querían cobrar el partido, como denunciábamos en nuestra portada de ayer, y al final lo consiguieron aun a costa de vulnerar la Ley del Interés General de 1997, más conocida como Ley Cascos, que prescribe que en cada jornada haya al menos un encuentro gratis. La decisión perjudicó gravemente también a los espectadores que estaban dispuestos a pagar el canon de Sogecable para ver a su equipo porque se tomó tan sumamente tarde que muchísimos de ellos se vieron imposibilitados de contratar el partido al colapsarse los canales de venta. Hasta en eso fue un desastre la plataforma.

Además de la ley, Madrid y Sogecable se saltaron una decisión tomada por la Liga de Fútbol Profesional y la legítima Dirección General de Audiovisual Sport, que el 18 de septiembre decidieron que el partido de anoche se jugase en jueves y a las diez de la noche con el fin de que fuese televisado gratuitamente por LA SEXTA y varias televisiones autonómicas.

La ‘guerra del fútbol’ no solamente no se resuelve sino que se enmaraña todavía más, ya que nadie piensa en un aficionado que afronta cada jornada sin saber qué partidos puede ver y dónde. El paso dado ayer es quizá el más grave episodio en esta guerra: hasta ahora el partido en abierto había sido sagrado. Ahora tan sólo queda esperar a que la Justicia ponga en su sitio a los que han transgredido la normativa despreciando, además, a una afición a la que le hurtaron el partido en abierto media hora antes del pitido inicial. Esto no le puede salir gratis ni a Calderón ni a Sogecable.

El Análisis

¿FÚTBOL GRATIS?

JF Lamata

De nuevo volvía a aparecer la estrategia del ‘fútbol gratis’ para atacar a PRISA, la misma que usó el Gobierno Aznar cuando aprobó aquella ‘Ley del Fútbol’ en la que lo declaraba un ‘interés general’ para impedir que DIGITAL PLUS (de PRISA) emitiera determinada cantidad de partidos de pago.

El canal analógico LA SEXTA que buscaba la titánica tarea de hacerse un hueco en un público español acostumbrado a TVE-ANTENA 3-TELECINCO con pocas ganas de sintonizar nuevos canales en su televisor . El mismo problema tenía el nuevo canal de PRISA, CUATRO, con la diferencia de que PRISA disponía de EL PAÍS, AS y la SER para promocionar CUATRO, algo que no tenía LA SEXTA. Pero si el fútbol aparecía en escena la cosa cambiaba y miles de espectadores se apresurarían a sintonizar LA SEXTA para poder verlo.

Los de Mediapro sabían muy bien que gastando millonadas en arrebatar los derechos del fútbol, para luego regalarlo al entregarlo en abierto, en vez de pago, era una operación económicamente suicida, salvo por intentar pensar en futuros beneficios que la consolidación de un nuevo canal pudiera causar. Tan sólo un año después Mediapro tendría que buscar rentabilizar el fútbol que tanto dinero le causaba aunque para ello tuviera que crear su propio canal de pago y tragarse su slogan de ‘viva el fútbol gratis’. PRISA pondría todo la carne en el asador en la guerra, incluyendo a su mejor arma: el diario EL PAÍS, que publicaría reportajes contra Mediapro.

J. F. Lamata

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