7 julio 1986

El ex ministro aseguró actuar de acuerdo con el exiliado presidente Ferdinand Marcos que le había autorizado a ocupar la presidencia del país hasta su regreso

Fracasa un intento de Golpe de Estado de Arturo Tolentino contra la presidenta de Filipinas, Cory Aquino

Hechos

El 6.07.1986 Arturo Tolentino se proclamó ‘presidente de Filipinas’ en un Hotel en un intento de Golpe de Estado frustrado.

Lecturas

Cory Aquino era presidenta de Filipinas desde la revolución de febrero de 1986. 

LOS OTROS PROTAGONISTAS DEL INTENTO DE GOLPE

cory_aquino2  La presidenta Cory Aquino, tan sólo llevaba cinco meses en el poder y ya se encontraba con su primer desafío por parte de antiguos partidarios de Marcos (Tolentino había sido ministro de exteriores presentándose como el sector más liberal de la dictadura de los Marcos).

Enrile_3  Durante su intento de Golpe de Estado, Arturo Tolentino anunció que formaba un Gobierno presidido por él y apoyado por Marcos y que ese gobierno nombraba de ministro de Defensa a Juan Ponce Enrile, que hasta ese momento ocupaba el cargo con Cory Aquino, lo que podía dar la impresión de que estaba implicado en el golpe. Sin embargo Enrile rechazó el puesto propuesto por los golpistas y aseguró que se mantendría leal a Aquino.

salvador_laurel  A Salvador Laurel, el Vicepresidente de Filipinas, el intento de Golpe de Estado le sorprendió de viaje en España. No obstante hubo quien se preguntó si no era ‘casual’ que Salvador Laurel, cuyas aspiraciones a tomar el poder eran conocidas, estuviera fuera del país cuando se producía la intentona golpista o si estaba dentro de algún pacto con los golpistas. Él lo negó.

echeverria  El General Jimmy Echeverría fue señalado como uno de los posibles mandos militares que pudiera estar involucrado en la intentona golpista de Tolentino, aunque no pudiera demostrarse.

El nuevo intento de Golpe de Estado en Filipinas será en noviembre de 1986. 

07 Julio 1986

Último pulso en el hotel Manila

Ramón Vilaró

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El hotel Manila es un símbolo para los seguidores del ex presidente: filipino, Ferdinand Marcos, toda vez que era el lugar preferido de la esposa de éste, Imelda Marcos, para celebrar sus fiestas fastuosas, a lo largo de 20 años, como primera dama de Filipinas. El hotel también fue lugar de reuniones para Imelda y algunos de sus íntimos colaboradores.Hoy, el hotel Manila, un histórico edificio de principios de siglo, que fue también sede del cuartel general de Douglas MacArthur durante la II Guerra Mundial, salta otra vez de la escena internacional por la ocupación de los seguidores de Marcos, que reclaman el regreso de éste a Filipinas.

Artum Toentino, el que fue ministro de Asuntos Exteriores con Marcos y candidato a la vicepresidencia en las pasadas elecciones del 7 de febrero, se autoproclamó en la tarde de ayer «presidente en funciones de Filipinas» a la espera de que regrese el presidente Marcos. Unos 300 militares (civiles, con uniformes militares, según fuentes castrenses leales al gobierno de la presidenta de Filipinas, Corazón Aquino) se acuartelaron ayer dentro del fastuoso edificio, situado frente a la bahía de Nani la, en el parque Rizal, y proclamaron un nuevo Gobierno, en el que, curiosamente, Tolentino nombró como primer ministro y ministro de Defensa a Juan Ponce Enrile, quien ya ocupó la cartera de Defensa con Marcos y la mantiene ahora, con el Gobierno Aquino, tras haber protagonizado un papel clave en la sublevación de un grupo de militares contra el régimen de Marcos, el 21 de febrero último. Este hecho precipitó la revolución popular de Cory Aquino.

Los acontecimientos de Manila son confusos. Tolentino, un fiel e incondicional de Marcos, parece dispuesto a quemar sus últimos cartuchos intentando un golpe militar contra el régimen populista de Aquino.

La presidenta de Filipinas se encontraba ayer a unos 800 kilómetros al sur de Manila, en Cagayan de Oro (Mindanao), cuando se desencadenaron los hechos. Aquino decidió continuar el programa previsto y restó importancia al hecho. El jefe de las Fuerzas Armadas, el general Fidel Ramos, junto a Aquino, dijo: «Todo está bajo control». Y prometió que no habrá represalias contra los amotinados en el hotel Manila, cercado por soldados a las órdenes del ministro de Defensa, Juan Ponce Enrile. Sobre éste se especuló, en las últimas semanas, que era un eventual inspirador de un golpe militar para corregir el carizizquierdista que, según algunos sectores filipinos, toma la Administración de Aquino con su oferta de diálogo a la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) -que sigue atacando a patrullas del Ejército- y, sobre todo, por los decretos presidenciales que permiten la confiscación de cualquier empresa, susceptible de haber pertenecido a Marcos o a sus amigos.

La ocupación, del hotel Manila ilustra la profundidad de las tensiones existentes en un grupo de filipinos que se resiste a la idea de un cambio social en el país.

07 Julio 1987

Aviso a Cory Aquino

La Tarde de Madrid (Editor: Félix Gil)

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Arturo Tolentino, ministro de Asuntos Exteriores durante el régimen del depuesto dictador filipino, intentaba ayer sin éxito un golpe de estado, al ser proclamado presidente interino de Filipinas por los leales a Ferdinand Marcos, formando un gabinete de cinco personas, entre los cuales se dijo en un primer momento se encontraba Juan Ponce Enrile, actual ministro de Defensa, noticia que más tarde sería desmentida por la propia Corazón Aquino.
Cuando aún no se han cumplido los cinco primeros meses de gobierno de la presidenta filipina, el fallido golpe de Estado supone un aviso a Cory Aquino por lo que incluso algunos miembros de su gabinete, como el propio Ponce Enrile, consideran una debilidad de la presidenta en su negociación con la guerrilla comunista. Habrá que esperar al regreso de la presidenta, a la que la intentona ha cogido de visita en la isla de Mindanao, para saber hasta qué punto Corazón Aquino tiene el control de la situación.
En diciembre de 1985, eran convocadas elecciones anticipadas en Filipinas, su presidente se veía presionado, tanto desde el interior de su país, por una oposición cada vez más fuerte, como desde el exterior por Estados Unidos, su máximo aliado durante veinte años. La absolución de 25 militares, entre los que se encontraba el general Fabian Ver, que sería rehabilitado en su cargo de jefe de las Fuerzas Armadas, y un civil, como presuntos implicados en el asesinato de Aquino, darían como resultado la anticipación de las elecciones. El mismo día del anuncio, Corazón Aquino, presentaba su candidatura a la jefatura del Estado.
De esta manera comenzaba una campaña conflictiva, que terminaría el 7 de febrero de este año, cuando veinticuatro millones de electores acudieron a las urnas. Se trató de evitar el fraude electoral, que tanto desde dentro como desde fuera del país se temía por parte del gobierno y de la oposición; el balance de la jornada electoral fue al menos de treinta y cinco muertos.
Mientras el dictador Marcos se proclamaba vencedor de las elecciones, cuando se observaron abundantes pruebas de fraude, Corazón Aquino proclamaba su victoria, la cual iba apoyada por la Iglesia católica, en un país donde el 90 por 100 de la población pertenece a esta religión.
Ferdinand Marcos, sin el apoyo de su máximo aliado, Estados Unidos, que ante la posibilidad de una nueva Nicaragua decidió optar por la presidente electa, abandonaba su cargo, retirándose a vivir un exilio dorado en Hawai. De esta manera comenzaba una nueva etapa para Filipinas, país oprimido políticamente, donde la pobreza del pueblo y las grandes fortunas de unos pocos han sido una constante desde hace muchos años. Y donde el joven régimen democrático instaurado por la señora Aquino intenta consolidarse, llegando a un acuerdo con la fuerte guerrilla comunista; para ello deberá tener en cuenta a su aliado de siempre, Estados Unidos, quien posee sus dos más importantes bases en suelo extranjero en Filipinas, lo cual le supone a éste un apoyo en lo económico, un peligro en lo político.

El Análisis

UNA PRESIDENTA NO CONSOLIDADA

JF Lamata

Cory Aquino apenas llevaba unos meses en el poder en unas elecciones presidenciales y vicepresidenciales. Aparentemente Cory Aquino ganó en las presidenciales, pero el marquista Tolentino ganó en las vicepresidenciales. El intento de Marcos de hacer tongo en aquellos comicios desató la revolución de febrero que acabó dejando fuera de juego a ambos y convirtiendo a Aquino en presidenta y su compañero de ticket, Salvador Laurel, en vicepresidente.

Pero Tolentino, viendo la debilidad de Cory Aquino, fue consciente de que sólo necesitaba el apoyo del Ejército para tomar el poder. El Golpe de Estado consistía en proclamarse presidente en funciones (el presidente legítimo seguía siendo para él Marcos), y nombrar Ponce Enrile «hombre fuerte» de Filipinas, dado que era conocida su ambición y sus diferencias con Cory Aquino.

Tanto Ponce Enrile como Fidel Ramos habían pasado de apoyar a Marcos en 1972 a apoyar a Aquino. Ellos controlaban los cuarteles y si ellos respaldaban a Tolentino, Cory Aquino estaba acabada. En ese momento ambos decidieron ser fieles a la presidenta democrática. Pero de cara al mundo su debilidad había quedado evidenciada. Sólo seguiría siendo presidenta mientras las Fuerzas Armadas lo siguieran respetando.

J. F. Lamata