1 septiembre 1994
Echanove aceptó una oferta de la televisión pública con una oferta de 7 millones de pesetas
Cambio de actor en la serie ‘Hermanos de Leche’ de José Frade: El personaje de Juan Echanove pasa a ser interpretado por Wyoming
Hechos
- En septiembre de 1994 se estrenó en ANTENA 3 TV la serie ‘Canguros’ producida por D. José Frade y una nueva temporada de ‘Hermanos de Leche’ en la que Gran Wyoming reemplazaría al personaje que en la temporada anterior había interpretado D. Juan Echanove.
Lecturas
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ANTONIO ASENSIO (ANTENA 3 TV): «TVE HA PAGADO SIETE MILLONES A ECHANOVE»
26 Septiembre 1994
Todo sobre sus hombros
Este es el problema entre el guión y los guionados, es decir, los intérpretes que han de dar voz y gesto al texto, escrito en el caso de la telecomedia ‘Hermanos de leche’ por Santiago Moncada. A principios de julio la empresa que emite esta serie esta serie anunció ambiguamente la suspensión de la misma e incluso empezaron a filtrarse motivaciones según las cuales el actor Juan Echanove era reticente a continuar en la piel de su personaje. Incluso parecía preseleccionado el sustituto, el Gran Wyoming. Pero las ambigüedades quedaron resultas la noche del domingo y aquí están ya los nuevos capítulos con la pareja estable que componen Echanove y Coronado.
No es cosa de discutir, porque todo el mundo lo reconocemos, el gran valor de ambos actores. Pero son personajes muy definidos, casi clonicos respecto a sí mismos porque hacen siempre una especie de imitación de sus otras afortunadas apariciones en series y películas anteriores. Ello se debe a que, a mi modesto juicio, el guión también se supedita a esa exigencia de repetir gestos, actitudes y recursos.
Son infinitas las obras de teatro o los filmes hechos a medida de un actor, pero creo que sería más enriquecedor para el arte español dar más rienda libre a los creadores que son en primera instancia los escritores-guionistas y los directores.
Hace años que se decía que para Ángel de Andrés no había que escribir textos, sino dejarlo salir a escena a leer la guía telefónica; el público se reiría. Algo de esto sucede con la necesidad de escribir una serie que no tiene una idea muy clara ni un mensaje comprensible; sólo el servicio a los actores y el rendimiento que éstos dan cara a la audiencia.
Estos años el cine y la televisión vienen demostrando que gozamos de una brillante generación de escritores y directores españoles. Mi sugerencia es que no los escondamos detrás de los actores por eficaces que éstos sean. En una palabra, que la rentabilidad comercial y popular no ponga tapias.
Luis Apostua