17 junio 1997

Está acusado de crímenes por el Tribunal Penal Internacional

Franjo Tudjman reelegido como Presidente de Croacia por amplia mayoría

Franjo Tudjman reelegido como Presidente de Croacia por amplia mayoría

Hechos

El 17 de junio de 1997 se conoció el resultado de las elecciones presidenciales en Croacia.

Lecturas

El 15 de junio de 1997, Croacia celebró sus segundas elecciones presidenciales por sufragio universal desde la independencia de Yugoslavia, en las que el presidente Franjo Tuđman, fundador y líder de la Unión Democrática Croata (HDZ), obtuvo un nuevo mandato de cinco años. Tuđman, antiguo general yugoslavo y principal dirigente del nacionalismo croata desde 1990, concurrió a los comicios con el respaldo de un partido que dominaba el Parlamento, el Gobierno y buena parte de las instituciones estatales. Su campaña se apoyó en el prestigio que le había proporcionado la independencia croata y, especialmente, la recuperación militar en 1995 de los territorios controlados por los separatistas serbios de Krajina. Frente a él concurrieron dos candidatos opositores: Zdravko Tomac, dirigente del Partido Socialdemócrata (SDP), heredero reformado de los antiguos comunistas croatas, y Vlado Gotovac, presidente del Partido Social Liberal Croata (HSLS), defensor de las libertades civiles y crítico con el presidencialismo de Tuđman. La oposición denunció el predominio gubernamental en los medios públicos y las desigualdades de recursos durante la campaña, aunque pudo concurrir legalmente y desarrollar actividad electoral.

Los resultados oficiales fueron los siguientes:

Candidato Partido Votos Porcentaje
Franjo Tuđman Unión Democrática Croata (HDZ), nacionalista 1.337.990 61,41 %
Zdravko Tomac Partido Socialdemócrata (SDP), centroizquierda 458.172 21,03 %
Vlado Gotovac Partido Social Liberal (HSLS), liberal 382.630 17,56 %

Tuđman obtuvo la mayoría absoluta en primera vuelta y ganó en 20 de los 21 condados croatas, sin necesidad de una segunda votación. La misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), coordinada por el exsenador estadounidense Paul Simon, reconoció que la jornada electoral había transcurrido de manera generalmente ordenada, pero cuestionó seriamente las condiciones de la campaña. Los observadores denunciaron que la televisión pública había dedicado al presidente entre ocho y doce veces más cobertura informativa que a sus dos rivales juntos durante los últimos días de campaña. También señalaron obstáculos al voto de refugiados serbios y ventajas concedidas a ciudadanos croatas residentes en Bosnia-Herzegovina. La secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Korbel Albright, respaldó las críticas internacionales. El resultado consolidaba así la continuidad del HDZ y del presidencialismo de Tuđman, aunque dejaba abierto el debate sobre la calidad democrática del régimen.

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio)

17 Junio 1997

Tudjman gana

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio)

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FRANJO TUDJMAN ha sido reelegido presidente de Croacia. Su cómoda victoria, con el 61% de los votos emitidos, era previsible por muchas razones. Tudjman puede presentarse como el padre del Estado independiente de Croacia y como vencedor en la guerra. Ha recuperado militarmente gran parte del territorio ocupado por los serbios tras la proclamación de la independencia en junio de 1991. Y reincorporará la última parte, Eslavonia oriental, gracias a un acuerdo con su homólogo serbio, Slobodan Milosevic.La patrimonialización del Estado alcanzada por Tudjman y su partido, la Comunidad Democrática Croata (HDZ), hacía imposible que sus rivales compitieran en igualdad de oportunidades. Casi todos los medios de comunicación han estado dedicados a la apología del líder. En estas condiciones, los resultados del socialdemócrata Zdravko Tomac, con un 23%, y del liberal Vlado Gotovac, con un 17%, no son siquiera malos.

Pese a todo, estas elecciones son el principio del fin de la era Tudjman, y para los optimistas se abre la evolución hacia una democracia real, libre del paternalismo que caracteriza la forma de ejercer el poder del presidente. A sus 75 años, y con un cáncer de estómago, es improbable que concluya su mandato de cinco años. Pronto se pondrá a prueba la cohesión del HDZ, más un frente formado por y para Tudjman que un partido, sin más identidad que el nacionalismo y el autoritarismo.

Tudjman ha prometido una fase de mayor bienestar y democracia para este nuevo mandato. Es difícil creer que vaya a ser él quien profundice en la democracia. Es probable que quienes le sucedan estén más dispuestos a asumir la servidumbre que supone gobernar con respeto a la discrepancia y a la libertad.

El Análisis

¿Una democracia simulada?

JF Lamata

La reelección de Franjo Tuđman plantea una cuestión que trasciende el resultado de las urnas: ¿puede considerarse plenamente democrática una elección en la que existen candidatos opositores y libertad formal de voto, pero no condiciones equitativas para competir por el poder? Croacia no es un Estado de partido único ni ha suprimido las elecciones, pero la concentración de atribuciones presidenciales, el predominio de la Unión Democrática Croata sobre las instituciones y la utilización de la televisión pública en beneficio del gobernante limitan considerablemente el pluralismo político. Tuđman ha construido buena parte de su legitimidad sobre su identificación personal con la independencia nacional y la victoria militar frente a los separatistas serbios, proyectando una imagen de fundador y salvador de la patria que dificulta separar la fidelidad a Croacia de la adhesión a su presidente. Su victoria electoral es indiscutible en términos de votos contabilizados, pero la OSCE ha advertido que las condiciones de la campaña no cumplieron los estándares democráticos mínimos. La oposición puede presentarse, denunciar al Gobierno y obtener millones de apoyos, pero encuentra obstáculos estructurales para disputar el poder en igualdad de condiciones. La experiencia croata demuestra que la existencia de elecciones periódicas no basta para garantizar una democracia efectiva: también son indispensables medios independientes, instituciones capaces de controlar al Ejecutivo y una competencia política que no identifique al gobernante con la nación. El principal problema del sistema de Tuđman no es que carezca de respaldo popular, sino que ese respaldo convive con mecanismos de concentración del poder que debilitan los contrapesos democráticos.

JF