9 junio 1997
Bertie Ahern, del Fianna Fail, se convierte en el nuevo primer ministro de Irlanda derrotando a John Bruton

Hechos
El 9 de junio de 1997 se conocieron los resultados de las elecciones en Irlanda.
Lecturas
Las elecciones generales celebradas en Irlanda el 6 de junio de 1997 concluyeron con el regreso al Gobierno del Fianna Fáil, el histórico partido nacionalista y republicano de centro, dirigido por Patrick Bartholomew «Bertie» Ahern, de 45 años. Su formación obtuvo 77 de los 166 escaños del Dáil Éireann, con el 39,3 % de los votos de primera preferencia, frente a los 54 diputados y el 27,9 % del Fine Gael, partido de centroderecha encabezado por el primer ministro saliente, John Bruton. El resultado puso fin a la denominada Coalición Arcoíris, integrada desde diciembre de 1994 por Fine Gael, el Partido Laborista de Dick Spring e Izquierda Democrática de Proinsias De Rossa. Bruton había llegado al poder sin ganar unas elecciones, después de que los laboristas rompieran su alianza con el Fianna Fáil del anterior primer ministro, Albert Reynolds, y decidieran formar un nuevo Ejecutivo con sus antiguos adversarios. Aunque el Gobierno saliente podía exhibir crecimiento económico, reducción del desempleo y una gestión generalmente favorable de las finanzas públicas, la convocatoria anticipada no consiguió renovar su mayoría parlamentaria. Paradójicamente, el Fine Gael mejoró su representación respecto a 1992, pero el Partido Laborista sufrió un fuerte retroceso, al pasar de 33 a 17 escaños, mientras Izquierda Democrática conservó cuatro. Ahern, antiguo ministro de Trabajo y de Finanzas, había sucedido a Reynolds al frente del Fianna Fáil en noviembre de 1994 y presentó una alternativa basada en rebajas fiscales, continuidad del crecimiento económico y una mayor implicación en el proceso de paz de Irlanda del Norte. Su aliado, el partido liberal y favorable a las políticas de mercado Demócratas Progresistas, dirigido por Mary Harney, obtuvo solamente cuatro diputados, seis menos que en 1992, pero esos escaños resultaron decisivos para la formación de un nuevo Ejecutivo. El 26 de junio, Ahern asumió la jefatura del Gobierno con Harney como viceprimera ministra (tánaiste), sostenido por los diputados de ambos partidos y el apoyo de varios independientes.
Los comicios también ofrecieron una novedad de gran trascendencia para la política irlandesa: el Sinn Féin, partido republicano presidido por Gerry Adams y vinculado históricamente al movimiento del IRA Provisional, consiguió representación en el Parlamento de Dublín por primera vez en la etapa contemporánea del partido. Su candidato Caoimhghín Ó Caoláin obtuvo un escaño por la circunscripción de Cavan-Monaghan, mientras que Adams, cuya actividad política se desarrollaba principalmente en Irlanda del Norte, continuaba defendiendo la reunificación de la isla y la participación del republicanismo en una solución negociada al conflicto norirlandés. El Sinn Féin logró aproximadamente el 2,5 % de los votos nacionales, un resultado todavía modesto, pero significativo por su entrada en el Dáil en un momento de incertidumbre sobre el proceso de paz. Adams no fue candidato a primer ministro ni resultó elegido diputado en estas elecciones de la República de Irlanda. La campaña había estado marcada por las diferencias entre Bruton y Ahern sobre la manera de relacionarse con el republicanismo norirlandés: el primero insistía en que el IRA debía restablecer un alto el fuego antes de admitir al Sinn Féin en las conversaciones multilaterales; el segundo defendía una aproximación política más activa para facilitar el regreso del movimiento republicano al proceso negociador. La victoria de Ahern abría así una nueva etapa tanto en la política económica irlandesa como en las relaciones con Londres y Belfast, aunque su Gobierno nacía condicionado por una mayoría parlamentaria ajustada y por la necesidad de mantener el entendimiento entre un partido nacionalista de tradición intervencionista y unos socios liberales partidarios de la reducción de impuestos y del peso del Estado.
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Resultados electorales
6 de junio de 1997 · 166 diputados · Mayoría absoluta: 84 · Votos de primera preferencia
| Partido y dirigente | Votos | % | Escaños | Cambio respecto a 1992 |
|---|---|---|---|---|
| Fianna Fáil — Bertie Ahern | 703.682 | 39,3 % | 77 | +9 |
| Fine Gael — John Bruton | 499.936 | 27,9 % | 54 | +9 |
| Laboristas — Dick Spring | 186.044 | 10,4 % | 17 | −16 |
| Demócratas Progresistas — Mary Harney | 83.765 | 4,7 % | 4 | −6 |
| Izquierda Democrática — Proinsias De Rossa | 44.901 | 2,5 % | 4 | Sin cambios |
| Verdes | 49.323 | 2,8 % | 2 | +1 |
| Sinn Féin — Gerry Adams | 45.614 | 2,5 % | 1 | +1 |
| Partido Socialista | 12.445 | 0,7 % | 1 | +1 |
| Independientes y otros | — | — | 6 | — |
| Total | 1.788.985 | 100 % | 166 |


09 Junio 1997
El protegido de Charles Haughey.
Bertie Ahern, el líder del Fianna Fail, nació en Dublin en septiembre de 1951, está separado y tiene dos hijas adolescentes. Desde hace años vive con Celia Larkin, su asistente personal, una situación que en su día provocó considerable escándalo en un país eminentemente conservador y donde la Iglesia católica ejerce gran influencia.
Fue elegido por primera vez como parlamentario en 1977, y ganó posiciones en el Fianna Fail de la mano del ex primer ministro Charles Haughey, quien le convirtió en su protegido. Ha sido ministro de Trabajo y de Economía, y en 1994 sustituyó a Albert Reynolds como líder del partido.
Bartholomew Patrick Ahern, conocido como Bertie, es un gran aficionado a los deportes y, al igual que tantos millones de irlandeses, seguidor del Manchester United, el equipo católico de fútbol inglés por excelencia.
El Análisis
La victoria de Bertie Ahern no representa tanto un rechazo de los resultados económicos del Gobierno de John Bruton como una modificación de los equilibrios parlamentarios. Bruton puede exhibir una economía en expansión, un descenso del desempleo y una gestión que ha contribuido a consolidar la prosperidad irlandesa, pero no ha conseguido que sus socios laboristas conserven el respaldo electoral necesario para prolongar la Coalición Arcoíris. El Partido Laborista de Dick Spring parece haber pagado el precio de sus sucesivos cambios de alianzas, primero con Fianna Fáil y después con Fine Gael, mientras que Ahern ha sabido presentar una alternativa reconocible, moderada y favorable a las rebajas fiscales, sin romper con el modelo de crecimiento económico existente. Su apuesta por reactivar el proceso de paz de Irlanda del Norte también ofrece un elemento diferenciador frente a la mayor cautela de Bruton hacia el Sinn Féin de Gerry Adams, aunque el nuevo primer ministro tendrá que demostrar que puede combinar el diálogo político con la exigencia de que el IRA abandone la violencia. La figura del antiguo jefe de Fianna Fáil, Charles Haughey, constituye una sombra incómoda sobre este regreso al poder. Haughey no ha dirigido la campaña ni ha sido el artífice inmediato del triunfo de Ahern, pero representa una etapa anterior del partido cuya reputación está siendo cuestionada por las investigaciones sobre los pagos recibidos del empresario Ben Dunne. La aparición de aquellas acusaciones en plena campaña obliga a Ahern a demostrar que su liderazgo supone una renovación respecto a las viejas prácticas de financiación y las relaciones entre políticos y empresarios. El resultado deja, por tanto, un balance matizado: Bruton pierde el Gobierno pese a mejorar el resultado de su partido; Ahern alcanza el poder sin una mayoría propia; y los laboristas, más que ningún otro socio de la coalición saliente, sufren el castigo parlamentario decisivo. La estabilidad del nuevo Ejecutivo dependerá de su capacidad para mantener unidos a Fianna Fáil, los Demócratas Progresistas y los independientes, y de que las controversias heredadas del pasado no comprometan su credibilidad.
JF
