22 enero 1963
De Gaulle quiere a la RFA como aliada en su intento en ser una potencia internacional equivalente a EEUU y la URSS
Acuerdo históricó: Francia y la República Federal de Alemania firman un tratado de amistad acabando con un siglo de guerras
Hechos
El 22.01.1963 El presidente de Francia, General Charles de Gaulle y el canciller de la República Federal de Alemania firmaron el tratado franco-alemán.
Lecturas
Desde 1962 Pompiodu era primer ministro de Francia.
El acercamiento entre el canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer y el presidente de la República de Francia, General Charles de Gaulle se debía especialmente al interés del jefe de Estado francés en reforzar su posición desde Europa ante americanos y soviéticos.
En 1965 hubo elecciones presidenciales.
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El Análisis
El gesto que este 22 de enero de 1963 protagonizaron Charles de Gaulle y Konrad Adenauer tiene el peso simbólico de una catedral. El Tratado de Amistad franco-alemán no es solo un acuerdo diplomático entre dos países vecinos; es un acto de redención histórica tras un siglo de desconfianza, resentimiento y sangre. Verdún, Compiègne, la Cuenca del Ruhr, la ocupación nazi de Francia… Cada capítulo de esa amarga narrativa parecía grabado con fuego en la memoria colectiva de ambos pueblos. Y, sin embargo, hoy, dos hombres que conocieron las trincheras y las ruinas extienden sus manos con firmeza, decididos a dar vuelta la página.
El abrazo político entre París y Bonn no borra el pasado, pero sí ofrece un horizonte: cooperación cultural, militar y diplomática, sincronía dentro de la OTAN y liderazgo conjunto en la Comunidad Económica Europea. Este tratado sella algo más profundo que una alianza: inaugura la esperanza de que Europa puede construirse desde la concordia y no desde la revancha. De Gaulle y Adenauer han tenido la audacia de ver más allá del agravio. Ojalá sus pueblos –y sus sucesores– tengan la valentía de mantener este pacto de civilización. Porque si Francia y Alemania, después de tanto dolor, han encontrado el camino común, entonces Europa también puede encontrar el suyo.
JF Lamata