5 junio 2007
El relevo se produce dos años antes de lo previsto, puesto que Fornesa - elegido en 2003 - podía estar en la presidencia hasta 2009 de acuerdo a la ley catalana de Cajas de Ahorro
Isidro Fainé, nuevo presidente de La Caixa, reemplazando a Ricardo Fornesa que pasará a liderar el holindg industrial
Hechos
El 5.06.2007 la caja de ahorros La Caixa hizo público a través de la prensa que D. Isidro Fainé sería el nuevo presidente de la entidad reemplazando a D. Ricardo Fonresa.
08 Junio 2007
Fornesa revela que adelantó su marcha para evitar que las maniobras para sucederle dañaran a la Caixa
«Hay que estar con el presente y no con el pasado». Dicho esto, Ricardo Fornesa se levantó de su silla, felicitó a Isidro Fainé y a Juan María Nin y abandonó la sala donde ofreció sus explicaciones ante los medios de comunicación. Cerraba una etapa en La Caixa que ha durado cuatro años, pese a que podría haber durado dos más.
¿Por qué sólo cuatro años? Fornesa no escondió el bulto y ofreció sus explicaciones sin esperar un minuto, con meridiana claridad. Los rumores sobre cambios en los dos principales cargos de la entidad «afectaban a la estabilidad» de la entidad y «tendían a empeorar en dos años», justo el periodo que hubiera podido mantenerse en la presidencia: «Se hubieran despilfarrado esfuerzos en temas que no eran los idóneos para la marcha normal de la entidad».
El hasta ayer por la tarde presidente de La Caixa aseguró que en los últimos meses «se había planteado un movimiento en la sucesión» y que «mi máximo interés era una continuidad en la persona de Isidro Fainé». De éste, alabó «su gestión extraordinaria», remarcó un «sentido de la idoneidad difícilmente sustituible» y subrayó la necesidad de que sólo un hombre de la casa, con más de 20 años en la entidad, podía sucederle en la entidad.
Todo parecía una alusión conjunta a los continuos rumores, ampliados en los últimos días, de que el vicepresidente segundo de la caja, Jordi Mercader, reunía apoyos para intentar suceder a Fornesa al frente de la entidad. Así quedaba desbancado Isidro Fainé, el hombre que, ya desde el nombramiento de Fornesa, figuraba en la línea sucesoria de la primera caja de ahorros española.
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Ley catalana de cajas
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Incluso mantuvo su opinión de que la modificación de la ley catalana de cajas que le permitía prolongar su mandato dos años más, impulsada por el tripartito catalán después de su petición, era necesaria. «Nadie debe pensar que la promoción de una regulación ha de efectuarse por interés propio», remarcó.
El nuevo presidente de La Caixa no hizo referencia alguna a los rumores sobre nuevos candidatos en la sucesión. Tan sólo expresó su gratitud al ex presidente y lo calificó de «generoso» cuando le dejó solo ante los micros. Fainé destacó la «simbiosis» que en los últimos cuatro años ha tenido con Fornesa, equiparando su convivencia con la teórica relación que deben tener los dos principales cargos de la entidad con los anglosajones chairman y CEO: «la máxima autoridad y el máximo ejecutivo».
No obstante, Fornesa no lo dejará del todo. Ayer se confirmó que mantendrá la vara de mando de Caixa Holding durante los tres próximos años. Es un proyecto importante para la expansión de la entidad, ideado por el propio Fornesa, como recordó Fainé. De hecho, es el instrumento que aglutina a sus grandes participaciones industriales -Telefónica, Repsol YPF, Gas Natural, Abertis y Agbar- que permitirá conseguir los recursos necesarios para llevar a cabo la expansión internacional propuesta en el plan estratégico de la entidad hasta 2010 y que supone la adquisición de entidades financieras básicamente en los países de Europa del Este. Fainé destacó ayer que el de Caixa Holding es un proyecto con un recorrido todavía mayor al que tendrá su principal accionista, La Caixa, que ayer aprobó definitivamente su lanzamiento a Bolsa durante el próximo mes de noviembre. En un principio, sólo soltará el 20% de su capital, con intenciones de ampliar ese tramo, pero siempre manteniendo una mayoría del 51%.
En ese proceso quedará, aunque teóricamente al margen de la estructura de La Caixa, el futuro director general de la entidad, Juan María Nin. Ayer fue presentado pero fuentes cercanas a la entidad aseguraron que su nombramiento no podrá ser efectivo hasta la convocatoria de una asamblea extraordinaria de La Caixa que ratifique su cargo.
Pese a ello, Fainé lo presentó como su brazo ejecutor en la gestión y como un viejo conocido, del que dijo que es «el número uno» del sector financiero español. Su fichaje no ha sido fácil y se ha producido en el último momento. El nuevo presidente de La Caixa ya lo había intentado introducir en el organigrama de la entidad en otras ocasiones pero no lo consiguió hasta que le ofreció la dirección general. Su puesto. Y la última ocasión que se lo propuso, ya a la desesperada, fue el martes.
El consejero delegado del Sabadell sólo aceptó la propuesta el miércoles por la mañana, pero quedaba un fleco, el visto bueno del presidente del Sabadell Josep Oliú. Fainé se desplazó a su domicilio por la noche y relató el acuerdo con Nin. Tras más de una hora, éste aceptó una marcha que su entidad había calificado de «rumor» en los últimos días.
Nin aseguró haber aceptado el cargo por dos cuestiones básicas. Primero, porque podrá colaborar con Isidre Fainé. Segundo, porque se trata de La Caixa, de la que dijo que es «la institución de referencia en el sistema financiero español».