25 noviembre 2021

El periodista hemerógrafo llevaba colaborando en Periodista Digital desde 2011

J. F. Lamata pone fin a ‘El Extintor’ en PDTV: «Hugo Pereira me dijo que mi sección debía volverse afín al PP de Madrid y le contesté que, ante eso, yo ya no les iba a ser útil»

Hechos

  • El 25 de noviembre de 2021 J. F. Lamata comunicó a LHDB que finalizaba temporalmente su relación laboral con Periodista Digital y dejaba de hacer la sección diario ‘El Extintor’ tras anunciarle el máximo responsable de ‘Periodista Digital TV’, D. Hugo Pereira Chamorro, la decisión de la empresa de un cambio editorial en ella que él no compartía.

El Análisis

Libertad de emprensa

JF Lamata

Disfrute mucho de que Periodista Digital y Alfonso Rojo me permitieran una ventana como ‘El Extintor’, dentro del espacio ‘La Segunda Dosis’ y también en el canal de videos de PDTV para expresar un punto de vista mediático diario ante las tontertulias de cada día. Pocas empresas darían una libertad así a un redactor. La indicación de Rojo fue clara «quiero que seas tú mismo». Sabía como era yo, y me dio ese voto de confianza con manga hacha, sabiendo que límites iba a tener, pero también los que no. Traté de devolver ese apoyo haciéndolo lo mejor que pude, y sin pausa, incluyendo julio y agosto, no se me dijo «zurra a menganito que me cae mal, o no toques a zutanito que es mi amigo», la hemeroteca estaba ahí para todos. Agradecía sus mensajes cuando al acabar la sección recibía algún mensaje del jefe. «Muy bueno lo de hoy», «que duro has sido con este», e incluso a veces recogía mi sección desautorizándola: «No comparto nada de lo que ha dicho Lamata», no sé me ocurre mayor libertad entre empleador y empleado.

Hacia septiembre de 2021 Rojo cedió el mando de ‘La Segunda Dosis’ a Hugo Pereira y este puso toda la carne en el asador en el programa y se volcó en él. Y este decidió que no le convencía la sección. Editaba cosas, borraban cosas. «Cada vez que te metas con menganito, zutanito o fulanito te lo voy a cortar». Él trabajaba para ser tertuliano y no quería nada que pudiera hacer peligrar tal aspiración ni causarle problemas con los que él quería que fueran sus ‘amigos mediáticos’. Por tanto, los dardos a una bando se mantenían, pero los dardos al otro ‘se esfumaban’. Tras intercambio de pareceres por aquellas prácticas Pereira me informó de que había hablado con el propietario, Rojo, y ambos habían acordado darle un giro al programa y a mi sección y que yo debía adaptarme a él. En palabras de Pereira en ‘El Extintor’ sólo podría atacarse a figuras espacio político de la izquierda y a tertulianos de izquierda. Siendo suficientemente claro como para afirmar que «trabajábamos para el PP de Madrid». Entendiendo la situación comuniqué que no me veía capaz de hacer tal adaptación y que, por tanto, yo no era la persona adecuada para llevar la sección, por lo que se puso fin a ella.

No hubo, por tanto, nada de censura. Fue la aplicación del derecho legítimo de los responsables de un medio. Hugo Pereira era el director del programa ‘Segunda Dosis’ y el timonel de Periodista Digital TV, un timón que en su momento yo no tuve valor de aceptar, y curro todo lo que pudo para ponerlo a flote, y desde esa posición tenía derecho a hacer una ‘Segunda Dosis’ con la que él estuviera cómodo. Y lo mismo Alfonso Rojo, que era quien lo sufragaba. Si yo no me veía capaz de cumplir con el sesgo que me demandaban, lo lógico era retirarme.

No compartía el cambio de línea, pero tampoco estaba dolido por ello, lo entendí. Siempre he tenido, por mi pasión por la historia mediática, un gran respeto por la libertad de las empresa mediáticas privadas para decidir línea editorial que quieran aplicar en cada momento y, por tanto qué contenidos y qué orientación quieren para sus espacios. Y si habían decidido ‘sesgar’ una sección de PDTV  para fidelizar un nicho, y yo no estaba de acuerdo, pues me tocaba retirarme. Eso sí, cuando en 2025 escuché al mismo Pereira, tras fichar por TVE, reivindicar el periodismo objetivo y diferenciándolo del activismo y despreciando a algunos de aquellos compañeros a los que idolatraba en la etapa en la compartíamos medio, la cosa sí me dolió un poco, lo reconozco.

Me alegro, en todo caso, que a diferencia de otros, que evolucionan radicalizándose, Pereira haya elegido evolucionar moderándose, lástima que no pensara como ahora cuando era mi compañero en 2021, igual nos hubiéramos llevado mejor. O igual el coherente es él y sigue sabiendo, a cada momento, que posición es más adecuada para conseguir contactos y promoción televisiva en cada momento demostrando que tenía mejor capacidad de adaptación que otros, menos duchos en las metamorfosis editoriales.

J. F. Lamata