21 junio 2010

Se cree que el editor planea iniciar una serie de ajustes ante la crisis económica

José Luis Ulibarri despide de manera fulminante al director de DIARIO DE LEÓN, Fernando Aller González

Hechos

El 21.06.2010 el periódico DIARIO DE LEÓN informó que D. Pablo Rodríguez Lago era su nuevo Director.

Lecturas

DICE EL DIARIO ‘ÚLTIMO CERO’:

La primera gran medida de Ulibarri en el Diario se produjo en junio de 2010. Fernando Aller, el que había sido director del rotativo durante 13 años, y que llevaba en la redacción desde 1979, fue despedido sin apenas tiempo para despedirse de sus trabajadores, sin motivos y sin explicaciones. El sustituto fue el que fuera periodista de La Crónica y hasta entonces director del Diario de Soria, Pablo Lago. Y entonces empezaron los grandes recortes en el periódico nacido en 1906. El primer paso fue el cierre de la rotativa, con el consiguiente despido de 12 trabajadores. Algunos de ellos fueron absorbidos por Calprint, la empresa participada por El Mundo que imprime en Benavente desde entonces el periódico leonés. Eso supuso, entre otras cuestiones, que el ya desaparecido El Mundo de León (que hasta su cierre mantenía un acuerdo con el Diario para que ambos periódicos fueran más baratos para los suscriptores, una especie de 2 por 1) se dejara de tirar en la ciudad zamorana y se trasladara a Medina del Campo, pese a que es obvio que la distancia con León es mayor. En estos dos últimos años Ulibarri ha seguido ‘adelgazando’ el Diario. Primero,despidiendo a seis redactores, dos de ellos de la delegación en Ponferrada. Después ejecutó un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) para doce trabajadores, todos de la sección de administración y publicidad, y que aún se mantiene. El último paso ha sido la rebaja del 5% del sueldo de todos los periodistas del periódico.

DICE FERNANDO ALLER EN SU BLOG:

A principios de 2007 el periódico fue comprado por su actual propietario, José Luis Ulibarri. La colaboración entre ambos fue fructífera y para mí gratificante durante tres años. Después, circunstancias ajenas a la voluntad de ambos nos marcaron caminos separados. He trabajado con seis presidentes-propietarios del Diario de León. Con cuatro fui director. A todos nos ha cabido la satisfacción, sin duda, de haber sido eslabones de una cadena mucho más grande, no oxidada sino fortalecida por el tiempo, formada por miles de empleados y colaboradores, millones de lectores, para que ahora pueda ser esgrimido