1 noviembre 1978

A través de una empresa filial llamada Prisma

José Manuel Lara Hernández (Editorial Planeta) trae a España la revista PLAYBOY de Hugh Hefner, que se editará desde Barcelona

Hechos

El 1 de noviembre de 1978 se publica el primer número editado en España de la revista PLAYBOY.

Lecturas

El Grupo Planeta había fracasado con la revista OPINIÓN. 

El 1 de noviembre de 1978 se publica el primer número editado en España de la revista PLAYBOY.

La marca PLAYBOY es propiedad de Hugh M. Hefner, dueño de la revista PLAYBOY de Estados Unidos, cuyo director es Arthur Kretchmer, director de arte, Arthur Paul y director de fotografía Gary Cole.

 José Manuel Lara Bosch y D. José Ilario en la fiesta de presentación de PLAYBOY en España.

En España la revista PLAYBOY es editada por la empresa Ediciones Forum S. A., que es una filial del Grupo Planeta de D. José Manuel Lara Hernández. Como presidente de Ediciones Forum S. A. figura D. José Manuel Lara Bosch (hijo de D. José Manuel Lara Hernández), mientras que como consejero delegado figura D. Jesús Domingo y como consejero delegado D. Francisco J. López Martínez.

Como responsables de la revista PLAYBOY española figura el Sr. José Ilario como editor, D. Iván Tubau como director y D. Pedro Loria como director de arte.

Texto de presentación del primer número de PLAYBOY en España:

LARA SE TRAE A LAS CONEJITAS

El editor D. José Manuel Lara Hernández hizo la presentación por todo lo alto, que incluyó traer azafatas y modelos con el clásico disfraz de conejitas para la presentación.

D. Antonio Álvarez Solís (director de la revista INTERVIÚ), también participó en la fiesta de PLAYBOY, al igual que el millonario D. Abel Matutes.

En la portada de PLAYBOY, al contrario que en la de INTERVIÚ, no aparecen las modelos ni desnudas ni haciendo poses. Al contrario que en páginas interiores, donde si hay fotos de las modelos desvestidas.

 

Con usted.

Este es el primer número de PLAYBOY en español o castellano, que tanto monta según la Constitución. Y en castellano escribe directamente Fernando Vizcaíno Casas, el autor español más vendido del momento, su cuento ‘…y habitó entre nosotros’, que ilustran con autonomía geográfica notoria los Pérez Sánchez. Por su parte, el controvertido y polémico Ramón Mendoza se deja entrevistar en profundida por los implacables José Marti Gómez y Josep Ramoneda, mientras el fotógrafo Jordi Socias sorprende sus gestos más reveladores. Reveladora también – en este caso de la incultura sexual de los adolescentes españoles – en la encuesta del barcelonés doctor Maideu, presidente de la Sociedad Catalana de Sexología, cuyos resultados trae hasta nosotros el vendedor de ideas Oscar Caballero (ilustra JUlio Vivas). El senador Francisco Candel, acompañado por su amigo Leoncio Moro, visita con ironía, ternura y sarcasmo siete tumbas insólitas enmarcadas por los no menos insólitos dibujos de Kim. En cambio, no resultaría insólito que usted hubiese leído alguna novela policiaca de Alexis Barclay: hay más de cien. Bajo tal seudónimo ha venido escondiéndose el magistrado y profesor de Derecho penal Antonio Viader.  (…) Ahora o nunca, dirá acaso usted: vea cómo. Pero todavía le queda por descubrir el secreto mejor guardado del Caribe…

El Análisis

DONDE FRACASÓ LA POLÍTICA GANAN LAS CONEJITAS

JF Lamata
El 1 de noviembre de 1978, la revista Playboy publicó su primer número en España, editado por el grupo Planeta bajo la dirección de José Manuel Lara Hernández, marcando un hito en la prensa de la Transición. Fundada en 1953 en Estados Unidos por Hugh M. Hefner, Playboy se había convertido en un fenómeno global, combinando erotismo sofisticado, entrevistas de alto perfil y un estilo de vida hedonista que conquistó a millones. En una España recién salida del franquismo, donde la censura había prohibido cualquier contenido subido de tono, la llegada de Playboy—con el beneplácito de Lara, líder de la editorial Planeta—representó un símbolo de apertura cultural y sexual. Tras el estrepitoso fracaso de la revista Opinión (1976-1978), un intento fallido de Planeta por irrumpir en el periodismo político con firmas como Antonio Alemany y Ricardo de la Cierva, el éxito de Playboy demuestra que las “conejitas” lograron lo que los análisis políticos no pudieron: captar un mercado masivo y consolidar un proyecto rentable para Planeta en un sector donde aún luchaba por ser un gran grupo mediático.
La alianza entre Hefner y Lara fue un movimiento estratégico. Playboy, con una tirada inicial de 100.000 ejemplares en España, adaptó su fórmula de desnudos elegantes, entrevistas con figuras como Felipe González y artículos de calidad, sorteando la censura residual de la Transición con un tono menos explícito que su edición estadounidense. Mientras Opinión, con sus reportajes serios y columnas de opinión, no logró competir con diarios como El País (150.000 ejemplares) o Diario 16 (50.000), Playboy conectó con un público masculino ávido de modernidad, alcanzando una penetración que superó las expectativas. El contraste es irónico: las firmas prestigiosas de Opinión no encontraron eco, pero las imágenes de mujeres y el glamour de Playboy resonaron en una sociedad que, tras décadas de represión, abrazaba la libertad cultural. Aunque Planeta tardaría años en convertirse en un gigante mediático—con proyectos como Antena 3 en 2003 —, Playboy demostró el olfato de Lara para identificar un nicho rentable, incluso si no era periodístico. En este noviembre de 1978, la llegada de Playboy no solo marca un hito comercial para Planeta; es un reflejo de una España que, entre las tensiones de la democracia naciente, encuentra en las “conejitas” un símbolo de liberación y modernidad.
J. F. Lamata