2 julio 1982
El objetivo es aspirar a licencias de radio e incluso un canal de televisión rivalizando así con el Grupo PRISA que tiene esas mismas aspiraciones
Juan Tomás de Salas ficha a su hermano Alfonso para formalizar su Grupo16: un grupo mediático a partir de DIARIO16 y CAMBIO16
Hechos
El 2.07.1982 el periodico DIARIO16 anunció el nombramiento de D. Alfonso de Salas como Director General del Grupo16 (INPULSA).
Lecturas
El presidente de D. Juan Tomás de Salas Castellano nombra a su hermano D. Alfonso de Salas Castellano nuevo Director General de INPULSA [Grupo16] el 2 de julio de 1982 con el objetivo de impulsar una renovación de Diario16. Salas Castellano iniciará una serie de gestiones que se traducirán en el rediseño del periódico a partir del 28 de septiembre de 1984 en el que iniciará una nueva atapa caracterizada por la subida en las ventas.
El Análisis
Juan Tomás de Salas y Alfonso de Salas eran dos hermanos muy diferentes. Juan Tomás quería ser periodista, pero se tuvo que hacer empresario para lanzar publicaciones donde pudiera escribir. Se sentía progresista y carismático, capaz de ser la imagen de ese magnate de prensa al que temen los políticos y con el que buscan confraternizar. Alfonso de Salas era más gris, un mero ejecutivo, especialista en hacer cuadrar los números, es decir, en aquello que justo se le daba rematadamente mal a su hermano. Cuando Salas fichó a su hermano para que llevara los números de su empresa, esta estaba hecha un solar, y bajo el mando de Alfonso de Salas los números empezaron a cuadrar. Alfonso de Salas carecía de aquello que tenía Juan Tomás, capacidad de liderazgo, capacidad de ilusionar y ese el carisma de liderar equipos que había tenido el fundado de CAMBIO16. Y, ¿quién sabe? Quizá Alfonso envidiaba todo eso de su hermano.
Al fichar a su hermano para su empresa, Juan Tomás provocó lo que sería su perdición, que Alfonso de Salas conociera a Pedro J. Ramírez, su empleado, que dirigía DIARIO16. Pedro Jota tenía también esas características de liderazgo de Juan Tomás, con la diferencia de que era mejor periodista que él. Sin darse cuenta, Juan Tomás, al unir a Alfonso y Pedro, había cavado, a futuro, su tumba profesional.
J. F. Lamata