13 abril 1996
Nace YAHOO! un buscador para navegar por Internet triunfa en la bolsa de Wall Street

Hechos
La compañía Yahoo! comenzó el 12 de abril de 1996 a cotizar en el mercado tecnológico Nasdaq
Lecturas
En abril de 1996, una empresa californiana llamada Yahoo! se convirtió en uno de los símbolos del extraordinario crecimiento de Internet y de las nuevas fortunas que comenzaban a surgir alrededor de la informática. Su principal impulsor era Jerry Chih-Yuan Yang, nacido en Taipéi (Taiwán) el 6 de noviembre de 1968 y trasladado a Estados Unidos cuando tenía diez años. Estudiante de ingeniería eléctrica en la Universidad de Stanford, Yang compartía sus investigaciones con el estadounidense David Filo, nacido en Wisconsin en 1966 y criado en Luisiana. En enero de 1994, ambos comenzaron a recopilar las direcciones de las páginas que encontraban interesantes en la todavía incipiente World Wide Web, organizándolas por categorías para facilitar su consulta. Lo que empezó como una lista de enlaces personales se convirtió en una guía pública llamada inicialmente Jerry and David’s Guide to the World Wide Web. En marzo de 1994 adoptó el nombre de Yahoo!, una denominación inspirada en la palabra utilizada por Jonathan Swift en Los viajes de Gulliver y posteriormente asociada al acrónimo Yet Another Hierarchical Officious Oracle. Su principal aportación consistía en ordenar la creciente cantidad de páginas disponibles en Internet para que los usuarios pudieran encontrar información sin necesidad de conocer previamente las direcciones. A diferencia de otros buscadores que empleaban programas informáticos para rastrear automáticamente la red, Yahoo! se apoyaba inicialmente en un directorio elaborado y clasificado por personas.
El éxito de aquella iniciativa fue tan rápido que Yang y Filo abandonaron progresivamente sus actividades universitarias para convertirla en un negocio. El 2 de marzo de 1995 constituyeron formalmente Yahoo! Inc., con sede en California, y poco después consiguieron financiación de Sequoia Capital, sociedad de capital riesgo en la que desempeñaba un papel destacado el inversor Michael Moritz. La entrada de nuevos socios permitió contratar empleados, adquirir equipos informáticos y preparar la expansión comercial. En agosto de 1995, Tim Koogle asumió la dirección ejecutiva, mientras los dos fundadores conservaron un papel fundamental en el desarrollo del servicio. Yahoo! ofrecía gratuitamente a los internautas su directorio y comenzaba a obtener ingresos mediante anuncios publicitarios, una fórmula basada en atraer un número creciente de visitantes y vender a las empresas la posibilidad de mostrarles publicidad. Entre sus inversores destacó también el empresario japonés Masayoshi Son, fundador de SoftBank, que apostó por el crecimiento de Internet. La empresa todavía era joven, sus ingresos eran modestos y su rentabilidad estaba lejos de consolidarse, pero los inversores consideraban que podía convertirse en una de las principales puertas de acceso a la red mundial. La atención de los mercados financieros se dirigía así hacia una actividad prácticamente inexistente unos años antes: organizar información digital y comercializar la audiencia generada por quienes acudían a consultarla.
La consagración de Yahoo! llegó el 12 de abril de 1996, cuando comenzó a cotizar en el mercado tecnológico Nasdaq. La empresa colocó 2,6 millones de acciones a 13 dólares cada una, con lo que obtuvo unos 33,8 millones de dólares y alcanzó inicialmente una valoración bursátil de aproximadamente 334 millones. Pero la demanda de títulos fue extraordinaria: durante la sesión llegaron a negociarse a 43 dólares, y cerraron a 33 dólares, más del doble del precio de colocación. Al cierre de aquella primera jornada, el conjunto de Yahoo! estaba valorado en torno a 848 millones de dólares. Yang y Filo conservaban aproximadamente cinco millones de acciones cada uno, de modo que sus participaciones pasaron de valer unos 65 millones de dólares por fundador al precio de salida a aproximadamente 165 millones al cierre de la sesión. La fortuna era esencialmente patrimonial y dependía de la cotización de unas acciones que podían subir o bajar, pero ilustraba una transformación económica sin precedentes: dos jóvenes investigadores habían creado, en poco más de dos años, una empresa cuyo principal activo no era una fábrica, una mina ni una red de tiendas, sino un servicio informático capaz de atraer a millones de usuarios. Yahoo! se convertía así en uno de los primeros grandes emblemas de la nueva economía de Internet.
LOS COMPETIDORES DE YAHOO
Muchas empresas estaban disputándose el nuevo negocio de navegar por Internet:
| Buscador | Aparición | Fundadores o impulsores | Característica |
|---|---|---|---|
| WebCrawler | Abril de 1994 | Brian Pinkerton | Búsquedas sobre el texto completo de las páginas. |
| Lycos | 1994 | Michael Loren Mauldin | Gran índice automatizado desarrollado en Carnegie Mellon. |
| Infoseek | 1994-1995 | Steve Kirsch | Búsqueda automatizada y servicios comerciales. |
| Excite | 1995 | Graham Spencer, Joe Kraus y otros estudiantes de Stanford | Motor de búsqueda y servicios de información. |
| AltaVista | Diciembre de 1995 | Digital Equipment Corporation | Gran capacidad de indexación y rapidez de búsqueda. |
| HotBot | Mayo de 1996 | Wired e Inktomi | Búsqueda automatizada sobre un gran volumen de páginas. |
| Ask Jeeves | 1996 | Garrett Gruener y David Warthen | Consultas formuladas como preguntas en lenguaje natural. |
| 1998 | Larry Page y Serguéi Brin | Clasificación de resultados mediante análisis de enlaces; proyecto universitario desde 1996. |


14 Abril 1996
Una empresa de 36 empleados, la nueva estrella de Wall Street
omenzó sólo como un hobby y se ha convertido en un negocio. En plena «Generación X», David Filo (29 años) y Jerry Yang (27 años) se han convertido en auténticos empresarios dignos de admiración. Son los propietarios de Yahoo!, la empresa editora de una de las guías más populares para buscar datos en Internet. El viernes comenzó a cotizar, con gran éxito, en la Bolsa de Nueva York y ya vale 1.000 millones de dólares (122.000 millones de pesetas), tras duplicar por dos el precio de la acción y llegar a 26 dólares.
Con la salida a Bolsa, los artífices de Yahoo! pretenden expandir aún más la compañía.
El dato más estremecedor fue que todas las acciones que se habían puesto en el mercado fueron vendidas por la compañía. El lanzamiento de Yahoo!, como el de otras pequeñas empresas de alta tecnología, ha atraído con fuerza a los inversores, a pesar de que no arroja aún beneficios.
Incluso, a pesar de las advertencias de los analistas, que advertían de la conveniencia de no hinchar el precio de estas pequeñas compañías en Bolsa.
El éxito de la colocación en el mayor mercado bursátil del mundo, acostumbrado a las grandes corporaciones y a movimientos que se miden en millones de dólares, es aún más espectacular si se tiene en cuenta el pequeño volumen de esta sociedad.
Yahoo! fue fundada hace dos años por dos estudiantes de ingeniería eléctrica de la Universidad de Stanford. Hoy en día emplea a sólo 36 personas. Tiene su base en Sunnyvale, en el ya decadente Sillicon Valley californiano.
Filo y Yang comenzaron en abril de 1994 a construir una base de datos, debido a su incipiente interés por Internet. A este fichero le dieron el nombre de Yahoo! (Yet Another Hierarchical Officious Oracle, algo así como «he aquí otra empresa aburrida», en una traducción muy libre).
Muy pronto se dieron cuenta de que su pequeña firma había adquirido grandes dimensiones ya que la guía electrónica era empleada por más y más personas. Y, lo que comenzó como un hobby, se convirtió en una pasión y en un negocio.
A principios de 1995 Marc Andreessen, cofundador de Netscape Communications (el año pasado esta compañía comenzó a cotizar en la Bolsa de Nueva York con gran éxito) invitó a Filo y a Yang a llevar su sistema de búsqueda a Netscape, lo que benefició a ambas partes.
Hoy Yahoo! ofrece uno de los servicios más conocidos de navegación por Internet, convirtiéndose en una prestigiosa guía de información en el World Wide Web (red mundial). Es como un diccionario que permite llegar hasta la información buscada en el mar de informaciones que se vierten diariamente en Internet.
Ahora, acaba de firmar un acuerdo con Softbank Corporation de Japón para entrar en el mercado secundario de Japón. La ola parece imparable.
El Análisis
La espectacular salida a Bolsa de Yahoo! constituye una de las primeras manifestaciones de un modelo empresarial que puede transformar la economía de la información. Hasta ahora, las grandes compañías de comunicación habían construido sus negocios alrededor de periódicos, emisoras de radio, cadenas de televisión o redes de telecomunicaciones, actividades que exigían inversiones considerables en instalaciones, distribución y producción de contenidos. Jerry Yang y David Filo han demostrado que también puede crearse una empresa de extraordinario valor económico proporcionando gratuitamente un servicio que permite encontrar información elaborada por otros. Yahoo! no necesita ser propietario de todas las páginas que recomienda: su principal activo consiste en conseguir que millones de internautas utilicen su directorio como puerta de entrada a la World Wide Web. El negocio aparece cuando esa audiencia atrae a anunciantes dispuestos a pagar por mostrar sus productos, trasladando al nuevo medio una lógica publicitaria conocida en la prensa y la televisión, pero aplicada a un mercado potencialmente mundial. El fenómeno plantea, sin embargo, interrogantes considerables. La valoración bursátil de Yahoo! parece responder más a las expectativas de crecimiento futuro que a sus beneficios presentes, y todavía está por demostrar que los ingresos publicitarios puedan sostener indefinidamente unas cotizaciones tan elevadas. Además, la empresa no disfruta de un monopolio tecnológico: WebCrawler y Lycos ya compiten desde 1994; Infoseek, Excite y AltaVista han desarrollado otros sistemas para localizar páginas; y nuevas iniciativas, como HotBot, comienzan a ofrecer herramientas de búsqueda cada vez más sofisticadas. Yahoo! apuesta por clasificar Internet mediante un directorio organizado por personas, mientras sus rivales utilizan programas capaces de recorrer automáticamente millones de documentos. No está claro cuál de las dos fórmulas prevalecerá, ni si las empresas que hoy dominan el acceso a Internet conservarán su posición cuando la red multiplique su tamaño. Lo verdaderamente novedoso es que la información sobre dónde encontrar información se está convirtiendo en un producto comercial de enorme valor. Yahoo! ha conseguido transformar una lista de direcciones creada por dos estudiantes en una empresa multimillonaria; ahora tendrá que demostrar que el entusiasmo de los inversores puede convertirse en un negocio rentable y duradero.
JF
