19 marzo 1976

La Confederación Nacional de ExCombatientes pasa a denominarse ‘Confederación Nacional de Combatientes’ porque según Girón «aún hay motivos para combatir»

Hechos

El 19 de marzo de 1976 se celebró la II Asamblea de la Confederación Nacional de Excombatientes.

Lecturas

La Confederación Nacional de Excombatientes había sido fundada en 1974 contra el Gobierno Arias Navarro. 

El 19 de marzo de 1976 se celebró la II Asamblea de la Confederación Nacional de Excombatientes en la que se modifica su nombre por el de Confederación Nacional de Combatientes argumentando que aun queda mucho por lo que combatir. Su presidente, el exministro D. José Antonio Girón de Velasco, descarta convertir a la confederación en un partido político, pero sí está dispuesto a apoyar políticamente a los que defienden la reivindicación de los principios de la dictadura del General Franco. Su principal herramienta de comunicación es el periódico El Alcázar.

El Análisis

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JF Lamata

Después de su cese como ministro José Antonio Girón mantuvo durante años una gran influencia política en España gracias a contar con el favor del Caudillo Franco. Pero en marzo de 1976 ya no existía Franco y eso significaba que en poco tiempo y a gran velocidad Girón iba a perder gran parte de su influencia política. Sus críticas a las reformas en 1974, cuando el ‘Gironazo’, todavía tenían fuerza en gran medida por si lograban influir en el anciano generalísimo. Pero en marzo de 1976 sus críticas a las reformas casi hasta reconfortaban al gobierno Arias Navarro y sus ministros Fraga y Areilza, a los que cada vez importaba menos lo que dijera el de Fuengirola.

La Confederación Nacional de Combatientes no llegó a constituirse como partido político, aunque en las primeras elecciones generales se integró en la candidatura Alianza Nacional 18 de Julio, candidatura que fue un fracaso absoluto, porque los ultras eran pocos y encima muy divididos. Girón decía que había mucho por lo que competir, pero los electores de derecha no estaban interesados en combatir con él, y seguían con mucha más atención las propuestas de Adolfo Suárez o Manuel Fraga que las del presidente de los ‘Combatientes’.

El único foco de influencia que le quedaba a los Combatientes era su periódico, EL ALCÁZAR, del que en junio de 1976 Girón asumiría su presidencia.

J. F. Lamata