4 septiembre 1973

Los dos países creados por cada bando de la Guerra Fría en 1949 no habían sido reconocidos por ningún órgano oficial común

La ONU admite como miembros de pleno derecho a la República Federal de Alemania y a la República Democrática de Alemania

Hechos

  • El 19.09.1973 la Organización de Naciones Unidas admitió como miembros de pleno derecho a los Estados de la República Democrática de Alemania y de la República Federal de Alemania.

Lecturas

¿Se abre el camino a que tras la entrada de las ‘dos Alemanias’, entre las ‘dos Coreas’ o las ‘dos Vietnams’?

En 1974 el canciller de la RFA, Willy Brandt tendría que dimitir al descubrirse que su ayudante era un espía del Este.

En septiembre de 1987 el presidente de la RDA visitará la RFA. 

El Análisis

Dos Alemanias en la ONU: distensión o resignación

JF Lamata

El 19 de septiembre de 1973, la Asamblea General de las Naciones Unidas abrió sus puertas a dos nuevos miembros… que en realidad no son tan nuevos. La República Democrática Alemana, de Erich Honecker, y la República Federal de Alemania, de Willy Brandt, se sientan ahora como Estados soberanos y de pleno derecho bajo el mismo techo. Lo que hasta hace poco era una ficción —la de una sola Alemania partida en dos, condenada a reunirse en un futuro siempre aplazado— se ha convertido en reconocimiento oficial de que, en la práctica, existen dos Alemanias y que su convivencia será más duradera de lo que muchos soñaban en 1949.

La entrada de ambas en la ONU se presenta como un avance en la distensión de la Guerra Fría, comparable a la incorporación de China en 1971. Pero el gesto no borra las realidades incómodas: en la RFA, Brandt defiende el acercamiento al Este; en la RDA, Honecker refuerza su muro y su aparato de seguridad, mientras su espionaje sigue buscando maneras de infiltrar funcionarios en la administración occidental. En Nueva York compartirán pasillos, pero en Berlín siguen separados por hormigón, alambradas y una frontera que ya se ha cobrado cientos de vidas.

La ONU se ha resignado a aceptar que hay dos Alemanias. Queda la incógnita de si el pragmatismo diplomático se extenderá a otros conflictos paralelos: ¿llegará el día en que la ONU reciba a las dos Coreas, o a los dos Vietnams, pese a la brutalidad de la guerra que todavía asola este último? Por ahora, el ingreso germano parece más un reconocimiento de la geopolítica congelada que un paso real hacia la reunificación. En todo caso, al menos, en la sede de la ONU habrá dos banderas más y, con suerte, un poco más de diálogo… aunque en la Guerra Fría, el diálogo casi siempre llega con un traductor y una lista de sospechosos.

J. F. Lamata