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El presidente del Gobierno concedió la pregunta reservada a la prensa de papel al representante del ABC, Mariano Calleja, en lugar de a la representante de EL MUNDO, Marisa Cruz, como habían acordado los diarios EL PAÍS y EL MUNDO con el equipo de Comunicación de Presidencia

La rueda de prensa de Rajoy sobre el ‘caso Bárcenas’ desata una cruenta guerra entre los diarios EL MUNDO y el ABC

HECHOS

  • El 15 de julio de 2013 la edición digital de EL MUNDO y el 16 de julio en su edición de papel, el diario dirigido por D. Pedro J. Ramírez tituló que Moncloa ‘amañó con ABC’ las preguntas al Presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy sobre las novedades ‘caso Bárcenas’.

moncloa_preguntas Páginas sobre el incidente el día 16.07.2013 tanto en el diario EL MUNDO como en el diario ABC.

marisacruz_marianocalleja El Presidente del Gobierno no concedió la pregunta a Dña. Marisa Cruz (EL MUNDO), sino a D. Mariano Calleja (ABC).

LA GUERRA ENTRE EL MUNDO Y EL ABC

Tras haber titulado el día 15 en su edición digital que Moncloa había amañado con ABC la pregunta sobre el ‘Caso Bárcenas’, el día 16 el diario EL MUNDO de D. Pedro J. Ramírez incluyó una referencia al tema en su editorial:

La situación es de tal gravedad que requería mucho más que el simulacro de responder a dos serviciales preguntas redactadas de antemano, alterado además las reglas pactadas con la prensa para que no pudiera intervenir la representante de EL MUNDO.

En la página 13 en un texto de Dña. Marisa Cruz volvía a arremeter contra el ABC por el mismo tema.

Rompiendo el protocolo establecido desde hace años, el propio Ramírez opó por dar la palabra a otro periodista, representante de ABC, que leyó una pregunta plana dictada previamente por su director, Bieito Rubido, tal y como él mismo argumentó después ante sus compañeros

La cuestión precocinada fue como un colchón sobre el que el presidente se tumbó cómodomanete para leer una declaración que traía preparada y que le permitía sortear cualquier arista peligrosa. 

El diario ABC no se quedó atrás en su respuesta y en su edición de papel del día 16 de julio de 2013 cargó contra el diario EL MUNDO y su director. Entre otras lindezas el editorial de D. Bieito Rubido decía lo siguiente con el titular ‘ABC no cree ni al chantajista ni su altavoz’

obsesionDesde hace ya seis meses, la vida pública se ha visto condicionada por un contumaz acoso mediático contra el PP y el Gobierno de Rajoy. Dos medios de comunicación -uno animado por su ideología prosocialista [EL PAÍS], y el otro, por su gusto por el sensacionalismo y su resentimiento contra el actual presidente [EL MUNDO]- se han servido de las filtraciones de un delincuente, Luis Bárcenas, para intentar derribar al Gobierno. (…) Dan pábulo ahora al chantaje de Bárcenas y su nuevo cómplice, Ramírez. (…) Un periodista caracterizado por su falta de rigor, los desmentidos constantes de sus propias informaciones, su afán desmedido de protagonismo y su rencor contra Rajoy se entrevista con Bárcenas y decide hacer piña con el delincuente para apoyarlo en su chantaje al Gobierno y en la cacería contra el presidente. El respaldo llega al insólito extremo de que sitúa como letrado del preso a su abogado de confianza, Gómez de Liaño, apartado en su día de la Judicatura por prevaricador y defensor de causas tan nobles como las de la mafia rusa. (…) En ABC creemos a Rajoy y no a los chantajistas. 

Además del editorial los periodistas del ABC D. Jaime González, D. Ramón Pérez Maura y D. Félix Madero publicaron igualmente artículos contra el Sr. Ramírez.

El día 21 de julio D. Bieito Rubido publicaba una Tercera de ABC ‘Periodistas y Gladiadores’ lamentando que los medios usurpen la dialéctica parlamentaria sin cortesía. Pero ese mismo día el diario ABC publicaba una doble página para protestar por la obsesión de D. Pedro J. Ramírez contra D. Mariano Rajoy.

16 Julio 2013

ABC no cree ni al chantajista ni a su altavoz

Editorial (Director: Bieito Rubido)

Barcenas ofreció ayer una cuarta versión sobre sus cuentas. Su credibilidad y la de sus cómplices mediáticos hacen agua. A falta de verdades judiciales que modifiquen la situación, Rajoy merece conservar la confianza de los españoles

Desde hace ya seis meses, la vida pública se ha visto condicionada por un contumaz acoso mediático contra el PP y el Gobierno de Rajoy. Dos medios de comunicación -uno animado por su ideología prosocialista, y el otro, por su gusto por el sensacionalismo y su resentimiento contra el actual presidente- se han servido de las filtraciones de un delincuente, Luis Bárcenas, para intentar derribar al Gobierno. Despreciando la libre voluntad de los españoles, que en noviembre del 2011 depositaron su confianza en el PP con una histórica mayoría absoluta, el ensañamiento de estos medios con el proyecto de Rajoy llegó al ridículo de que hace justo un año daban por hecho el rescate de España, y hasta lo jaleaban. Los profetas de aquel rescate, que se ha quedado en nada, son los mismos que, fracasado su intento de derribo por la vía económica, dan pábulo ahora al chantaje de Bárcenas y su nuevo cómplice, Ramírez.

El pasado 16 de enero salió a la luz que Luis Bárcenas, extesorero del PP imputado en el caso Gürtel, apartado por Rajoy y Cospedal en julio del 2009, había llegado a tener veintidós millones en cuentas en Suiza. Dos días después, el periódico EL MUNDO publicaba, sin aportar prueba ni testimonio alguno, que Bárcenas habría pagado durante dos décadas sueldos en negro a dirigentes del PP. Esa información, basada en rumores, fue desmentida taxativamente por Cospedal. El último día de enero, el diario EL PAÍS publica los que denomina «papeles de Bárcenas», fotocopias que recogen una supuesta contabilidad B del PP y en las que se presenta a Rajoy como receptor de sobresueldos en negro.

Bárcenas, una cadena de mentiras

Bárcenas, que en esta historia ha ido enlazando una mentira tras otra y ayer ofreció su cuarta versión, niega ese mismo día la autenticidad de los documentos y haberlos escrito. Ante el escándalo por el acopio multimillonario de dinero en cuentas foráneas por parte de un extesorero del PP, ABC exigió en sus editoriales una explicación clara y categórica por parte del Gobierno y el partido que lo sustenta. El 2 de febrero, Rajoy comparece formalmente ante la opinión pública española. Niega la existencia de una caja B, rechaza haber cobrado y hace públicas sus declaraciones de renta y patrimonio. Rubalcaba exige su dimisión y anuncia que también hará públicos sus bienes. Un anuncio mendaz, pues a día de hoy sigue sin cumplirlo. Rubalcaba, en una línea de incoherencia, pasó de pedir aquella dimisión a firmar pactos de Estado con Rajoy, para luego volver a cambiar el paso y pedir ahora, otra vez, la marcha del presidente.

El 4 de febrero, Bárcenas afirma en sendas entrevistas que estamos «ante una burda manipulación», que su cuaderno con los balances paralelos «ni existe ni ha existido» y que la letra de los papeles no es suya. El 14 de junio, su fortuna en Suiza se eleva ya a 47 millones. El 27 de junio, y ante tales indicios, el juez Ruz decide su ingreso en prisión, dentro de en una pieza separada del Gürtel. El llamado «caso Bárcenas» parecía encaminado a dilucidarse en su destino natural en un Estado de Derecho: los tribunales, que es donde debe dirimirse si hay o no pruebas inculpatorias contra el PP o sus dirigentes, caso en el que ABC exigiría con toda dureza las pertinentes responsabilidades. Pero el asunto dio un giro inesperado. Un periodista caracterizado por su falta de rigor, los desmentidos constantes de sus propias informaciones, su afán desmedido de protagonismo y su rencor contra Rajoy se entrevista con Bárcenas y decide hacer piña con el delincuente para apoyarlo en su chantaje al Gobierno y en la cacería contra el presidente. El respaldo llega al insólito extremo de que sitúa como letrado del preso a su abogado de confianza, Gómez de Liaño, apartado en su día de la Judicatura por prevaricador y defensor de causas tan nobles como las de la mafia rusa.

¿Y las pruebas?

Arribamos así al momento actual, donde las preguntas que debe hacerse la opinión pública son sencillas. ¿Qué pruebas garantizadas por la Justicia existen a día de hoy contra Rajoy y el PP? Ninguna. ¿Qué palabra merece más crédito, la del presidente o la de un mentiroso contumaz, evasor de 47 millones? Mientras no aparezcan pruebas incontestables, ¿tiene sentido poner en jaque el mayor proceso de reformas de la historia de España, la estabilidad política y la recuperación económica por lo que divulga en un diario sensacionalista un presidiario que ha mentido una y otra vez?

Con lo conocido hasta hoy, en ABC creemos a Rajoy y no a los chantajistas. Mientras no aparezcan nuevos hechos probados en el juzgado, estamos en realidad ante un simple careo entre Bárcenas y Ramírez, por un lado, y Rajoy y Cospedal por otro. Ahora bien, fiel a su expreso compromiso con la regeneración democrática, este periódico sería inflexible a la hora de pedir las máximas responsabilidades si algún día se revelase de manera concluyente que se vulneró la ley o se mintió a los españoles, pues, como decía Aristóteles: «Soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad».

16 Julio 2013

MasterChef

Jaime González

EL MUNDO honra a ABC con sus ataques. Si a ellos les asalta la sospecha de que ABC se ha prestado al amaño del Gobierno, entenderán que nosotros sospechemos que EL MUNDO se ha prestado al amaño de Bárcenas (o viceversa)

Bajo el sugerente título, aunque un poco largo, de ‘El Gobierno amaña con ABC las preguntas a Rajoy sobre Bárcenas’, la edición digital de EL MUNDO nos acusó ayer de ‘precocinar’ la cuestión que nuestro periódico le planteó al presidente del Gobierno en La Moncloa. Puestos a ‘precocinar’ me pregunto cuánto tiempo llevaba envasada al vacío la entrevista que el director del diario que ayer citaba a Plinio el Joven en portad mantuvo con el hoy preso preventivo Bárcenas, y si los ingredientes del plató que nos han servido a cuatro manos en bandeja para tratar de colocar encima la cabeza del jefe del Ejecutivo no habían sido pactados de antemano. Es una duda metódica que sabrán comprender, porque si a ellos les asalta la sospecha de que ABC se ha prestado al amaño del Gobierno, entenderán que nosotros sospechemos que EL MUNDO se ha prestado al amaño de Bárcenas (o viceversa). La pregunta que el ABC planteo al Jefe del Ejecutivo les parece ‘sin aristas, amtices o detalles del caso que tiene a Mariano Rajoy con toda la oposición exigiendo su dimisión’. Créanme que siento horrores que no les haya gustado; la próxima vez les pediremos consejo sobre cómo ‘precocinar’ una pregunta o una entrevista de cuatro horas con Bárcenas sin que se note demasiado.

Pueden seguir empujando, porque, tomándoles prestada la cita de Plinio el Joven que ayer llevaban en portada – ‘El miedo es un mal maestro para dar lecciones de virtud’ – no nos vamos a callar. Por lo demás, lamento de veras su disgusto de no haberle podido preguntar al presidente del Gobierno, aunque ha tenor de lo publicado estos días no deben tener muchas dudas: ‘Rajoy – sostiene EL MUNDO – ha intentado ocultar la verdad desde una posición de absoluto pragmatismo falto de ética’. ¿Es suya la cita o se la ha dictado Bárcenas? ¿Estará precocinada?

Jaime González

16 Julio 2013

La gacetilla de Ramírez

Ramón Pérez Maura

Ánimo, Ramírez, siga usted insultando mientras los problemas que asolan a su gacetilla personal le ponen tan nervioso. Otros procuramos seguir averiguando la verdad sin aliarnos con el delincuente.

El grado de manipulación informativa al que puede llegar el diario EL MUNDO supera todo lo imaginable –y eso que ya es mucho lo que llevamos visto en los últimos años. Uno creería que su manipulación de la verdad, sus incomprensibles investigaciones de tramas conspirativas inverosímiles hubieran llevado a un poco de reflexión. Pero eso brilla por su ausencia. Decir hoy en EL MUNDO.es que “el Gobierno amaña con ABC las preguntas a Rajoy sobre el ‘caso Bárcenas’” es dar una información falsa- lo que tampoco es novedad. Y decir que fue el director de ABC el que “dictó” al redactor Mariano Calleja sus preguntas para la rueda de Prensa de Moncloa equivale a decir:

1º Que, según EL MUNDO un redactor no debe seguir las indicaciones de su director. Algo que seguro que es lo que ocurre con todos los redactores de ese periódico y Ramírez.

2º Que el Director de ABC no tiene criterio propio y para ser capaz de imaginar una pregunta a Rajoy necesita que el equipo del presidente se la sugiera.

3º Que la autora de la información de EL MUNDO.es, Marisa Cruz, está bastante sorda porque lo que Mariano Calleja dijo a sus colegas es que él había informado a su director y a su redactor jefe de las preguntas que pensaba hacer. Algo que seguro que nunca hace nadie en el diario EL MUNDO en una situación así. Porque lo cierto es que nadie dijo a Calleja el qué preguntar.

4º El diario EL MUNDO que otorga carnets de legitimidad periodística para poder hacer preguntas al presidente del Gobierno haría bien en explicarnos qué legitimidad añadida le otorga el aliarse con un delincuente confeso, como Luis Bárcenas. Qué objetividad tiene el medio que actúa como enlace entre el detenido y el juez. Y con qué independencia y distanciamiento de los hechos puede actuar quien proporciona al procesado su abogado defensor.

Hablar del diario EL MUNDO es lo mismo que hablar de Ramírez. Porque un diario que no ha podido tener más que un solo director en casi 24 años de vida a caballo entre el siglo XX y el XXI, no es un medio de comunicación, es una gacetilla personal. Gacetilla afecta a las filias y fobias de quien consigue que ni los propietarios del medio sean capaces de ejercer la autoridad que les da poseer más del 90 por ciento del capital. Algo inverosímil y de lo que Ramírez se enorgullece. En esas circunstancias y con graves problemas para encontrar la viabilidad de su medio y su grupo en el que ya no creen ni sus propietarios, Ramírez ha intentado a la desesperada demostrar que él puede poner y quitar un presidente del Gobierno por el procedimiento del chantaje. Y como parte de ese chantaje descalifica a todos los medios que no entramos a su juego, que no le seguimos dócilmente. Y es que quien Gobierna una redacción haciendo que el planeta gire en torno a su persona e impone a los suyos cierto tipo de disciplina, no puede imaginar que existan otros medios en los que de verdad trabajamos en libertad. Ánimo, Ramírez, siga usted insultando mientras los problemas que asolan a su gacetilla personal le ponen tan nervioso. Otros procuramos seguir averiguando la verdad sin aliarnos con el delincuente.

Ramón Pérez Maura

17 Julio 2013

EL MUNDO, centro de ataques simétricos

Víctor de la Serna Arenillas

Con los ataques de ABC a EL MUNDO en medio de la polémica por los papeles de Luis Bárcenas y la financiación del PP se están reproduciendo de manera casi fotográfica otros ataques más antiguos, los de EL PAÍS. Sólo que entonces eran inquina y rencor contra el PSOE y hoy contra el PP.

Un editorial de ABC se desmelenaba ayer contra EL MUNDO y su director, denunciando el «chantaje de Bárcenas y su nuevo cómplice, Ramírez», del que decía: «Un periodista caracterizado por su falta de rigor, los desmentidos constantes de sus propias informaciones, su afán desmedido de protagonismo y su rencor contra Rajoy se entrevista con Bárcenas y decide hacer piña con el delincuente para apoyarlo en su chantaje al Gobierno y en la cacería contra el presidente».

Tocando a rebato la dirección del periódico, muchos de sus redactores y columnistas se sumaban a la denuncia del satánico EL MUNDO. Ninguno con más entusiasmo que Ramón Pérez-Maura, quien bajo el titular de La gacetilla de Ramírez sentenciaba: «El grado de manipulación informativa al que puede llegar el diario EL MUNDO supera todo lo imaginable –y eso que ya es mucho lo que llevamos visto en los últimos años. (…) No es un medio de comunicación, es una gacetilla personal. (…) Ramírez ha intentado a la desesperada demostrar que él puede poner y quitar un presidente del Gobierno por el procedimiento del chantaje».

El mecanismo –EL MUNDO publica informaciones dañinas para el Gobierno y tiene por ello que formar parte de una turbia conspiración contra el Gobierno– no se preocupa de la veracidad de las informaciones de EL MUNDO, ni siquiera en su verosimilitud. Lo reconoce todo el que conozca someramente la historia de este periódico. Es exactamente el mismo que el aplicado por El País, desde los tiempos de los GAL y de la financiación ilegal del PSOE hasta los más recientes del 11-M.

Así, cuando en 1992 fue pinchado ilegalmente el teléfono de Jesús Cacho, colaborador de este diario, EL PAÍS acusó a EL MUNDO de formar parte de una conspiración contra el gobernador del Banco de España, Mariano Rubio. Dos años más tarde, un editorial del mismo periódico unía en una «campaña de agitprop, al más puro estilo goebbelsiano» contra EL PAÍS (interesante mezcla de conceptos comunistas y nazis) a EL MUNDO y al diario proetarra EGIN, en el caso de nuestro periódico por cuestionar las dádivas audiovisuales del Gobierno de Felipe González. Afirmaba que esa «odiosa guerra entre medios periodísticos es, además, objeto de una peligrosa instrumentación político-partidista».

En 2006, la aparición de unas memorias del subcomisario José Amedo, condenado por los atentados de los GAL, fue el pretexto de la publicación de un informe de varias páginas en EL PAÍS en las que se llevaba al lector a la conclusión de que hubo una conspiración política, periodística y judicial para derribar a González, con protagonismo de EL MUNDO en la parte periodística. «Los hechos sucedieron de otro modo y el felipismo cayó por la corrupción y sus graves abusos», recordaba un editorial de nuestro periódico.

A partir de 2004, el desacuerdo de EL MUNDO con la versión oficial y judicial de los atentados del 11-M fue respondido desde las páginas –no sólo de opinión, sino de información– con argumentos genéricos como el de que se trataba de «patrañas» y con un neologismo que sus redactores utilizaban con la regularidad de un ritual: conspiranoia.

En 2007, el director de EL PAÍS, Javier Moreno, denunciaba a EL MUNDO de «una grave operación de desestabilizar a las instituciones democráticas sin parangón en Occidente». Su corresponsal en París, Octavi Martí, abogó en la cadena de TV France 5 por el cierre de EL MUNDO por difundir «la mentira institucionalizada».

El anuncio de que se podría reabrir el caso de las pruebas del 11-M y la imputación de las testigos que mandaron a la cárcel a Jamal Zougam han venido a recordar que los hechos suelen desmentir las descalificaciones genéricas.

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De la ’operación de desestabilización’ al ‘chantaje’

Resulta de todo punto inadmisible que una radio, propiedad, nada menos, que de la Conferencia Episcopal, y un periódico sensacionalista dedicado a pescar en los caladeros de la derecha más extrema se hayan embarcado en una grave operación de desestabilizar a las instituciones democráticas sin parangón en Occidente

Javier Moreno, director de EL PAÍS, 21/02/2007

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Un periodista caracterizado por su falta de rigor, los desmentidos constantes de sus propias informaciones, su afán desmedido de protagonismo y su rencor contra Rajoy se entrevista con Bárcenas y decide hacer piña con el delincuente para apoyarlo en su chantaje al Gobierno y en la cacería contra el presidente

Editorial de ‘ABC’, 16/07/2013

03 Septiembre 2013

¿A quién creer?

Luis Ventoso

El más conspicuo practicante del desmentido de sus propios éxitos [por EL MUNDO] es, precisamente, quien está utilizando a Bárcenas como ariete para intentar derribar a Rajoy y masajear así su ego.
La información fluye vertiginosa. La catarata es tal que la mayoría de la audiencia se queda con los titulares, sin cotejar su veracidad. La llamativa exclusiva que alborota España una mañana puede resultar una falacia en horas, sin que el público se percate de que hubo de ser rectificada. Utilizando las efectistas prácticas del amarillismo, algunos medios reiteran titulares sonoros y logran su objetivo (dar que hablar), sabedores de que el futuro desmentido, publicado entre líneas, pasará desapercibido.
Pero los periodistas profesionales sí están obligados a rastrear la veracidad de las revelaciones de algún competidor. Al hacerlo, asombran las reiteradas falsedades que divulga, sin rigor alguno y hasta con lecciones deontológicas. El más conspicuo practicante del desmentido de sus propios éxitos es, precisamente, quien está utilizando a Bárcenas como ariete para intentar derribar a Rajoy y masajear así su ego. Dado que el caso polariza el tertulianismo (las televisiones «progresistas» ya no tienen otro tema), resulta obligado repasar algunos ejemplos del buen hacer de quien se ha convertido en jefe de prensa de Bárcenas para salvar a España de Rajoy. El pasado enero reveló en portada que el número dos de Ignacio González era el muñidor del Gürtel en Madrid. Noticia falsa, que desmintió cinco días después en un suelto. Otra exclusiva: el etarra Troitiño localizado en una urbanización de Venezuela. Lástima que se encontrase en Londres. Un informe de la UDEF destapa que Mas tiene cuentas en Suiza. La UDEF replica que no ha hecho tal informe y de la historia nunca más se supo. Un directivo del Samur es un violador en serie. El directivo resultó ser un conductor de una subcontrata. Ortega compra a su hija un caballo por más de diez millones. No había pagado ni dos. Es igual. La noticia impactante de hoy tapa el bluf de la de ayer. Una espiral tan amena como insalubre para la atmósfera pública.
Me temo que el asunto Bárcenas va más o menos así:
—Los principales partidos (todos) incurren en campaña en gastos que superan sus ingresos regulares. Así que en ocasiones recurren a donaciones opacas o a malas prácticas contables. El PSOE está condenado por ello. También Unió. Convergencia tiene hasta su sede embargada. España no ha resuelto en absoluto la financiación de los partidos.
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—Si Bárcenas, tesorero del PP varios lustros, aparece con 48 millones en Suiza, algo se hizo mal en la contabilidad del partido y parece obvio que hubo prácticas lamentables.
—Bárcenas está en la cárcel y los que lo echaron fueron los actuales dirigentes, que ni lo trajeron ni lo alzaprimaron.
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—El PP ha manejado el caso mal. Petición tardía de disculpas. Explicaciones zarrapastrosas e inexactas sobre el despido. Indecoroso borrado de archivos. Debería haber acometido una regeneración nada más conocerse la fortuna amontonada en Suiza.
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—Los especialistas creen que judicialmente el caso puede quedarse en nada, pues si hubiese materia sancionable, ya habría prescrito.
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—Rajoy no va a irse por el acoso de un periodista que le tiene inquina. Continuará (salvo impedimento judicial). Máxime cuando la economía mejora. Políticamente, ha heredado a Bárcenas, que data de todos sus predecesores al frente del PP.
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—Con un pulso secesionista gravísimo y un alivio económico aún frágil, que Bárcenas polarice el debate es errado, lesivo y exagerado.
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Salvo que Ruz encuentre pruebas irrefutables, hoy todo se reduce a una cuestión de credibilidad. De un lado, el abonado a la rectificación; de otro, el presidente del Gobierno. Cayo Lara y Rubalcaba ya saben con quien están. Pero parece improbable que su opinión coincida con la del público de centro-derecha.
22 Julio 2013

Periodistas y alucinados

Félix Madero

Elijo estar cerca del presidente de mi país y no de tipos descarados que pierden el alma en las esquinas de la ensoñación; tipos que no sienten en el alma los efectos de la urticaria ni la llegada del vómito cuando se juntan hoy con Bárcenas, ayer con Roldán, con los jefes de ETA, Perote, Amedo, Domínguez y soplones del 11M

Algunos de los nuestros que no son los míos creen que hay un periodismo de investigación urgente y necesario. Yo digo que no

La Tercera de ayer de Bieto Rubido es de esas que uno, cuando jovencito y con ínfulas de periodista, guardaría en su carpeta azul de cartón. Si fuera un estudiante leería Periodistas y gladiadores una y otra vez; si fuera profesor, lo aconsejaría al comenzar el curso, sobre todo para que se sepa en qué consiste ser periodista, y para que los que quieran vivir de contar noticias tengan señalados los límites de una profesión que hoy es un farallón en medio de un mar asqueroso en el que cursan corruptos, aprovechados, distraídos y políticos de medio pelo. Todos sin excepción —al loro Rubalcaba a ver si se va a borrar del PSOE Felipe González—, están dirigidos por gentes que sólo desean demostrar que mandan mucho, tanto que echarán de La Moncloa a Rajoy. No pasará. El presidente es —¿y quién sabe cómo es?—, tardo, raro y complaciente con el tiempo y su administración, pero es una roca que no se mueve cuando detecta la presencia y los objetivos de tipos que, desde un periódico ofrecen desecho de tienta periodística al precio de periodismo de investigación. La mofa no por repetida deja de molestar. Si tuviera que elegir en este momento elijo estar cerca del presidente de mi país y no de tipos descarados que pierden el alma en las esquinas de la ensoñación; tipos que no sienten en el alma los efectos de la urticaria ni la llegada del vómito cuando se juntan hoy con Bárcenas, ayer con Roldán, con los jefes de ETA, Perote, Amedo, Domínguez y soplones del 11M. Bien, algunos de los nuestros que yo no reconozco como míos creen que esos trabajos nos hicieron mejores ciudadanos y reforzaron la democracia. Creo más bien que reforzaron la venta de un periódico y el ego de su director. Los métodos para conseguir las noticias son tan importantes como las noticias. Y cuando en el método lo primero son los intereses de quien desde el Periodismo busca notoriedad y poder, aparece la trampa. Por eso la maquinación se ceba buscando pruebas que incriminen a Rajoy y no en el enriquecimiento de Bárcenas, que no es otro que el periodista de investigación —sí, he dicho periodista— que pasa papeles al diario que los publica.

Pero el despiste, como el alucine, es general, y si lo es asumiré mi parte y responsabilidad. El sábado en TELECINCO un grupo de buenos periodistas, algunos de ellos amigos queridos, hablaban de Bárcenas —de qué iban a hablar, ¿verdad?—. Vi poco porque aguanté menos. Mis compañeros preguntaban a un invitado sobre este caso. ¿Qué hará Rajoy, qué pasará, cuál ha de ser la estrategia, cuándo se explicará, habrá elecciones? Me fui a la cama sorprendido, engañado y confundido. Mis colegas a quien preguntaban era a Risto Mejide, un publicista echabroncas que sabe lo que vale con la misma discreción que el periodista que está ayudando a Bárcenas. ¿Cómo hemos llegado a esto? Sé que me repito, pero sólo se me ocurre decir que degenerando, que es como un banderillero de Juan Belmonte llegó a gobernador civil en Huelva. Y no le demos más vueltas.

Félix Madero

 

 

La ‘guerra’ también incluyó un tuit de D. Pedro J. Ramírez en clara alusión al ABC del Sr. Rubido.

tuit_ramirez

El Análisis

Ofensiva y contraofensiva

JF Lamata

La excusa del ataque del ABC contra EL MUNDO era la acusación del diario de D. Pedro J. Ramírez de que en una rueda de prensa el presidente del Gobierno había dado preferencia al periodista de ABC, en vez de a la periodista de EL MUNDO, es decir, una cuestión de chulería de que medio tenía más derechos que poco interesará a los lectores. Pero el contexto era la ofensiva de EL MUNDO contra el Gobierno del PP. El ABC no hacía otra cosa que hacer la contraofensiva como fiel infantería del Gobierno con ganas de convertirse en ‘el periódico del PP’ y conseguir así la ganancia de lectores que eso supondría. El Sr. Ramírez, en un acto que podría sonar un tanto cínico dijo en televisión que él nunca respondía a los ataques de otros medios, expresión que haría carcajearse a todos los que conozcan su trayectoria y que se contradecía con sus tuits llamado ineptos a sus atacantes vocentianos. En todo caso, en una pelea EL MUNDO – PP, EL MUNDO tenía mucho que perder, con gran porcentaje de lectores anti-izquierdistas, si estos creían que EL MUNDO se había vuelto de izquierdas lo abandonarían. ¿Y quién esperaba recoger a esos lectores anti-izquierdistas? El ABC, por supuesto, por tanto la contraofensiva era política, pero también comercial.

J. F. Lamata

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