24 mayo 1994
La cantante y locutora estaba afiliada a Alianza Popular desde 1977 por su amistad con Manuel Fraga
Luciana Wolf se da de baja del Partido Popular después de ser destituida como responsable de Cultura de la Junta de Barajas por el concejal del distrito, Jorge Tapia
Hechos
El 24.05.1994 se hizo pública la baja del PP de la artista conocida como Sra. Luciana Wolf.
25 Mayo 1994
Luciana Wolf causa baja en el PP tras su cese
Luciana Wolf, destituida la semana pasada como responsable de Cultura de la Junta de Barajas, acusó ayer al concejal del distrito, Jorge Tapia, de haberle tratado «como un delicuente, sin olvidar las calumnias que ha proferido contra mí».
Wolf, amiga personal de Manuel Fraga, anunció además su baja como militante del PP, formación a la que se afilió en 1977 -entonces, Alianza Popular-.
Aseguró que en la Junta de Barajas se cometen «numerosas irregularidades». Irregularidades que, según afirma, trasladó el pasado mes de diciembre al propio alcalde, «sin que hasta el momento se haya abierto ninguna investigación». Sin embargo, eludió dar más detalles de este asunto.
La popular artista manifestó que «detesta» los calificativos vertidos contra su persona por Jorge Tapia, quien señaló que Wolf «padece trastornos psicológicos».
En contra de esta aseveración, Luciana Wolf mostró un informe emitido por José Antonio García Andrade y Angel Ponce de León, psiquiatras y forenses de reconocido prestigio.
El estudio psiquiátrico certifica el perfecto estado mental de la funcionaria destituida. Entre otras cosas, se dice que la interesada «es una persona coherente, lúcida y posee un buen índice de inteligencia».
El próximo jueves, diversas asociaciones y particulares del distrito homenajearán en el hotel Barajas a la ex jefa de Cultura del distrito.
27 Mayo 1994
Luciana Wolf
La artista Luciana Wolf ha causado baja en el PP, tras su cese en un cargo. Si empieza así la derecha, perdiendo sus mejores cabezas, no sé yo cómo van a ganar las europeas.
Lo cual que Luciana, mi querida Luciana, ha sido destituída la semana pasada como responsable de Cultura de la Junta de Barajas. Si el Reina Sofía lo lleva María Corral ¿por qué la Cultura de Barajas/pueblo no va a llevarla Luciana Wolf? Yo conocí a la cantante cuando ya era famosa, en casa de Juanma Wolf, aquí vecinos, por estos pueblos. Lo de «Wolf» a mí me sonaba a pseudónimo periodístico de Pueblo o cosa así. En cualquier caso, él formó a Luciana, como luego a otras, la hizo artista y hasta le dio el apellido o lo que sea. Luciana es amiga personal de Manuel Fraga y pertenece a la derechona, entonces Alianza Popular, desde 1977. Una pionera, o sea, y no estas Loyolas, Mercedes y Celitas que ahora van de gamberras finas al Parlamento. También nos encontrábamos mucho, o sea, en el palco de Gil y Gil, en el estadio, cuando jugaba el Real Valladolid, que Olano, mi amor, nos invitaba a los castellanos de rango. Luciana iba por entonces muy de modelazo de pieles, integrada total en el holding de Gil, y yo le pegaba al coñac, contra el frío del estadio, porque el coñac me parecía más colchonero que mi querido y abandonado whisky. Una vez hasta me hizo una entrevista Luciana en una cosa rarísima que se llamaba Radio Cristal, en Velázquez, o sea que da el coeficiente mental, como han certificado ahora unos médicos, cuando en Barajas la han llamado «trastornada».
Luciana asegura que en la Junta de Barajas se cometen «numerosas irregularidades», pero ni el alcalde le hace caso, lo cual que la artista se ha dado de baja en el PP, anda otra vez por libre, que es lo suyo, con el visonazo y el bolero. Y en Barajas se anuncian ya grandes homenajes a Luciana, como reivindicación. A uno lo que le parece, conociendo a esta hembra, y pleitos aparte, es que en el PP hay mucha Luciana, mucho lucianismo, mucho «artizta», mucho fraguismo, mucho manolismo, todavía, y eso que alguna vez he definido como la cultura de la errata, aunque no sé si es mío o robado. La cultura de la errata, los fichajes de aluvión, el fragafranquismo latente, la herencia populista de Pueblo, los gang del horterismo windsor vienen a ser algo así como la puta base del partido de los señoritos, mientras que el partido socialista, paradójicamente, o no tanto, tiene consigo a la puta biuti, que ayer ha sacado este periódico la Guide Blue, el Cordon Blue, todo lo blue que anda por ahí, «le gratin gratiné», que dice mi querido Areílza, los agraciados con el gordo de Manolo Concha, que viene a ser algo así como la lotería de doña Manolita, pero en jet, que metes una pela golfa y te toca, Manolo Concha, hoy entrullado, el que da más premios después de la hermana de doña Manolita (mañana desarrollaré este tema con más elementos de juicio, que tampoco puede uno estar en todo). Quiere decirse, en fin, que al PP, con todo su golpe de neocentrismo ilustrado, se le nota por debajo esa resaca de fragas y lucianas, de giles y giles, de todo el retrofranquismo festivo, que ahí está.
Hace unos meses salió en Galicia una madama en plan Johnny Guitart de provincias, también muy fraguista, y hubo que quitarla. Un partido político que aspira a Europa debiera haber depurado ya estas cosas, aunque a mí me parece que lo que le da alegría, color, marcha, peligro y cosa al PP, tan soso y aznarista, es esa puta base nocherniega, antigua, pero en forma, cachonda y patriota, fondona, burlera y rojigualda. Son, a fin de cuentas, el poso retro, los que salían en el Semana de cuando entonces, la pandereta falangista, la gracia y la verdad profunda del españismo, «los toros, las castañuelas y la Virgen».