26 agosto 2017

Inició la maldición del Juzgado Número 1 de la Audiencia Nacional

Muere el juez Rafael Gómez-Chaparro Aguado, marcado por haber llevado la Instructor de la Matanza de Atocha y haber permitido la fuga de uno de los acusados

Hechos

El 26 de agosto de 2017 fallece Rafael Gómez-Chaparro Aguado.

El Análisis

UN JUEZ LINCHADO

JF Lamata

La historia es dura. Destinada a ignorar lo rutinario y a remarcar lo polémico, algo que resultaría duro para Rafael Gómez-Chaparro, un hombre que dedicó toda la vida a la justicia y que no merece ser recordado únicamente por ser ‘el que dejó escapar a uno de los acusados’ de la matanza de Atocha, aunque en la hemeroteca nos veamos obligados a destacar el hecho por el que más fue popular en nuestro titular.

El hecho es que Gómez-Chaparro convivió con las reglas que estaban vigentes en su país y que él no había decidido. Las aplicó en el TOP  y en la Audiencia Nacional. En el caso de la fuga de Fernando Lerto de Tejada, aplicó también la normativa vigente para conceder el permiso por el que el terrorista se fugó. Por ello afrontó un expediente y un juicio que al final determinó que la actitud de Gómez-Chaparro había sido conforme a la ley. Pese a esa absolución el juez renunció a la Audiencia Nacional y a ascensos que le correspondían para vivir el resto de su vida llevando pleitos de menor enjundia. Cometió errores. Obvio, incluso por el que le tocó ver su nombre asociado a esa polémica para el resto de su vida. Son las reglas de la democracia.

Pero todo ello no debe hacernos olvidar que además del caso Atocha, en juzgados grandes o juzgados pequeños, Rafael Gómez-Chaparro dedicó toda su vida a ejercer de juez, una labor, que también merece, como mínimo, un respeto por parte de los hemerógrafos.

J. F. Lamata