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Prensa Española anuncia una querella criminal contra Godó por 'fraude de ley' y 'falsedad documental'

PRISA y Godó expulsan del Consejo de ANTENA 3 RADIO a Prensa Española desatando una guerra entre Guillermo Luca de Tena y Javier Godó Muntañola

HECHOS

  • El 10.09.1993 la Junta General de Accionistas de ANTENA 3 RADIO ratificó a D. Javier de Godó como presidente y anunció la salida del Consejo de D. Manuel Martín Ferrand, D. Javier Gimeno, D. Luis Ezcurra, D. Manuel Idiarte, D. Andrés Fagalde y D. Jesús Fernández Miranda.

El 10 de septiembre se celebró la Junta General de Antena 3 Radio en el que se hizo valer la mayoría accionarial de Inversiones Godó (formada por el Grupo Godó y el Grupo PRISA) se destituyó a todo el Consejo de Administración anterior (incluidos Manuel y D. Rafael Jiménez de Parga y D. Manuel Martín Ferrand) y se formó un nuevo Consejo de Administración formado por D. Javier Godó Muntañola, D. Joaquín Fron Costa, D. Lluís Foix Carnicé, D. Antonio Piqué, D. Josep Yxart, D. Carles Godó Valls, D. Joan Tapia Nieto, D. Manuel Castellón, D. José María Sainz, D. Francisco Navarrete, D. Vicente Piniés, D. Luis Coll de la Vega, D. Andrés Luna y D. Santiago Rey Fernández-Latorre (Grupo Voz).

D. Fernando Vela (del Grupo PRISA) será el nuevo Director de Antena 3 Radio. Aunque los Consejeros de Prensa Española, D. Jesús Fernández Miranda Lozana y D. Andrés Fagalde Luca de Tena fueron destituidos. El Sr. Godó Muntañola no pudo evitar que D. Jesús Fernández Miranda Lozana, de Prensa Española, fuera entrara otra vez en el nuevo Consejo haciendo valer el 11% de acciones de ABC y no se retiraría hasta su venta el 19 de septiembre.

Antena 3 Radio empieza su temporada de septiembre de 1992 sin sus principales estrellas, D. José María García Pérez y D. Antonio Herrero Lima que a partir del 1 de septiembre de 1992 se han pasado a la Cadena COPE y sin las emisoras asociadas correspondientes a Diario de Navarra, Grupo Correo, La Voz de Galicia y Última Hora, que se han desenganchado de la Cadena Antena 3 Radio para pasar a engancharse a la Cadena COPE.

 La salida de D. Manuel Martín Ferrand del Consejo de Administración de ANTENA 3 RADIO estaba cantada desde que el Conde de Godó fue restituido al frente de la sociedad con el respaldo del Grupo PRISA. El Sr. Martín Ferrand, al quedar fuera del consejo pierde su última vinculación con la marca ‘ANTENA 3’ que él mismo había fundado. Ahora se limitará a ser tertuliano en la Cadena COPE y columnista en EL MUNDO.

DESTITUIDOS LOS HERMANOS JIMÉNEZ DE PARGA

 D. Rafael Jiménez de Parga y D. Manuel Jiménez de Parga, también co-fundadores de ANTENA 3 RADIO, quedan expulsados del Consejo de Administración y excluidos del sector de los medios tras un confuso papel durante todo el conflicto. Si inicialmente se los consideraba ‘representantes’ del Conde de Godó en Madrid, apoyaron en julio la iniciativa del Sr. Martín Ferrand para destituir al Sr. Godó de la presidencia de ANTENA 3 RADIO a pesar de que este era el accionista mayoritario. Cuando este, tras aliarse con PRISA y hacer valer su mayoría, reasumió la presidencia, los hermanos Jiménez de Parga, que habían votado en su día a favor de la destitución, pasaron a votar a favor de la ratificación del Sr. Godó. No obstante eso no ha sido suficiente para que este haya vuelto a renovar su confianza con ellos y haya optado por desterrarlos del consejo.

PRENSA ESPAÑOLA ANUNCIA QUERELLA CRIMINAL CONTRA GODÓ

 El Grupo Prensa Española que presidía D. Guillermo Luca de Tena, accionista de ANTENA 3 RADIO, anunció que presentaba una querella criminal contra D. Javier de Godó por un delito de falsedad en documento mercantil con la venta de las acciones de Godó en ANTENA 3 RADIO a la instrumental Inversiones Godó, para que a su vez esa sociedad vendiera las acciones al Grupo PRISA.  La querella fue anunciada por el periódico de Prensa Española, el ABC los días 6.09.2993 y 13.09.1992.

El 19.09.1992 Prensa Española anunció que retiraba la denuncia a cambio de que PRISA y Godó compraran (por un alto precio) sus acciones en ANTENA 3 RADIO.

24 Julio 1992

LA TRAICIONES DE JAVIER GODÓ

Guillermo Luca de Tena

En 1979 fui invitado por un grupo de amigos, entre los que se encontraba Javier Godó, para formar parte de un proyecto de televisión privada en España. Años antes Prensa Española S. A., había presentado ante la Administración una solicitud para obtener la primera licencia televisiba: porque fuimos, en efecto, la primera empresa que presentó en nuestro país una solicitud para crear una cadena de televisión privada. Tal fuera esa razón la que determinó la llamada del grupo que se constituía para intentar algo que yo había procurado antes sin éxito, enfrentándome al muro del poder. Comprendí que mis interlocutores aspiraban a utilizar la influencia que en aquellos yo pudiera tener, pero aun así acepté la propuesta convencido de que el proyecto de una televisión libre merecía la pena. No puedo olvidar las palabras de uno de mis amigos, José Mario Armero, defensor de la necesidad del proyecto. Hoy le recuerdo con enorme afecto mientras deseo su recuperación.

Los reunidos temíamos que el camino hacia la televisión privada fuera largo, aunque no tan tortuoso y arbitrario como luego fue. Y por esa razón el primitivo grupo de socios optó por solicitar el máximo número de emisoras de frecuencia modulada para crear una gran cadena de radio mientras llegaba la hora de la televisión (…)

(…)

GOdó no se limitó al desembolso originado por las compras a otros socios. Su generosidad con ANTENA 3 parecía tan grande que llegó a avalar cientos de millones para repsonder de los créditos con los que se enjugaron las pérdidas de aquellos años. Otros socios avalamos también a título personal una importante suma ante el Banco de Sabadell.

Pero hay características de Javier Godó que definen su personalidad: una de lelas es el hábito huidizo, la costumbre de no dar la cara. Una mañana, poco antes de reunirse el Consejo de Administración de nuestra común empresa, me visitó Manuel Guash, consejero de ANTENA 3, representante de los intereses de Godó, para porponerme que se recompensaran los esfuerzos de este último por los avales prestados a nuesra compañía radiofónica. Me pareció un abuso, pero di mi acuerdo en aras de la paz: y así el magnánimo Javier Godó cobró durante años una comisión del 4 por 100 sobre la facturación publicitaria de ANTENA 3. ¡Minucias!

Por entonces Javier Godó ya había nombrado consejero-delegado de ANTENA 3 al desprestigiado abogado barcelonés Alberto Garrofé. Pero la defenestración de este no tardaría en producirse, por las infidelidades que, al o que se ve, provoca incesantemente Javier Godó.

Prensa Esañola fue excluida una y otra vez de los proyectos televisivos que siguieron. Excluida, naturalmente, por el propio Godó, que ya después de 1982 consideraba incómoda ante el poder la línea de ABC:

Meses antes de las concesiones de las tres primeras cadenas de televisión privada me llamó Godó por teléfono. Pero no era él, sino su secretaria la que me invitaba en su nombre para almorzar al día siguiente en el hotel Ritz de Madrid. Acudí a la cita, pero no encontre a Godó sino a Alberto Garrofé y a Rafael Jiménez de Parga, que le sustituían. El consejero-delegado de ANTENA 3, que contaba entonces con la confianza plena de Godó, me reprochó torpemente la posicion de ABC ante las candidaturas a las tres cadenas privadas de televisión. ‘Posiblemente’ – me dijo – ‘perdamos la concesión por vuestra condición de socios y vuestros mezquinos comentarios en ABC’. Oí estas bobadas con suma paciencia. El Consejo de ANTENA 3 era testigo de nuestra lealtad para con la empresa común, de la que también podían dar fe los profesionales de la cadena.

Aquella tarde decidí dejar mi puesto de consejo en ANTENA 3 RADIO y ANTENA 3 TV. En ambos Consejos fui sustituido por representantes de mi entera confianza, Andrés Fagalde y Jesús Fernández Miranda, que han defendido los intereses de Prensa Española  con eficacia y caballerosidad: dos cualidades que Javier Godó no ha heredado de sus antecesores en LA VANGUARDIA. En la crisis que atraviesan sus empresas – por su mala gestión y su errática conducta – no he recibido ni una llamada suya. Ahora parece paralizado por la voracidad del gran empresario Jesús Polanco y la aún mayor voracidad del destinatario final de tantos medios de información: el PSOE.

Y aquí me atrevo a formular una modesta reflexión personal: no creo que en la Comunidad Europea se pueda permanecer con gobiernos que compran periódicos y controlan televisión y radios por empresas interpuestas.

En más de una ocasión el viejo conde de Godó me preguntaba: «¿Crees de veras que mi hijo Javier podrá gobernar algún día LA VANGUARDIA?». Yo invariablemente le daba una respuesta movida por el afecto hacia el anterior Godó: «Será un digno continuador de vuestra familia al servicio de Cataluña y de España».

Me arrepiento de mi cortesía. Javier Godó ha destruido el trabajado de tres generaciones, desde que Carlos y Bartolomé Godó fundaron el gran rotativo barcelonés. La destrucción alcanza al trabajo de muchos profesionales que con mérito superior al de Javier Godó dieron peso y prestigio al gran periódico.

El actual presidente de LA VANGUARDIA se ha convertido en un pobre hombre, paralizado por sus caprichos y sus contradicciones. El último de los Godó parece haber perdido el último resto de buen sentido: de otro modo sabría que los periódicos, las emisoras y todos los medios de comunicación no pertenecen sólo a sus accionistas. Hay una vinculación moral entre las empresas informativas y sus lectores, entre las empresas y los profesionales que diariamente hacen los periódicos, hacen la radio… No sólo los seguidores de ANTENA 3: también los lectores de Cataluña han sido vendidos, ignorados, traicionados.

Guillermo Luca de Tena

26 Julio 1992

Lo que va de Guillermo Luca de Tena a Javier Godó

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

Dos días después de su publicación aún se habla del artículo en el que el editor de «ABC» Guillermo Luca de Tena denunciaba «las traiciones de Javier Godó». Más allá de sus detalles concretos, esta polémica permite contraponer la dispar actitud de los dos herederos de los grandes imperios familiares de la prensa conservadora. Tanto en su etapa de director como en la actual como editor, Guillermo Luca de Tena ha hecho honor a la gran tradición de los propietarios de periódicos transmitidos de generación en generación, que se consideran ante todo garantes y depositarios de ese precioso legado que es la libertad de expresión y pensamiento. Como los mecenas del Renacimiento su tarea incluye a menudo proteger a los creadores de las iras y caprichos del emperador sin interferir jamás en su trabajo. Con coraje y convicción de liberal, Guillermo Luca de Tena ha aguantado siempre el tirón, hasta lograr la consolidación de su periódico. Godó ha demostrado ser por el contrario un pobre hombre, débil, tornadizo y carente de principios. Tras rodearse de advenedizos y traidores ha pasado a ser una marioneta primero del Gobierno y ahora de Jesús Polanco. Dos ejemplos bien distintos de lo que da de sí la tercera generación de una saga familiar.

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