11 abril 1984

Privatización del diario SUR de Málaga que pasa a ser propiedad de Prensa Malagueña, sociedad creada por sus redactores

Hechos

El 10.04.1984 fue presentada oficialmente la editorial Prensa Malagueña como nueva empresa editora del periódico SUR de Málaga reemplazando al Estado.

Lecturas

prensamalaguena2 Prensa Malagueña es el nombre de la Sociedad Laboral que asume la propiedad de SUR, que pasa a ser un periódico privado propiedad de sus trabajadores que manejaran la sociedad como si fuera una cooperativa que repartirá los beneficios entre el personal.

El periodista progresista D. Joaquin Marín Alargón seguirá siendo el director de SUR de Málaga, considerado afín al PSOE.

El Análisis

Un modelo utópico

JF Lamata

Puede que la visión más coherente para un gobierno socialista de cara a disolución de la cadena de periódicos del Estado era convertirlos a todos en cooperativas de sus trabajadores. Pero era una salida utópica. Una cooperativa de trabajadores bajo el formato de sociedad laboral no podía hacer frente al endeudamiento que conlleva publicar un periódico impreso, y, a la larga, la única subsistencia hubiera sido con financiación de las Cajas de Ahorro de cada región, lo que en la práctica hubiera supuesto dejar a los periódicos regionales del estado en manos d las Cajas de Ahorros, es decir, de los políticos responsables de dichas cajas y, manteniendo la misma carga al Estado porque sus sostenimiento hubiera seguido dependiendo de dinero público.

El Gobierno no fomentó esa utópica propuesta y SUR de Málaga fue el único periódico donde se hizo el experimento. El antiguo reino del franquista Sanz Cagigas, ahora tendría una posicionamiento progresista en mano de Joaquín Marín Alarcón. Pero la cosa no duró. En el momento en aquel colectivo de trabajadores entendió que podían dejar de ganar dinero con SUR para empezar a perderlo, harían lo que todos, vender la cabecera a una empresa privada (para, en vez de tener que responder colectivamente de las perdidas, poder disfrutar de las ganancias). Era la lógica del mercado.

J. F. Lamata