Search
Un consejo de guerra había condenado a muerte a 11 personas de los cuáles el dictador ha personado la vida a seis

La dictadura franquista ejecuta a cinco terroristas condenados a muerte por asesinato, desatando protestas internacionales

HECHOS

El 27 de septiembre de 1975 el Gobierno de la dictadura encabezado por el General Franco ejecutó cinco sentencias de muerte contra terroristas condenados por asesinato – que fueron ejecutados – indultando a los seis restantes.

LOS ASESINOS CON LOS QUE NO HA HABIDO CLEMENCIA:

 Juan Paredes Manot (Txiki), perteneciente a la organización terrorista ETA, condenado por el asesinato del policía D. Ovidio Díaz López.

 Ángel Otaegui, perteneciente a la organización terrorista ETA, condenado por el asesinato del policía D. Gregorio Posadas Zurrón.

 José Humberto Baena Alonso, miembro del grupo FRAP, condenado por el asesinato del policía Lucio Rodríguez Martín.

 D. Ramón García Sanz y D. José Luis Sánchez Bravo Sollas, condenados por el asesinato de D. Antonio Pose Rodríguez.

LAS PETICIONES DE INDULTO DE DENTRO Y DE FUERA DESATENDIDAS

Multitud de dirigentes internacionales, desde el primer ministro de Suecia, Sr. Olof Palme, al  Papa Pablo VI, de El Vaticano, habían pedido al dictador General Franco que, como hizo en 1970 con los asesinos del ‘Proceso de Burgos’, indultara o conmutara las 11 penas de muerte.

También en la prensa española hubo peticiones concretas como las del grupo Tácito desde las páginas del diario YA:

Nosotros somos opuestos a la pena de muerte, no creemos en su ejemplaridad ni en su eficacia (…) la sociedad carece, sea cual sea el delito, del derecho a privar de la vida a cualquier ser. (Tácito, YA, 26-9-1975)

Pero no hubo piedad y el anciando dictador sólo aceptó perdonar la vida de seis, al tiempo ratificaba cinco condenas de muerte de personas que fueron ejecutadas.

La prensa internacional informó de “el fusilamiento de cinco anti-franquistas” y se desataron protestas internacionales, el presidente de Mexico Sr. Echebarría pidió la inmediata expulsión de España de la ONU (La verdad es que el Sr. Echebarría, encarcelado años más tarde por sofocar a tiros manifestaciones de estudiantes, no era el más adecuado para dar lecciones de Derechos Humanos).

DISTINTOS PUNTOS DE VISTA EN LA PRENSA

 El periódico EL ALCÁZAR de D. Antonio Gibello destacó en su portada los seis indultos, mientras que, por el contrario los periódicos INFORMACIONES de D. Jesús de la Serna y NUEVO DIARIO de D. Manuel Martín Ferrand, centraron la noticia en los cinco ejecutados ignorando los seis que salvaron su vida. Mientras que el diario ABC dirigido por D. José Luis Cebrián Boné, dio las dos informaciones a la vez en su portada «Cinco penas capitales y seis indultos».

MUNDO DIARIO: EL REPORTAJE MÁS HUMANO DE UNO DE LOS EJECUTADOS

 El periódico MUNDO DIARIO de Barcelona, propiedad de D. Sebastián Auger, hizo el reportaje más humano de uno de los condenados con el titular ‘La larga noche de Txiki’, un reportaje que, en palabras del Sr. Auger, le causó problemas con el entonces gobernador civil de Barcelona, D. Rodolfo Martín Villa.

PROTESTAS EN TODA EUROPA CONTRA ESPAÑA: INCENDIO DE LA EMBAJADA EN PORTUGAL

Manifestaciones en Francia, en Italia, Portugal, en Reino Unido o en México con una consigna «¡Franco, fascista, asesino!», presentando como mártires de la democracia a los cinco asesinos ejecutados e ignorando a las personas asesinadas por estos.

En el incidente de Portugal – el incendio de la embajada por parte de izquierdistas portugueses – se ven las diferencias editoriales claras entre el ABC (Prensa Española) y el YA (Editorial Católica). El primero, dirigido por D. José Luis Cebrián Boné define lo ocurrido en Portugal como un “Salvaje atentado contra España”. La quema de la embajada hizo al ABC sacar su vena patriótica.

En cambio el diario YA dirigido por D. Alejandro Fernández Pombo, aperturista, lo presenta dentro de las manifestaciones “contra el Gobierno español” y no contra el país evitando cualquier calificativo extremo y con la aparente intención de suavizar lo ocurrido y que la población no lo entendiera como un agravio contra ellos.

Con este posicionamiento el YA se mostraba, pues, como el periódico más aperturista de la mañana e INFORMACIONES como el más aperturista de la tarde.

27 Septiembre 1979

EL PÉNDULO

Fernando Ónega

Se recogía ayer en ARRIBA la opinión de que tal procedimiento jurídico es ejecutar la sentencia como ejercer el derecho de gracia. Los dos posibilidades se cumplieron, aunque, numéricamente, es mayor la cifra de los condenados que fueron indultados por el Jefe del Estado, en uso de la prerrogativa de gracia que le atribuye la Constitución. A la hora de la interpretación, todo da a entender que las solicitudes que oyó la más alta Magistratura de la nación han sido las peticiones de clemencia, que se otorgó.

Como dijo el señor Herrera Esteban a los periodistas, es un tema importante y delicado sobre el que no es correcto abrir debate. Se queda en el mareo de la ley, en el cumplimiento de la ley, y sólo parece oportuno referirse a unos detalles concretos: primero, que no hubo el menor disentimiento en el seno del Gabinete a la hora del ‘enterado’, segundo, que los acuerdos de COnsejo de Ministros se adoptan por unanimidad, tercero, que no sería lícito ocultar por la gravedad de efectuar cinco ejecuciones, la elevada cifra de indultados; y cuarto, que el ejercicio del derecho de gracia no va a significar  – previsiblemente – que terminen las tensiones y presiones internacionales.

Al hablar de este último aspecto, el Ministro de Información y Turismo señaló que hay que distinguir las gestiones diplomáticas y las manifestaciones callejeras. Me parece que las segundas seguirán permaneciendo en el terreno de lo incontrolado, aunque, realmente, lo más noticioso a nivel interno es que han comenzado las reacciones. Nada indica, ni el momento lo exige, que se pueda preparar una adhesión popular similar a la manifestación de la plaza de Oriente, pero las Instituciones (Cortes, Consejo de Estado, Ayuntamientos), la Prensa y alguna asociación política comenzaron a descargar su artillería dialéctica sobre lo que a nivel muy generalizado se considera una injerencia en la política interior de España.

Estas consideraciones y la espera de un acuerdo final, ‘en el último minuto’, con los Estados Unidos, llenaron una jornada tensa, de rostros graves, en la que la palabra expectación no era más que un recurso pobre para explicar el ansia de noticias.

Naturalmente, la vida de la nación no se quedó congelada en la espera, ni la política se estancó a pesar del carácter marcadamente administrativo de la reunión ministerial. Faltaba un nuevo plazo en el que fijar las atenciones, y la Comisión de Gobernación de las Cortes se encargó de marcarlo: en noviembre del 76, dentro de trece meses ya serán elegidos la mitad de las corporaciones locales y todas las provinciales. La noticia es un alivio, porque las prisas marcadas en las últimas horas por la Comisión más parecían tener acentos económicos que urgencia democrática: parece que había más interés en ponerse a recaudar impuestos con recargo para las haciendas locales que en abrir las urnas. Ha sido una falsa alarma y, por lo menos, todo irá acompasado. Hay un calendario para fijarse, y supongo que habrá por lo menos otro atractivo que sirva de aliento a las asociaciones.

Porque las asociaciones también tienen prisa. Siguen esperando las ayudas económicas y siguen esperando que a nivel popular se comprenda su auténtico significado Salvador Serrats se me quejaba ayer de que en muchas provincias se cree que sólo constituyen una forma de acudir a las elecciones. Alguna ofensiva habrá que hacer en este sentido.

Fernando Ónega

28 Septiembre 1975

LA LARGA NOCHE DE TXIKI

TELE / EXPRÉS

Fue fusilado junto al cementerio de Cerdanyola

Poco antes del mediodía del viernes Miguel Paredes Manot se trasladó a la Prisión Modelo de Barcelona, donde se entrevistó a lo largo de veinte minutos con su hermano Txiki. En el transcurso de esta entrevista Miguel le explicó a Juan el persistente rumor que había empezado a correr por la ciudad minutos antes, según el cual iba a ser ejecutado el sábado por la madrugada. Entonces era solo un rumor.

Juan Paredes Manot recibió aquella primera noticia con gran entereza, mientras que Miguel abandonó la prisión visiblemente afectado.

A aquella hora del mediodía del viernes, la ejecución de Juan Paredes Manot era simplemente un rumor. Un rumor basado en una serie de indicios: como la citación que el abogado Mrc Palmés había recibido para que a las seis de la tarde acudiera a la prisión de Barcelona.

Todos estos elementos hacían preveer que el Consejo de Ministros que se estaba celebrando iba a dar el ‘enterado’ a las penas impuestas.

El letrado vasco Castells que se encontraba en nuestra ciudad para entrevistarse con Txiki (debemos recordar que el abogado Castells se había hecho cargo del sumario que se le seguía a Juan Paredes Manot en Burgos) salió urgentemente hacia Madrid cuando recibió una llamada telefónica en la que se le explicó que la autoridad militar le había citado urgentemente para aquella misma tarde.

Pasadas las ocho de la tarde le fue notificada oficialmente a Txiki que el Gobierno se había dado por enterado. Se le comunicó asimismo que doce horas después sería ejecutado. A partir de aquel momento Juan Paredes Manot entró en capilla. Txiki fue conducido a una de las dependencias de la prisión Modelo habilitada para esta ocasión. La dependencia convertida en capilla es habitualmente la sala de juegos de los hijos de los presos se habían retirado de la habitación los columpios y los juguetes y sólo quedaba en la pared dibujos hechos por los niños.

Esa sería la sala donde en el transcurso de doce horas permanecería Juan Paredes Manot hasta que hacia las siete y media de la madrugada fue sacado de la cárcel para ser fusilado en un bosque cerca del cementerio de Cerdanya.

Muy pocos datos han podido conocerse sobre la larga noche de Txiki. Los abogados defensores Marc Palmes y Magda Oranich no pudieron salir del recinto penitenciario para no romper de esta manera el secreto sumarial señalado por una ley de 1897.

Junto a Juan Paredes permanecieron esa noche su hermano Miguel – veintitrés años – varios funcionarios de la prisión, representantes de la autoridad judicial y dos sacerdotes.

Txiki se negó a tomar alimento alguno, tan sólo ingirió una taza de café. Habló con los abogados, con el hermanos y con los sacerdotes.

Asimismo Juan Paredes requirió la presencia de su notario. El notario Zabala acudió a la cárcel Modelo y permaneció allí durante tres horas haciéndose cargo del testamento de Txiki. Este es el segundo testamento de Txiqui ya que días antes había redactado uno, de un folio de extensión.

Se nos han definido la actitud de Txiki como muy serena. Sólo una vez fue al lavabo durante toda la noche. Ni una lágrima, ni una queja, ni un comentario sobre la posibilidad de indulto.

Fue en el transcurso de esta larga noche cuando Txiki entregó a su hermano Miguel unos versos, cuatro líneas para que se los diese a sus hermanos pequeños, una vez ya muerto.

La madre de Txiki, que había venido a Barcelona a raíz del Consejo de Guerra, no quiso regresar a nuestra ciudad. “Quiero recordarlo como lo vi en el Consejo” – señaló Txiki, se había trasladado a Barcelona, el jueves previendo que el Consejo de Ministros iba a dar el enterado aquel mismo viernes.

Se le comunicó también a Txiki que iba a ser fusilado y no agarrotado. Se nos ha explicado que Juan Paredes Manot recibió la noticia de que iba a ser pasado por las armas con cierto alivio, puesto que ya había expresado su deseo de ser fusilado.

Mientras, y a lo largo de toda la noche, un grupo formado por casi un centenar de abogados permanecía en las dependencias del Colegio Profesional. En el tercer piso – es la E – se abrió una sala. Abajo, en el segundo piso permanencia la Junta de Gobierno realizando gestiones encaminadas a conseguir un indulto para Txiki. Dos telegramas a altas jeraquías del país fueron cursados a última hora.

La larga espera de Txiki vivida también desde el mismo Colegio de Abogados, estuvo salpicada de incidentes. El acceso al edificio era muy difícil ya que los ordenanzas – por orden expresa del decano – controlaban cada uno de los letrados que accedían a la sala.

En determinante momentos de la noche numerosos abogados tuvieron que esperar ante las puertas para poder entrar. Se dialogó con el decano Casals Colldecarera diferentes veces.

Desde el Colegio de Abogados de Barcelona difícilmente se mantenía contacto telefónico con Madrid, Burgos o con lo que sucedía en la Prisión Modelo.

Sólo hacía las diez de la mañana los abogados que habían permanecido en el Colegio durante la noche tuvieron información concreta de lo sucedido en la Modelo y en la Cerdanyola.

A las siete y media de la mañana tres jeeps de la Guardia Civil entraron en la Modelo. Se sabía que la ejecución era por fusilamiento, pero se desconocía el lugar donde iba a ser llevado a término. Y se especulaba con la posibilidad de que aquellos jeeps fueran la custodia de Juan Paredes hasta el lugar de la ejecución.

Los últimos momentos de Juan Paredes en la Prisión Modelo estuvieron también llenos de serenidad, de la que había hecho gala durante toda la noche. Al salir al patio para subir al coche celular, Txiki se despidió de sus abogaos. Juan entregó a la letrado Magda Oranich la pipa que usaba normalmente.

Al subirse al coche celular gritó algo. Y los abogados defensores respondieron asintiendo. Miguel Paredes y los abogados subieron a su coche particular, formando parte de una larga comitiva que recorrió aquella mañana las calles de Barcelona. Una larga columna motorizad que llegó hasta el cementerio del Norte, en Cerdanyola.

Tras aquella comitiva diversos letrados, amigos y periodistas pugnaron por seguirlos en sus vehículos a cierta distancia. Los letrados Marc Palmés, Magda Oranich y Miguel – hermano de Txiki – pudieron presenciar la ejecución.

En un descampado frente un pelotón de seis fue colocado de Txiki con los brazos abiertos. Rehusó el vendaje para los ojos, Juan no guardó silencio. Y ni siquiera lo guardó cuando cayó al suelo una vez fueron disparadas las armas. A Txiki tuvieron que darle el tiro de gracia reflamentario.

Eran las ocho treinta y cinco minutos.

El cuerpo de Txiki – jersey azul tejido en la prisión de mujeres de Barcelona, pantalón tejano – yacía en el suelo. Parece ser que once balas penetraron en el cuerpo. Marc Palmés, Magda Oranich y el hermano pulieron abrazar el cuerpo aún caliente de Txiki.

Más tarde lo hicieron el matrimonio Pons Rovira, padres de José Luis Pons Llobert que se encuentra cumpliendo condena en Segovia.

Tras el reconocimiento médico, el cádaver de Txiki fue trasladado en una camilla hasta la ambulancia.

Hoy, Txiki será enterrado.

by BeHappy Co.