13 marzo 1987
Josep Pernau, Josep María Huertas Claveria, Quim Regàs y Enric Sopena participan en la operación
Reaparece EL DIARIO DE BARCELONA, ahora en catalán, propiedad del Grupo Zeta y la ONCE
Hechos
- En octubre de 1986 se constituyó la sociedad Publicaciones de Barcelona S. A. para sacar en enero de 1977 el DIARI DE BARCELONA. La sociedad era propiedad del Grupo Zeta, la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) e Iniciatives.
- El 13.03.1987 salió el primer número de DIARI DE BARCELONA a los quioscos.
Lecturas
Después del cierre de El Diario de Barcelona en 1984, el 14 de marzo de 1987 volvió a salir con la denominación El Diari de Barcelona y escrito exclusivamente en idioma catalán. Su nuevo empresa editora será Publicaciones de Barcelona S. A. cuyos principales accionistas son el Grupo Zeta y la Organización Nacional de Ciegos de España. Su Consejo de Administración estará formado por D. Antonio Asensio Pizarro, Francisco Matosas Moragrega, Jordi Castany, Ramón Serres, Antonio Vicente, Miguel Durán Campos y Blas Sanjosé. El primer director de Diario de Barcelona será Josep Pernau Riu.
13 Marzo 1987
Una ilusionada recuperación
Cada generación elige libremente los medios de comunicación que la representan. Incluso en épocas de censura o de oferta condicionada, los ciudadanos ejercen el supremo derecho de escoger o de manifestarse críticos respecto al vehículo periodístico que les imponen. La libertad de información puede caer prisionera, pero la de opinión siempre dispone de unos espacios de libertad.
Por todo ello, la ilusión con que se espera al renovado DIARI DE BARCELONA demuestra que no sólo es un órgano informativo importante porque nació en 1792 sino porque supo conecta durante dos siglos y medios con sus lectores.
Pertenecí durante 15 años a la redacción del diario que mañana renace. Entré en él cuando la censura lo señoreaba todo y salí para contribuir a la fundación del primer diario en catalán de la posguerra.
Aprendí allí mucho de lo poco que conozco de periodismo, tanto en lo que se reifere a las personas como a las noticias. Y me convencí de algo muy simple, pero siempre eficaz en el momento de informar y de comentar: que el éxito consiste en no pretender engañar al lector.
Recuperamos para Catalunya un órgano de información escrita, tras una larga crisis que él mismo sufrió. DIARI DE BARCELONA consigue, a su vez, una nueva parcerla informativa en catalán. La satisfacción es doble. Y los deseos de larga y fructífera trayectoria competitiva se imponen.
Josep M. Cadena.
El Análisis
Antonio Asensio Pizarro (Grupo Zeta) quería una televisión y para ello necesitaba inversores que pusieran dinero. Uno de ellos bien podía ser la ONCE que tenía dinero, por lo que no era mala idea para Asensio asociarse a Miguel Durán.
El problema es que escogieron como prueba para trabajar juntos un periódico en catalán, EL DIARI DE BARCELONA, que básicamente ejerciera de contrapeso al diario AVUÍ. Es decir, el periódico AVUÍ era un diario en catalán dedicado a loar a Jordi Pujol y CiU, así que el DIARI DE BARCELONA podía ser un diario en catalán dedicado a loar al PSC y a Maragall.
Sólo había un problema: la prensa en catalán no era negocio. Los lectores compraban antes los periódicos editados en Catalunya, pero en castellano, como LA VANGUARIDA o EL PERIÓDICO. El periódico AVUÍ existía únicamente por la subvención de la Generalitat de Catalunya. Y lo mismo le pasaría a DIARI DE BARCELONA que sólo sobreviviría el tiempo en que Zeta, la ONCE y las instituciones controladas por el PSC se hartaran de perder dinero.
J. F. Lamata