Aguilar no pudo seguir colaborando en EL PAÍS por su condición de editor de aquella publicación, aunque sí pudo seguir colaborando en la Cadena SER

Cierra el semanario AHORA de Miguel Ángel Aguilar tras 11 meses

HECHOS

El 7.10.2016 se hizo público el acuerdo del día 4 por el que se cerraba el semanario AHORA.

COMUNICADO DE CIERRE DEL SEMANARIO:

Los socios de “Papel Futuro 2014, S.L.”, compañía que edita el periódico semanal AHORA, han celebrado Junta General Extraordinaria el martes día 4 de octubre en la sede de Larra. Trataban de examinar la situación, dado que las pérdidas registradas han reducido el patrimonio neto a menos de la mitad de su capital, lo cual dejaba la Sociedad incursa en causa de disolución. Así lo confirmaba el balance auditado a 31 de julio puesto a disposición de los socios. En consecuencia, era obligación de la Junta adoptar alguna de las medidas que permitiera remover esa causa.
 
A la Junta asistieron 43 socios que ostentaban la titularidad de participaciones por valor de 1.194.000 euros. Otros 66 socios que delegaron su representación sumaban participaciones de 280.600 euros. De modo que en la Junta estuvieron, entre presentes y  representadas, participaciones por un importe total de 1.474.600 euros. Es decir, el 81,04% del capital social. 

El gerente, Jaime Moreno de Alborán, dio cuenta de que las medidas presentadas a la Junta del 21 de junio para la  reducción de costes y el incremento de los ingresos por ventas, suscripciones y publicidad se han revelado insuficientes en el plazo disponible. El nuevo impulso periodístico proyectado tampoco tendrá ocasión de probarse.

Así, descartada en estos momentos una reducción y simultánea ampliación de capital por un importe de 1.200.000 euros, mínimo estimado indispensable para atender el relanzamiento conforme al plan de negocios previsto, la Junta acordó la disolución de la sociedad y el nombramiento de quienes han integrado el Consejo  de Administración como liquidadores. Un proceso que puede concluir entre abril y septiembre de 2017. 

La Junta lamentó la desaparición del periódico en momentos que parecen hacerlo aún más necesario. Sin el tiempo requerido para que se consolidase, ha sido preferible actuar de modo súbito para atender todas las obligaciones contraídas. La alternativa de una prórroga agónica habría sido un sinsentido, desnaturalizado la publicación y desalentado a los efectivos de redacción y gerencia dejándoles en la incertidumbre, además de generar deudas inasumibles.
 
En la sesión de la Junta General hubo un momento para recordar que la Sociedad fue constituida el 21 de febrero de 2014 por tres socios que aportaron 9.000 euros. La primera ampliación de capital acordada días después fue cerrada el 10 de septiembre, cuando las aportaciones sumaban 360.000 euros procedentes de 120 socios, a razón de 3.000 cada uno. La segunda ampliación se abrió el 4 de  noviembre de 2014 con el propósito de recaudar hasta 4.000.000 de euros y se cerró el 22 de diciembre de 2015 quedando el capital cifrado en 1.819.600 euros, distribuidos en participaciones de las que son titulares 218 socios.
 
En el acta quedó constancia del agradecimiento del Consejo a los socios por la confianza depositada en el proyecto del periódico AHORA, merced a la cual pudo lanzarse el primer número el 18 de septiembre de 2015. La serie se despedirá con el número 55 que llevará fecha del viernes 14 de octubre.
 
El presidente, Miguel Ángel Aguilar, resaltó que —sin concesiones al amarillismo sensacionalista, al chantajismo rentable, a la docilidad mercenaria ni al sectarismo— el equipo de redacción y gerencia se había esforzado por inscribir el periódico AHORA en el circuito del prestigio. Un intento del que, llegados aquí, se sienten orgullosos junto a todos los socios. Para concluir, advirtió que ni valen excusas ni se reciben condolencias.

AHORA – 7-10-2016

07 - Octubre - 2016

Miguel Ángel Aguilar cierra “Ahora” y demuestra que no es fácil ser un Polanco

J. F. Lamata

“Me preguntan si soy el director del Ahora. No, yo no soy el director, no, yo en Ahora soy Polanco”. Con esas palabras respondía Miguel Ángel Aguilar el pasado mes de noviembre a la pregunta de quienes eran los socios y promotores del nuevo semanario que acababa de fundar.

La comparación era atrevida. Hay muchos motivos que pueden explicar cómo El País, que empezó presentándose como un periódico con multipropiedad acabó en las manos de un solo accionista, Jesús Polanco. Pero el principal de todos ellos, era que él era de todos los accionistas quien poseía más lomo económico gracias a sus rentables negocios de libros de texto. Parece difícil que un medio sobreviva, en internet, en las ondas pero sobre todo en el papel sin un empresario con un mínimo de músculo estable. Pero Aguilar receló de esa posibilidad desde el principio. Ahora salió a la calle con 202 socios y bajo el compromiso de que ninguno tendría más del 10% del capital. Aunque no había duda de que el principal accionista sería él como fundador. “No queremos ningún mayorzote que nos pueda llevar por donde no queramos”. Aguilar presumía de cómo se había opuesto a que empresarios amigos suyos pusieran más de 100.000 euros en el medio. Aseguraba que tenía hecho el cálculo de que para marzo de 2016 ‘el medio estará en la senda polanquista de la rentabilidad’

Cuando aún no se ha cumplido un año de esas palabras es un hecho que sus cálculos no se han visto cumplidos y Ahora echa el cierre. Por segunda vez. La cabecera Ahora ya fue utilizada la década pasada para sacar un gratuito vespertino (2005) detrás del que estaban los hermanos Anson y el empresario ‘jamonero’ José Enrique Rosendo(cuyo nombre se ha visto implicado en el caso de los Eres andaluces) y que, tras un sorprendente cambio editorial (de derechista conJoaquín Vila de director a izquierdista con Francisco Caparrós) murió con tal celeridad que muchos ni se enteraron de su existencia.

Fue Luis María Anson el que dijo una vez que los periódicos de papel se lo juegan todo sus primeros años de existencia y que, si sobreviven los complicados cinco iniciales, pueden aguantar 20. La lista de publicaciones que no pudieron llegar esa cifra en las últimas décadas, sólo en Madrid, es gigantesca. Algunos eran modestos pero con actitud trasgresora como el Diario Libre, Panorama o Tribuna de Actualidad. Otros tenían poderosos socios, Miguel Ángel Aguilarrecordará bien el caso de El Sol – porque él fue su timonel unos meses, en el que un editor tan económicamente poderoso comoAnaya demostró cómo se podía realizar la dirección empresarial más desquiciada de un medio que en 2 años tuvo seis cambios de director.

La ONCE, por su parte, se estrelló con El Independiente, Balbín vio morir a La Clave como revista y Época se apagó pese a que por su capital pasaron nombres tan característicos como Aparicio Bernal, Martín Villa o Mario Conde. Los alemanes de Bild también salieron trasquilados en España con su Claro (1 año de duración) en una experiencia que no olvidarán ni Ferrán Monegal, ni Arsenio Escolar niGuillermo Luca de Tena, que nunca se recuperó del todo de aquello.Público estuvo a punto de superar esa franja cuando Roures cerró el grifo en 2012 desde Los Ángeles, mientras que La Voz de la Calle del millonario Teodulfo Lagunero abortó segundos antes de nacer.

A Aguilar no se le puede negar que apostó por su proyecto con todas sus fuerzas y afrontando costes personales (la propia Defensora del Lector de El País reconoció que la aparición de Ahora había influido en la supresión de la columna de este en el medio de Prisa). La pregunta es si era si los números cuadraban. En Ahora hubo grandes artículos de reflexión con firmas de prestigio como Francisco Rubio Llorente. Pero no se puede decir que su nivel fuera muy diferente a la que se puede encontrar en las Tribunas de análisis de El País o laTerceras de ABC. Y el volumen de información del semanario no podía competir con el de un periódico generalista. Sin embargo, El País o elABC valen 1,50 euros y Ahora valía 3 euros.

Luchar contra los números se ha demostrado utópico. A Aguilar le queda el consuelo de haberlo intentado y la moraleja de que aun teniendo mucha voluntad, como era su caso, o nivel económico – como lo era el de Roures o Lagunero – no es fácil ser un Polanco.

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