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Durante el tiempo que estuvo desaparecido multitud de autoridades pensaron que había sido secuestrado por ETA, tras su reaparición, los cotilleos apuntan más a una simple kurda

El ‘falso secuestro’ del periodista Martín Prieto confundió a ONDA CERO, RNE y COPE, así como al juez Garzón y a Mayor Oreja

HECHOS

  • La mañana del 29.10.1996 el programa ‘Protagonistas’ de ONDA CERO informó que el Sr. Martín Prieto había desaparecido y que podía haber sido secuestrado, la información que fue repicada por los informativos de COPE y RNE. A media mañana se confirmó que el Sr. Martín Prieto estaba en perfecto estado en un hotel.

LUIS DEL OLMO, GARZÓN Y PEDRO J. RAMÍREZ SE SOLIDARIZARON EN ANTENA CON EL ‘SECUESTRADO’ (…QUE NO LO HABÍA SIDO)

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El acoso a los periodistas que se posicionaban contra el terrorismo hacía temer que los terroristas dieron un paso más allá y llegaran a perpetrar un crimen contra alguno de ellos. “En 1994 y en 1997 tuve dos amenazas” –  cuenta el Sr. José Antonio Zarzalejos – “Documentación del comando Vizcaya tenían datos suficientes para perpetrar una Ekintza (acción) en la que la víctima hubiera sido yo”. Pero no sería el Sr. Zarzalejos, entonces director de EL CORREO, el periodista amenazado que llamaría más la atención.

En marzo de 1996 la policía advertía al columnista de EL MUNDO, Sr. Martín Prieto, que estaba en la diana terrorista. El Sr. Martín Prieto protagonizaría una anécdota: el 29 de octubre de 1996: Tras no dar señales de vida durante unas horas, sus compañeros pensaron que había sido secuestrado. Las cadenas radiofónicas ONDA CERO, la COPE y RADIO NACIONAL DE ESPAÑA (RNE) lanzaron las alarmas,

“No se puede descartar nada”, decían autoridades de Interior. Comenzaron a llegar las muestras de solidaridad de sus compañeros periodistas… y un gran número de periodistas se personaron en la casa del Sr. Martín Prieto para expresar pésames: D. Pedro J. Ramírez, D. Luis del Olmo, José María García, Pablo Sebastián, Alfonso Ussía, José Luis Balbín y Jaime Campmany. También el ministro de Interior D. Jaime Mayor Oreja y hasta los jueces de la Audiencia Nacional D. Baltasar Garzón, D. Javier Gómez de Liaño y D. Ventura Pérez Mariño. Los Sres. Garzón, Del Olmo y Ramírez intervinieron en directo en ONDA CERO para solidarizarse con el ‘desaparecido’.

Al día siguiente reaparecía el Sr. Martín Prieto que se negaba a informar donde había estado “por razones de seguridad del Estado” (aunque los rumores sobre sus labores durante ese día apuntaban en otra dirección). Al día siguiente EL MUNDO publicó un editorial para espabilar a su columnista:

Todo se quedó al final en la aparatosa historia del secuestro que nunca fue… y en un indiscutible error de MP: alguien a quien ETA ha amenazado, y que incluso ha estado bajo protección policial, no puede permitirse el lujo de ausentarse sin dejar señas. Ahora le corresponde pedir públicas disculpas. (EL MUNDO, 30-10-1996)

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ONDA CERO: LUIS DEL OLMO MANDA A LA MIERDA A UN OYENTE

En el programa ‘Protagonistas’ de ONDA CERO del día 30.10.1996 un oyente anónimo intervino para reprochar su actitud a D. Luis del Olmo: “Un país no debe estar movido por ciertas emisoras y periódicos con la colaboración de los jueces-vedettes como Garzón o Pérez Mariño. Esos medios que montan belenes deberían irse a la mierda”. D. Luis del Olmo tenía claro su respuesta: “Soy yo el que le mando a usted a la mismísima mierda”.

CADENA SER: PEDRO SCHWARTZ AJUSTA CUENTAS CON MP

En el programa ‘Hoy por Hoy’ de la Cadena SER del día 30.10.1996 D. Pedro Schwartz estaba de tertuliano y optó por aludir la cuestión que PRISA estaba ignorando: “Traigo un sainete, el periodista Martín Prieto, que ha hecho del insulto una profesión y que invade intimidades”, D. Iñaki Gabilondo le cortó “Un poco fuerte…”, pero el veterano liberal se reafirmó “MP llegó a enfadarse porque dieran premio a mi hermano [D. Fernando Schwartz, de CANAL PLUS, también de PRISA]. Todos aquellos a los que los periodistas descubren secretos o se han encontrado en dossieres de De la Rosa y Mario COnde, que temen el periodismo sensacionalista, han quedado vengados por la divina providencia cuando ha alguacilado a este alguacil”.

30 - Octubre - 1996

EL FALSO SECUESTRO DE MP

Editorial (Director: Pedro J. Ramírez)

Decía Churchill que Democracia es ese sistema en el que, si llaman a la puerta de tu casa a las 5 de la madrugada, sólo puede ser el lechero. Cabría decir que un país sin terrorismo es aquél en el que, si alguien desaparece durante 24 horas sin dejar rastro, sólo puede ser o que le haya dado un pasmo o que se haya ausentado deliberadamente, por la razón que sea. Ayer, cuando trascendió que José Luis Martín Prieto, alias MP, llevaba casi un día sin aparecer por su casa ni dar cuenta de su paradero, radios, televisiones y agencias de Prensa organizaron un fenomenal revuelo, considerando -al igual que la Policía y la Justicia- la hipótesis del secuestro. Hipótesis lógica, dado que MP está en la «lista negra» de ETA. Tanto peso cogió la idea que muchos siguieron dándole vueltas incluso cuando EL MUNDO empezó a informar urbi et orbi de que MP había llamado a la Redacción y dejado claro que estaba bien. Todo se quedó al final en la aparatosa historia del secuestro que nunca fue… y en un indiscutible error de MP: alguien a quien ETA ha amenazado, y que incluso ha estado bajo protección policial, no puede permitirse el lujo de ausentarse sin dejar señas. Ahora le corresponde pedir públicas disculpas.

30 - Octubre - 1996

EL SECUESTRO IMAGINARIO

Pablo Sebastián (Aurora Pavón)

Corren malos tiempos para la Prensa y peores para la lírica, aunque hay situaciones en las que el niño muerde al perro y la noticia empieza por el periodista; es decir, al revés. Es tal la situación de desconcierto nacional que imaginamos a un desconsolado Martín Prieto, carente de derechos históricos por ser español, perdiéndose en la noche oscura madrileña en un arrebato de locura o de pasión sin encontrar las llaves, el número de teléfono o las migas de pan que enseñan el camino de regreso al nuevo y dulce hogar.

Ni siquiera tuvo MP a su alcance la lucecita de El Pardo o la lamparilla de la Moncloa, que ya no alumbra ni vela por los españoles. Porque bastante tiene Aznar con velar por sí mismo, dada la impresión de desconcierto que vivimos. Hasta el punto que, a veces, el muy ladino nos hace pensar que está en la luna con Anguita, o que se ha fugado con MP. Y al final, cuando creíamos que el presidente dormía con Pujol, resulta que estaba en la cama con el padre Arzalluz y la cosa de la normativa fiscal, que ni es derecho histórico de los vascos ni cosa que se parezca, por más que Anasagasti bese ahora la Constitución.

El «secuestro» de MP que nunca existió, agigantado por la amenaza de ETA que pesaba sobre él y la emoción colectiva que acompañó su desaparición, estuvo marcado también por la notoriedad y desordenada humanidad del personaje, que suele ir acompañado por escoltas, ministros, jueces, escritores, colegas y un mariachi mexicano, lo que dio pie a toda clase de especulaciones.

Sin contar el susto de muerte que metió en el cuerpo a la «negra» Cristina que, alarmada por la ausencia del amor, tocó la trompa de Rolando y convocó al anochecer en la casa inaugurada al Gobierno, las Fuerzas de Seguridad, la Audiencia Nacional, escritores, Prensa, radio y televisión. Creándose tal revuelo que, cuando MP salió de su «ensoñación» (que diría Cebrián, mirando en los ojos la pupila azul del estadista que era González, antes de saberse lo de la corrupción y los GAL) y vio la toma de su portal, regresó al nirvana, donde guardaba ayuno, a esperar que escampara el temporal, siguiendo el dicho italiano de «soldado que huye sirve para otra guerra» e incrédulo, a la vez, de la movida de Estado que había provocado su breve desaparición.

¡Pero hombre, MP! ¿No sabes que los nervios de España están a flor de piel y que una cerilla puede encender Madrid como la Roma de Nerón? La próxima vez, primero avisas a casa, llamas a la «negra» -«no voy a cenar…»- y luego al ministro del Interior, Mayor Oreja -un santo inocente- que suponemos creyó rota la aparente «tregua» de ETA. Y, si es para darte el piro de España y dar el «picotazo» -menudo susto apasionado se llevó y nos metió tu jefe Luis del Olmo- desde Radio Pirenaica, llama también a los amigos porque a lo mejor más de uno, en el papel de Sancho o en tropel, te acompaña por las tierras áridas del verano otoñal de las diecisiete españas autonómicas, en busca de aventura o de otra dimensión de la libertad.

Confieso que, cuando oi los lamentos de la radio y supe que no era Rodríguez el cantor de la noticia, me alarmé. Aunque conocía desde hace tiempo la pasión bohemia y fuguista de MP, lo que me dio alas de esperanza que luego el tiempo confirmó. Y al final, al atardecer, pude hablar con el hijo pródigo perdido y asombrado de su propia situación de la que fue víctima y autor, a sabiendas de que el Estado, y no exagero mucho ni poco, se había estremecido con su desaparición. «Esto es como lo del 23-F», dijo, con asombro y estupor.

Llegada la noche, en el cielo vi una luz como centella. Una señal fugaz con aspecto humano que giraba en círculo sobre el cielo de Madrid. Con tantas emociones no podía adivinar el misterio del cometa hasta que, en una pasada rasante, lo entendí: era ¡Ruiz-Mateos! que, vestido de Supermán, sobrevolaba Madrid haciendo su particular «operación jaula» para ayudar.

Aurora Pavón

¿Lo ves, MP? A la cama sin cenar.

31 - Octubre - 1996

CONCURSO DE LÁGRIMAS POR MP

Antonio Franco

Era sólo un rumor, no un hecho acreditado, lo de la desaparición forzada del periodista José Luis Martín Prieto, también llamado MP, pero el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, se lo explicó de madrugada al presidente, José María Aznar. Y éste pidió ser tenido al tanto de lo que sucedía. También ordenó dar prioridad a la investigación del caso. No importó, al parecer que no hubiese ninguna confirmación. Ni a ellos ni a sus asesores les pareció relevante el hecho de que ninguno de los servicios que tenían la orden de vigilar estrechamente a Martín Prieto para evitar que ETA le secuestrase no hubiese detectado nada. ETA había amenazado explícitamente al periodista hace poco tiempo, lo que explica esa medida.

Era sólo un rumor, no un hecho acreditado, pero el secretario de Estado para la Seguridad, Marti Fluxa, se personó a primera hora de la mañana en el domicilio del columnista.  ‘Todas las líneas de investigación se mantienen abiertas’, dijo gravemente a los informadores.

Era sólo un rumor, no un hecho acreditado, pero los jueces de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, Javier Gómez de Liaño y Ventura Pérez Mariño dejaron sus obligaciones, pospusieron lo previsto en sus agendas y se dirigieron a casa del presunto desaparecido para dar la cara ante la prensa y dejar ocnstancia – a quienes pasaban lista – de que estaban allí en la hora decisiva del día fundamental. Era sólo un rumor, no un hecho acreditado, cuando algunos de los tertulianos más acreditados de España empezaron a hablar del posbile secuestro, primero, y a entonar unos improvisados responsos a través de las ondas, después. Pedro J. Ramírez hizo un sentido canto al amor de Martín Prieto a la libertad de expresión y sus desvelos frente al terrorismo. Y, como dicen las crónicas, él mismo, junto a otros compañeros del ya casi finado, como José María García, Pablo Sebastián, Alfonso Ussía, José Luis Balbín y Jaime Campmany, se desplazaron también al hogar de la familia Martín Prieto para estar allí y hacer las correspondientes declaraciones públicas ante sus compañeros de la infantería de la profesión sobre el dolor, la preocupación, la ira y los etcéteras que le producía todo lo sucedido.

A esta hora  y eso no es un rumor, sino que se trata ya de un hecho acreditado – las 11 de la mañana, Martín Prieto, que no había sido secuestrado por ETA, sino que se había limitado a dejar su casa por razones personales, y que estaba con quien le daba la gana por razones personales, empezaba a estar al tanto del embrollo y lanzó varios mensajes diciendo que no pasaba nada y que le dejasen en paz. Pero el rumor ya era más fuerte que la realidad, de modo que varias radios tertulianas continuaron manteniendo la duda sobre lo que ocurría pese al desmentido.

Era sólo un rumor, no un hecho acreditado, pero en esos momentos a la opinión pública le llegaron nuevas conjeturas alarmantes. Había sido secuestrado por una rubia de unos 35 años, de mediana estatura y buen ver Había salido de casa dejando la puerta abierta y… ¡no se había llevado el tabaco! Este dato fue inmediatamente elevado a la categoría de decisivo, por encima de cualquier otro (como el de que tampoco se había llevado la documentación personal) y se interpretó como una confirmación de que había sucedido algo grave. ¡Martín Prieto sin tabaco! Para sumarle más dramatismo al asunto, también empezó a circular que el secuestrado tampoco debía de llevar encima los medicamentos que habitualmente consume. Eso provocó pánico y recrudeció la oleada de declaraciones condenatorias de los dramáticos hechos que se estaban viviendo entre el público famoso que paladeaba desde la vivienda del presunto desaparecido aquellas horas de pesadilla. García-Castellón dio un paso adelante y abrió formalmente diligencias judiciales, tras hablar con la esposa del periodista. Inmediatamente, empezaron a examinarse con sumo cuidado las fotografías de un centenar etarras, posibles sospechosos del secuestro, por si alguno de los presentes había detectado su presencia por la zona estos días..

En este país hay tanto periodista que ha abusado tanto y con tanto éxito de la divulgación de rumores no confirmados, haciéndolos pasar como hechos acreditados, que merecíamos la lección bochornosa del falso secuestro de Martín Prieto. Aunque sólo sea porque la gente de la calle conoce hoy un poco mejor que ayer el pelaje, las pompas y las obras de la fauna del mundo de la información, ha valido la pena la materialización de esta fantástica fábula repleta de papagayos de cola multicolor, cocodrilos lloriqueantes y algún que otro simpático cerdito experto en relaciones públicas escapado de la mismísima granja de Orwell.

Nada era verdad, pero todo se iba acumulando, según la especialidad de determinadas casas informativas, construyendo una sensacional noticia. Ya medida que avanzaba el proceso, llegó a parecer políticamente necesario que ETA hubiese secuestrado efectivamente al periodista para que al final la verdad se ajustase como fuese a los titulares que algunos habían decidido anticipar a sus oyentes o lectores. Pero no fue así. ¡Qué lección! ¡Qué ridículo!

Antonio Franco

El Análisis

EL COMANDO JB

JF Lamata

Tenía que pasar… el Sr. MP fue uno de los periodistas más importantes de la Transición como escudero de D. Juan Luis Cebrián. Sin embargo, para el público no fue especialmente conocido hasta que empezó a ser columnista y comentarista de radio precisamente tras romper con el Sr. Cebrián.  Como comentarista tenía un estilo faltón, irrespetuoso y osado. No era el único que lo era con políticos, pero sí de los pocos que lo era también con los asesinos de ETA, llegando incluso en un acto de chulería (pero también de valentía) a publicar su dirección en uno de sus artículos en agosto de 1993 para demostrar que no tenía miedo a los comandos etarras.

Eso fue lo que fomentó que al desaparecer MP todos pensarán que había sido ETA y, lo que es peor, que lo difusieran. Error de ONDA CERO por difundirlo y error de RNE y COPE por replicarlo. Pero más ridículo es ver la rapidez con la que figuras como D. Baltasar Garzón o D. Pedro J. Ramírez se apresuraron para chupar cámara y hacer mensajes de loa al ‘difunto’.

El Sr. Martín Prieto demostró su fuerza porque pudo sobrevivir al bochorno que fue aprovechado por enemigos en aquel momento (como EL PERIÓDICO de Catalunya o DIARIO16 y los que acuñaron que MP había sido víctima del ‘comando JB’) y años después por otros enemigos variados desde D. Jorge Javier Vázquez a D. Carlos Llamas. Sin embargo, el Grupo PRISA, que tenía poder suficiente para vapulear a su ex compi ‘MP’ por todo lo que este les había zurrado, decidió no usar munición en esta ocasión. El Sr. Cebrián fue ahí más respetuoso hacía su ex número 2 de lo que este había sido con él.

J. F. Lamata

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