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El fundador del periódico Alfonso de Salas que será presidente de su Consejo de Administración.

Nace el periódico EL MUNDO dirigido por Pedro J. Ramírez y formado por antiguos periodistas y directivos de DIARIO16

HECHOS

El 23.10.1989 salió a los quioscos el nuevo periódico EL MUNDO (El Mundo del Siglo XXI) dirigido por D. Pedro J. Ramírez y editado por Unidad Editorial , editora liderada por D. Alfonso de Salas, D. Balbino Fraga y D. Juan González.

Después de su despido como director de DIARIO16, D. Pedro José Ramírez planificó junto a don Alfonso de Salas la creación de un nuevo periódico: EL MUNDO, que vio la luz en septiembre de 1989.

Don Alfonso de Salas sería el presidente de la empresa editora del periódico, creada a tal efecto: Unidad Editorial,  mientras que el Sr. Ramírez sería el director. En su presentación se aseguró que EL MUNDO no tendría nada que ver con DIARIO16, y eso que la mitad de su plantilla había salido de allí.

LA CÚPULA

alfonso_de_salasPedroJotaRamirez4 D. Alfonso de Salas, presidente de EL MUNDO (en calidad de editor) y D. Pedro J. Ramírez su director.

melchor_miralles_jovenalfonsorojo_joven D. Melchor Miralles y D. Alfonso Rojo serán los dos ‘Adjuntos al Director de EL MUNDO’ lo que les acredita como los dos periodistas de máxima confianza del Sr. Ramírez. Paralelamente a ellos habrá tres Directores Adjuntos de EL MUNDO que serán D. Juan Carlos Laviana, D. Manuel Hidalgo y Dña. Natalia Escalada.

“Pedro se llevó a parte de la redacción, cosa hasta cierto punto lógica” opina el Sr. Badía, entonces director de DIARIO16. Su primer titular de portada fue augurar el fin del Gobierno del SPOE en las elecciones de 1989: “El PSOE perderá la mayoría absoluta si hay una fuerte participación electoral” (diagnóstico que no se cumplió, porque el PSOE logró su tercera mayoría absoluta).

D. Alfonso Rojo (ex periodista de DIARIO16 y periodista fundador de EL MUNDO, del que sería director adjunto) habla con J. F. Lamata sobre la creación del periódico:

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D. Francisco Frechoso (ex periodista de DIARIO16 y periodista fundador de EL MUNDO) habla con J. F. Lamata sobre la creación del periódico:

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PRINCIPALES ACCIONISTAS DE UNIDAD EDITORIAL:

Inicialmente el diario EL MUNDO presumía de no tener ningún accionista mayoritario, ninguna empresa detrás y todo eran pequeñas accionistas, entre ellos los miembros del equipo de la redacción. Los periodistas fundadores de EL MUNDO encabezados por D. Pedro J. Ramírez, D. Alfonso Rojo, D. Melchor Miralles o D. Francisco Frechoso sumaban inicialmente el 25% de las acciones del periódico.

Francisco_Gaya D. FRANCISCO GAYÁ – 15%

El empresario D. Francisco Gayá, antaño editor del diario económico CINCO DÍAS tenía el 15% de las acciones, lo que le convertía en el accionista mayoritario del diario. En reconocimiento de ello en 1990 fue nombrado vicepresidente de Unidad Editorial. El empresario había sido accionista también del diario EL INDEPENDIENTE de D. Pablo Sebastián, con el que rompió en junio de 1989 para pasar a apuntarse al proyecto de D. Pedro J. Ramírez.

Otros accionistas serían The Guardian (4%),  Iberagentes (4%), el Diario de León (4%) , Carlos Cutillas (4%), Antonio Rodríguez Arce (4%), el fondo de pensiones Spain Fund (4%), Beta Invest (4%), la sociedad Publicaciones y Proyectos (4%),  Sigma 2 (1%), Compañía Mobiliaria (1%) y Promociones Riojanas (1%). Y un gran número de accionistas minoritarios entre los que estaban periodistas de otros medios, en particular de ANTENA 3 como D. Manuel Martín Ferrand, D. Antonio Herrero, D. José María García o la actriz Dña Ana García Obregón.

Mario Conde, accionista minoritario

Otro accionista minoritario destacado era el presidente del banco Banesto, don Mario Conde cuya presencia era algo de lo que se podía presumir en 1989, pero que años después se convertiría en un engorro para el rotativo.

Consultado por La Hemerotaca del Buitre, don Casimiro García Abadillo, periodista del diario EL MUNDO, explicaba la presencia del banquero: “Tenía el 4,5% de capital, lo que no le daba ninguna influencia en la redacción. Era la misma cantidad, por ejemplo, que tenía Alicia Koplowitz” (…)  “Estuvimos con él hasta que descubrimos por donde iba”. Lógicamente el diario EL MUNDO trataría bastante bien al presidente de Banesto en el periodo 1989-1993, aunque no llegaba al nivel de elogios que este recibía desde el ABC.

Consejo de Administración de Unidad Editorial:

D. Alfonso de Salas Castellano (Presidente), D. Francisco Gayá (Vicepresidente), Pedro J. Ramírez (director); Balbino Fraga (director general); Juan González (consejero secretario). Como vocales de la compañía figuran: Carlos Cutillas; Manuel Delgado; Jorge Fernández; Francisco Gayá; Antonio González Noain; Richard Gott; Pedro Hernández Mora; Gregorio Peña Varona; Pedro Pérez Fernández de la Puente; Luis Reyna; Antonio Rodríguez Arce; Jorge Trías; Plácido Vázquez; Antonio Vázquez Cardeñosa; Paloma Figuerola; Investmedia S.A.; Atalaya Media S.A.; Publinvest S.A.; Inprisa; Invermedios S.A. y Medipress S.A.

ANSON (ABC) RECIBIÓ CON ELOGIOS A EL MUNDO A PESAR DE LA AMENAZA DE DE SALAS (DIARIO16)

El ABC recibido con el Sr. Anson recibió la aparición de su nuevo competidor con alegria: “EL MUNDO viene a enriquecer la libertad de expresión”. Mientras que EL PAÍS se limita a informar de la aparición de “el sexto periódico” de ámbito nacional: (los otros cinco eran el propio EL PAÍS, ABC, DIARIO16, YA y EL INDEPENDIENTE que se había fundado cuatro meses atrás).

El hecho de que D. Luis María Anson mandara ese saludo se producía a pesar de que el director de ABC había sido directamente amenazado para que no lo hiciera por D. Juan Tomás de Salas, el propietario de DIARIO16. El propio Sr. Anson lo ha narrado de la siguiente manera:

Recuerdo muy bien la llamada que Juan Tomás de Salas me hizo hace dos décadas, el mismo día en que EL MUNDO se asomaba a los puestos de periódicos. «Te hablo con claridad para que no te llames a engaño. Cualquier eco que se le haga a El inmundo lo consideraré como una agresión personal contra mí y obraré en consecuencia», me dijo amenazándome. Dirigía yo entonces el ABC verdadero y, naturalmente, ordené que se siguiera la tradición de liberalidad y señorío del periódico fundado por el gran Torcato Luca de Tena y que, en consecuencia, se diera amplio espacio a la aparición de EL MUNDO. (Luis María Anson, EL MUNDO, 22.10.2009)

Si era un gesto de ‘señorío’ del Sr. Anson hacia el Sr. Ramírez, hay que concluir que el Sr. Ramírez le devolvería el favor al Sr. Anson al dedicar igualmente un afectuoso saludo en 1998 al nacimiento de LA RAZÓN por parte de Sr. Anson.

23 - Octubre - 1989

EL MUNDO ES SUYO

Pedro J. Ramírez

Este periódico no será nunca de nadie, sino de sus lectores. EL MUNDO no servirá jamás otro interés sino el del público, porque el verdadero titular de la libertad de expresión no somos los periodistas -menos aún los «amos» de los periódicos- sino el conjunto de la ciudadanía. EL MUNDO no tiene «amo», y por eso jamás utilizará la información como elemento de trueque u objeto de compraventa en el turbio mercado de los favores políticos y económicos. Toda noticia de cuya veracidad y relevancia estemos convencidos será publicada, le incomode a quien le incomode. Toda investigación periodística, alentada por el derecho a saber de los lectores, será culminada, le pese a quien le pese. En este periódico no habrá tabúes, ni cotos vedados, ni zonas de sombra, ni sanctasanctorums. Si alguien pretende hacernos pasar por el aro, como a tantos otros, que abandone desde hoy toda esperanza. EL MUNDO será en la práctica de sus lectores porque los trescientos accionistas que hemos constituido su capital social lo hemos hecho concurriendo a un proyecto cuyas reglas del juego estan nítidamente definidas de cara a garantizar la independencia del periódico. EL MUNDO será en la práctica de sus lectores porque el bloque promotor del periódico que es titular del primer paquete accionarial y tiene encomendada la gestión del empeño lo integramos un largo número de profesionales, unidos por una idea común: el ejercicio del periodismo es un fin en sí mismo, y no un medio para acceder a ninguna otra plataforma de lucro o vanidad social. EL MUNDO será en la práctica de sus lectores porque tanto los reglamentos de la Sociedad como el Estatuto de la Redacción que inmediatamente entrará en vigor han sido diseñados para que los derechos y deberes de todos cuantos participamos en el periódico queden puestos al servicio del compromiso que, en calidad de meros intermediarios, adquirimos ante los ciudadanos. EL MUNDO será en la práctica de sus lectores porque, en concordancia con todo lo anterior, la opinión del público será recabada de manera regular y constante. Si a finales del siglo pasado los redactores de «El Liberal» proclamaban jubilosamente su independencia al grito de «Nos pertenecemos, somos de nosostros mismos», una moderna concepción del derecho a la información y nuestros propios ideales nos impulsan a decirles humildemente: «Les pertenecemos; somos de todos ustedes». Es hora de que los medios de comunicación dejen de responder a la prepotencia del poder con su propia prepotencia. EL MUNDO nace en un momento en el que arrecia en todas partes el debate sobre la titularidad del poder de informar, centrado tanto en la perenne tentación expansionista de los más diversos gobiernos como en la no menos preocupante concentración de la propiedad de los medios. Ambos fenómenos están quedando de relieve en esta España actual, en la que el inmoral culto del dinero ha provocado tantas metamorfosis y en la que un Gobierno todopoderoso ha tenido la habilidad de reservar a su criterio discrecional importantes decisiones que, como las concesiones de radio y televisión o las autorizaciones de inversiones extranjeras, afectan decisivamente al futuro de las empresas periodísticas. ¿Qué libertad de crítica puede tener un medio informativo si durante largos periodos de tiempo sus propietarios se encuentran pendientes de una resolución del Consejo de Ministros? ¿Qué mecanismos de defensa le quedan a la sociedad cuando aquellos individuos a quienes la ruleta del destino o su propio don de la oportunidad han convertido en depositaríos del derecho a la información de los demás incurren en la humana flaqueza de supeditar el cumplimiento de su función social a intereses materiales más o menos confesables? Afortunadamente, la nueva tecnología ha venido a paliar el creciente clima de insatisfacción ciudadana ante la «docilidad inducida» de buena parte de los medios establecidos y en la mayoría de los países occidentales están surgiendo iniciativas como ésta, con el propósito de ampliar el pluralismo y restituir a la sociedad su capacidad de elegir entre opciones esencialmente diferentes. Quienes tengan por costumbre comprar la información al peso, como si los quioscos fueran tiendas de ultramarinos o los periódicos elixires del repertorio de esos charlatanes de feria que siempre ofrecen «más por menos», no estarán entre nuestros lectores. Tampoco quienes busquen en la prensa sensacionalismo zafio y escándalos baratos. Mucho menos quienes, uncidos a la noria del conformismo, acepten como «normales» todas aquellas injusticias, desigualdades y restricciones de la libertad que en la sociedad española -según la definición brechtiana de las cosas- tan sólo son, por desgracia, «habituales». EL MUNDO será un órgano radical en la defensa de sus convicciones, pero moderado y sereno en la exposición de sus argumentos. Jamás recurrirá al insulto ni a las descalificaciones personales. Si alguien nos agrede, sólo contestaremos a los hechos con palabras. Procuraremos que la nuestra sea siempre la voz de la razón. Nuestros editoriales tratarán de convencer antes que de conmover. Seremos intransigentes en cuanto afecte a los derechos humanos, las libertades públicas, la dignidad de los consumidores, el respeto a la opinión de las minorías y la defensa del medio ambiente frente a la estupidez o la avaricia. Intentaremos hacer buena esa visión filantrópica según la cual un periódico debe confortar a los afligidos, pero tampoco vacilaremos cuando nuestra demanda de reformas suponga afligir a quienes de manera más confortable, y a menudo insolidaria, viven. Creemos que la democracia española precisa de un profundo impulso regeneracionista que restituya a los ciudadanos el ejercicio práctico de la soberanía popular, secuestrada por las camarillas dirigentes de los grandes partidos y por los grupos de presión económica. Para ello abogaremos indesmayablemente por la aplicación de medidas concretas que sirvan para llenar de contenido los derechos de participación política. El camino será largo y difícil. En diversos momentos de la etapa fundacional de EL MUNDO, sus promotores nos hemos aplicado a nosotros mismos aquel cuento con que el presidente Kennedy, evocando escenas de su infancia, describía la carrera espacial. Explicaba que su mayor diversión consistía en juntarse con un grupo de amigos y empezar a correr campo a través, sin que nada pudiera detenerles: «Cuando encontrábamos una pared demasiado alta, nos quitábamos la gorra y la tirábamos al otro lado, para que no nos quedara más remedio que saltarla». En el complejo mundo que viene, la búsqueda de la felicidad y la justicia requerirán de grandes dosis de innovación, coraje personal y sentido de la decencia. No hay tiempo para mirar atrás, por hermoso que pueda ser nuestro reencuentro. Al escribir este artículo -el primero que firmo desde que hace siete meses sufriera un desdichado «accidente laboral», yo ya he colocado definitivamente mis ilusiones al otro lado de la valla. Usted, lector, que ha cogido este ejemplar tal vez como quien llega de visita y asoma la cabeza, tiene la oportunidad de hacer lo propio. No se conforme. Unase a nosotros. Tome lo que es suyo.

EL MUNDO en mis manos

Pedro J. Ramírez

Para mi sorpresa, finalmente tuvimos un auténtico overbooking. Nos habíamos propuesto ese objeto verdaderamente pobre de conseguir quinientos millones de pesetas y al final cerramos con 1.500 millones de capital, más de 200 de obligaciones. Tuvimos un problema de saturación que hizo que pequeños, medianos y no tan medianos inversores tuvieran que quedarse fuera del proyecto. Junto con las gestiones encaminadas a conseguir el capital, realizamos también una serie de visitas que tenían como objetivo dar a conocer nuestro empeño, desde un punto de vista institucional. En concreto nos marcamos el objetivo de hablar con los presidentes de los grandes bancos y yo me reuní con la mayoría de ellos. Todos acogieron de una forma afectuosa nuestro proyecto, pero, sin lugar a dudas, quien más nos animó y lo hizo muy al principio, en un momento en que su aliento era para nosotros muy importante, fue Mario Conde, a quien Alfonso y yo fuimos a ver a su despacho de la Unión y el Fénix cuando el proyecto apenas había empezado a rodar. Pocas personas tienen tan claro como él un concepto moderno y progresista de la sociedad civil en el que la libertad de prensa y la independencia de los medios de comunicación desempeñaba un papel esencial (…)

Memorias

Rafael Pérez Escolar

(Consejero del banco Banesto)

Don Pedro José, recién defenestrado en DIARIO16, me llamó con premura para exponerme sus proyectos sobre la fundación de un diario de nueva planta, y no dudó en anticiparme que consideraba la entrada de Banesto como un elemento esencial para la viabilidad de la empresa.

Don Pedro José me invitó a almorzar en Zalacaín en compañía de Alfonso de Salas y allí, con la precisión de un brillante relator, dividió la exposición en tres partes. La primera, para contarme los entresijos de la tremenda injusticia que motivó su salida de DIARIO16, la segunda para demostrar la necesidad de que viese la luz un periódico de corte liberal, en cuya descripción resumió con propiedad las líneas fundamentales de los que luego sería EL MUNDO, y la tercera, la parte más amplia y detallada, para confesar paladinamente que sin la ayuda de Banesto el proyecto estaba condenado al fracaso. La figura de Mario Conde resultaba imprescindible para Pedro José; la aquiescencia del presidente de Banesto era esencial para atender la petición que me estaba exponiendo con absoluta convicción y un punto de angustia. Pero la dificultad provenía de que la ayuda solicitada para que Banesto suscribiera 300 millones de pesetas en el capital de la nueva sociedad ya la había pedido con anterioridad a nuestro almuerzo y fue rechazada por la oposición frontal de Juan Belloso, que entonces hacía y deshacía a su antojo en el banco, con el fin de que nadie hiciese sombra a EL PAÍS, tan propicio a la defensa de cuanto afectase al interés del PSOE.

La conclusión resultaba inevitable: Pedro José me suplicaba que hiciese una gestión acerca de Mario Conde para que Banesto recapacitase sobre su negativa ya ccediera a suscribir y desembolsar los 300 millones inicialmente pedidos, algo imprescindible para que la inicaitiva periodística pudiese tomar vuelo. Y hubo una coda: mis anfitriones me ofrecieron la presidencia de la nueva sociedad editora. Me pareció oportuno acceder a lo primero, es decir, a la gestión, pero decliné la invitación presidencial, puesto que yo pertenecía al consejo de Prensa Española y allí las cosas no andaban bien, por lo que no estaba dispuesto a dejar a mis amigos en la estacada.

Es curioso comprobar el tratamiento que Pedro José da a los episodios relatados sobre la aportación de Banesto en los libros de que es autor, según los haya editado antes o después de la intervención de Banesto

El Análisis

DIGOS Y DIEGOS

JF Lamata

El nacimiento de un periódico que triunfa sirve para comprobar las evoluciones que hacen que los digos se conviertan en ‘diegos’. Al nacer EL MUNDO una de las cosas de las que presumía es de no tener ninguna gran empresa detrás, de ser tan sólo un grupo sostenido por humildes periodistas y accionistas minoritarios. Tan sólo dos años después EL MUNDO sería comprado por un imperio como era el grupo italiano Rizzoli  RCS Mediagrup. 

También presumió D. Pedro J. Ramírez de que EL MUNDO no tenía nada que ver con DIARIO16, pero eso sólo se mantendría mientras existiera ese periódico, con la destrucción del DIARIO16, el diario EL MUNDO no se cansaría de presentarse como ‘el sucesor’. Y el periodista que no hacía más que definirse como periodista-periodista, acabaría siendo el segundo mayor magnate de la prensa en España incluyendo prensa deportiva y revistas de todo tipo.

Cuando se es pequeño se alardea de ser pequeño y cuando se es grande, se alardea de ser grande. El que no se contenta es porque no quiere.

J. F. Lamata

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