10 abril 2014

¿Era una ironía contra el presentador por no darle la palabra?

13TV aparta de sus tertulias a Máximo Pradera después de que este presuma en twitter de cobrar por no hablar

Hechos

El 9.04.2014 D. Máximo Pradera publicó varios tuits durante la grabación del programa ‘El Cascabel’ de 13TV en las que aludía a su intención de estar sin hablar durante todo el espacio.

Lecturas

10 Mayo 2014

Máximo Pradera presume de estafar a 13TV

Josef

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Máximo Pradera presumió ayer en su perfil de Twitter de cobrar sin trabajar. Se propuso no hablar durante la tertulia de El Cascabel (13TV), en la que colabora habitualmente. Por tanto, estafó a la cadena que le paga –13TV-, que está sufragada con el dinero de los católicos de España.

Se desconocen los méritos de Máximo Pradera para participar en la tertulia de 13 TV. Su último trabajo conocido fue hace 13 años y resultó un fracaso estrepitoso. Presentó el programa nocturno Maldita la hora (Antena 3), que fue cancelado a los pocos días por su ínfima audiencia. También tiene tres libros publicados que no han sido precisamente un gran éxito editorial.

A continuación, los tuits de anoche en los que Máximo Pradera se vanagloria de estafar a 13TV, la cadena de la Conferencia Episcopal:

12 Septiembre 2018

Si yo fuera tertuliano

Máximo Pradera

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El moderador del espacio, Antonio Jiménez Rico, también empezó a hacer cosas rarunas por aquel entonces, como por ejemplo, excluirme del turno de palabra desde la primera intervención. Lejos de rebelarme y protestar, acepté con humor esta condena al silencio, e incluso saqué pecho, pues al estar en la tele de los obispos, empecé a sentirme importante, como el teólogo de la liberación Leonardo Boff, al que Juan Pablo II ordenó que cerrara la boca sine die. Recuerdo que una noche llegué a tuitear desde el propio plató, proclamando muy ufano que aceptaba el reto de ser el primer tertuliano de la historia en no decir ni mu durante todo un debate y cobrar por ello. Los incondicionales de aquel linchadero incendiaron Twitter exigiendo mi cabeza, por jeta. Pero ¿qué podía hacer yo, si ni siquiera el responsable del espacio me concedía la palabra?