17 mayo 2015
A Eugenio Narvaiza, tertuliano de Carlos Cuesta, se le salen los dientes en directo durante la tertulia de ‘La Marimorena’ de 13TV
Hechos
Emitido el 17 de mayo de 2015 en el canal 13TV.
18 Mayo 2015
Despiñado
A medida que se acerca la primera jornada electoral, las tertulias políticas se vuelven más apasionadas, más calientes e impetuosas, más exaltadas y vehementes. El debate, epicentro de la televisión en este país, despierta pasiones, incendia opiniones, levanta polémicas y hasta arranca órganos anatómicos. ¿Se nos están yendo de las manos esto de la discusión en la tele? Si cree que exagero, no se pierda las imágenes en las que un enardecido tertuliano pierde la dentadura en directo…
Tenía que suceder en 13TV, la cadena ultraconservadora de la Conferencia Episcopal. Y tenía que pasar en “La Marimorena” de Carlos Cuesta, quizá el presentador más rancio y casposo de la parrilla. No haré chistes sobre la mordiente de los comentarios del calificado por la cadena como “primer disidente de Ciudadanos”: esto es lo mejor que le ha podido pasar. Un chungo hubiese sido mucho peor. ¿Deberían instalar desfibriladores en los platós de televisión?
No será necesario, siempre que las cadenas no utilicen advenedizos y confíen el delicado trabajo de crear crispación a los expertos. Está claro que el bueno de Eugenio Narvaiza es un aficionado, a años luz de los tertulianos profesionales. Se le salen los piños no porque por la boca muera el pez, sino porque no controla sus emociones, porque no mide, porque se desmelena. Esto de las tertulias no es nada personal, amigo Narvaiza, es solo una forma de vida. Razón por la cual un buen tertuliano puede llamar “zorra sarnosa y mentirosa” a otro tertuliano sin que se le escape un perdigón o se le acelere mínimamente el pulso. Como mucho, supurará una miaja de bilis por detrás de las orejas. Finalizado el programa recogerá su talón, se subirá a un taxi y corriendo a la cama, que por la mañana temprano tiene un debate en la cadena…