8 julio 1985

Hasta ese momento era co-editor de DIARIO16

Alejandro Muñoz Alonso rompe con el Grupo16 y deja la vicepresidencia en la que es reemplazado por César Pontvianne

Hechos

El 25.07.1985 se anunció el nombramiento de D. César Pontvianne como Vicepresidente del Grupo16, reemplazando a D. Alejandro Muñoz Alonso.

Lecturas

El 24 de julio de 1985 D. Alejandro Muñoz Alonso abandonó todos sus puestos en INPULSA (Grupo16) y sus filiales INPRESA e INREVISA de las que era Consejero y Vicepresidente. El nuevo Vicepresidente será D. César Pontvianne Santos y el nuevo Secretario será D. Miguel Ángel Ortega Álvarez-Santullano. Su marcha se produce tan sólo un año después de que Muñoz Alonso hubiera sido ascendido a coeditor, cargo que ahora queda suprimido.

El resto de consejeros serán D. César Ramírez Fernández, D. Fernando Escardó Gandarillas, D. Pedro López Jiménez, D. Javier Sedó Conde, D. Juan Torres Piñón, D. Francisco Martín Fernández Heredia [propietario de EUROPA PRESS], D. Alfonso de Salas Castellano y D. Romualdo de Toledo Sanz.

De los 16 fundadores de la compañía ya sólo tres de ellos permanecen en la dirección: D. Juan Tomás de Salas, el Sr. Pontvianne Santos y el Sr. De Toledo Sanz. En septiembre D. Pedro José Ramírez Codina, director de Diario16 será nombrado, además, Director de Publicaciones de INPULSA.

Muñoz Alonso fallecerá en 2016. 

El Análisis

Ya sólo quedan 3 de los 16

JF Lamata

Juan Tomás de Salas era un genio, y como todos los genios tenían un carácter y talante bastante difícil. Tan rápido se enamoraba de un socio, como se desenamoraba de él y lo condenaba a los infiernos. Muñoz Alonso pasó de ser alguien presentado como el nuevo «co-editor» del DIARIO16 a pasar de ser alguien innombrable para Salas. Seara, Sarasola, Muñoz Alonso, todos habían ido cayendo y sólo quedaba de aquellos 16 el fiel Romualdo de Toledo (condenado por estafa) y el discreto  Cesar Pontvianne, pero ya nadie dudaba en el sector de las inestabilidades de Salas.

Eso también ponía en peligro al mejor activo profesional del grupo, el director de DIARIO16, Pedro J. Ramírez, que había multiplicado las ventas. Juan Tomás de Salas pasaba de querer echarle los días pares a querer aumentarle el sueldo los impares. El apoyo decidido del hermano de Juan Tomás, Alfonso de Salas, a Ramírez, permitió que dar algo de estabilidad a la dirección de DIARIO16, peroe n algún momento el temperamento del editor alcanzaría al director riojano.

J. F. Lamata