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Jiménez Losantos responsabiliza de lo ocurrido al tertuliano estrella del programa de Carlos Llamas, Miguel Ángel Aguilar

Antonio Herrero Lima (COPE) demanda a Carlos Llamas Gavilanes (SER) por vincular a su padre, Antonio Herrero Losada, con el golpismo y el 23-F

HECHOS

  • El 14.06.1995 D. Carlos Llamas (locutor de la Cadena SER) aludió en su programa a D. Antonio Herrero Losada, padre de D. Antonio Herrero Lima (locutor de la Cadena COPE), causando que este y varios familiares suyos le demandara en nombre de su difunto padre.

herrero_losada El fallecido D. Antonio Herrero Losada, ex director de EUROPA PRESS, atacado por el programa ‘Hora 25’ de D. Carlos Llamas en la Cadena SER.

El 14 de junio de 1995 don Carlos Llamas Gavilanes, periodista y Director del Programa «Hora 25» de la emisora Sociedad Española de Radiodifusión, S.A. (Cadena SER), realizó el siguiente comentario:

«Ha habido un lumbreras de radio, de esos que en los Estados Unidos seguramente lideraría una secta, que ha dicho que el asunto del espionaje del CESID es más grave que el intento de golpe de Estado del 23 de febrero. Ese lumbreras se llama Antonio Herrero. Creo que ese señor que dice que lo de las escuchas es más grave que lo de Tejero desde luego sabe de lo que está hablando. Su padre era el responsable de la agencia EUROPA PRESS que difundió íntegro «El manifiesto de los cien» apoyando aquel golpe y mantuvo conversaciones con uno de los responsables de la trama civil. ¿Se acuerdan ustedes de aquel ciudadano voluminoso, García Carrés? Aparece en el sumario por aquella intentona golpista, así que tal vez esté intentando exorcizar ese pasado de su apellido y restar gravedad a aquellos hechos. Señor Herrero, yo no sé con quién habla usted para conspirar.»

Como consecuencia de la emisión del citado relato, D. Antonio Herrero Lima, su madre  doña Carola Lima Luque y sus hermanos don José María Herrero, doña Lourdes Herrero y doña Carolina Herrero Lima, interpusieron demanda, al amparo de la Ley 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la imagen personal y familiar y a la propia imagen, para la defensa del derecho al honor del Sr. Herrero Losada, frente a don Carlos Llamas Gavilanes y la Cadena Ser, al considerar que la información antes señalada tenía un claro contenido vejatorio del honor y prestigio de don Antonio Herrero Losada.

El largo periplo judicial que se alargaría durante años – incluso posteriormente a las muertes tanto de D. Carlos Llamas como de D. Antonio Herrero Lima.

En prensa D. Federico Jiménez Losantos afeó lo ocurrido en el programa ‘Hora 25’ pero no responsabilizó a D. Carlos Llamas

13 Junio 1995

"Nuestro Chartres "

Miguel Ángel Aguilar

Escribió Salvador de Madariaga que Europa nacerá «cuando los españoles digan nuestro Chartres, los ingleses nuestro Cracovia, los italianos nuestro Copenhague, los alemanes nuestro Brujas… » Añosdespués, al final de su vida, Jean Monet venía a coincidir señalando en sus memorias que si hubiera tenido que empezar de nuevo el proceso de construcción europea lo iniciaría por la cultura en lugar de por la economía. Ahora, al cumplirse diez años del tratado de adhesión de España a las Comunidades Europeas, se levanta acta de la ola de europesimismo que nos invade, se hacen por todas partes balances críticos de las beaterías perjudiciales, se insiste en los déficit democráticos y se culmina presentando la situación de la ex Yugoslavia como la última prueba del fracaso de la Unión.Eso sí, el clamor indignado contra la limpieza étnica en las repúblicas balcánicas se hace compatible con la encendida reclamación para evitar que haya un solo soldado español fuera de nuestras fronteras. Pero como nadie va a regalamos la Unión Europea que queremos, sería preciso que bajo su bandera se emprendieran las acciones necesarias para teminar con abusos intolerables que, de continuar, acabarían en cualquier caso por afectamos gravemente, aunque nos confinaran de modo indefinido en el mismo Teruel. Aclárese inmediatamente que estamos fuera de cualquier circuito de competición establecido para demostrar el ardor guerrero, que estamos de manera elemental combatiendo por nuestra superviviencia civilizada según paradigmas europeos. Porque sin una política exterior común, sin unas fuerzas europeas que la respalden, sin una bandera izada como garantía eficaz de las libertades y de los derechos humanos, la Unión seguirá relegada como un proyecto virtual.Rebrota un casticismo reduccionista capaz de impugnar cualquier contacto foráneo. Por las antenas nocturnas de algunas emisoras se ha escuchado al más caracterizado de los contertulios la más severa crítica a los estudios del príncipe Felipe en la Georgetown University de Washington. La estancia de Su Alteza fue considerada bajo sospecha inquisitorial. Con acento baturro se preguntaba exasperado uno de los periodistas qué hacía don Felipe fuera de España en lugar de estar como correspondía en su país con los de su generación. Quedaba por explicar el pequeño detalle de que en realidad los de la generación del Príncipe están también sin demérito alguno en una buena proporción haciendo sus estudios de posgrado en universidades de otros países.

Los insaciables se ponen como panteras cada vez que atisban un signo de concordia por parte de los cándidatos del PP vencedores en la contienda municipal y autonómica del 28 de mayo. Todo lo que no sea entrar «los nacionales» con lanzállamas en las instituciones para desalojar hechos cenizas a sus antecesores socialistas pasa a ser considerado como una inicua. traición. Algo empiezan a saber de eso el presidente electo de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y el ex ministro de UCD Rodolio Martín Villa, a quienes ha corres pondido, probar la medicina de los entusiastas, Se endurece el lenguaje y se ensayan los epítetos más insultantes, como el de vendepatrias.

Entre los aliados del PSOE cunde el pánico y todo se calcula para salvar la cara. Aparece el cuarto. supuesto del aborto para brindar si fuera necesario un pretexto capaz de entregar al terreno de los principios una ruptura que nunca pasaría de ser por ambas partes resultado de una estudiada conveniencia. Mientras, Felipe González relee el ensayo de José Bergamín sobre «la estatua de don Tancredo», publicado en Santiago de Chile dentro de los renuevos de «Cruz y Raya» por Arturo Soria, y «habiendo observado que los seres más puramente instintivos, ante el peligro de perder la vida se hacen el muerto, y precisamente para salvarla, decide, instintivamente también, seguir su ejemplo. Entonces tropieza con algo que es más inmóvil que la misma muerte: algo que se queda quieto de modo mucho más definitivo: la estatua».

16 Junio 1995

Gallardón y su escribidor

Federico Jiménez Losantos

Como respuesta al descubrimiento de que vivimos en un Estado policial y que no hay desde Fernando VII, Tigrekan I, un político español de la catadura de González, las huestes polanquistas se han lanzado como suelen, a matar al mensajero. Renunciaron hace tiempo a su papel sede periodistas, de un color u otro, eso es lo de menos, para convertirse en recaderos y ahora se dedican a insultar a los que realmente destapan las fechorías del poder. No viven preocupados por lo que hace el Gobierno con las libertades de los ciudadanos, viven obsesionados por lo que hacen, en la radio o en la prensa, lo que ellos tienen velado hacer, por falta de talento, por falta de ética o porque son así.

Que sea Mario Conde, Javier de la Rosa, el coronel Perote o Alfonso Guerra el que haya destapado el escándalo de las escuchas del CESID, a mí me resulta indiferente. Lo esencial es que se ha comprobado la verdad de la denuncia, se ha demostrado que González ha instalado una dictadura por teléfono – porque lo que hace con los teléfonos González es lo propio de una dictadura – y lo que quiere la gente de bien, los aspirantes a ciudadanos o simplemente los que como españoles no soportan ver a nuestro país enfangado por estos maleantes en las primeras páginas de todos los periódicos del mundo es que el Presidente y su cuadrilla acaben de una vez en el cubo de la basura de la Historia. Pero ya digo que los polanquistas, o sea, el felipismo subvencionado, han cavado la trinchera en torno al bunque y desde allí, o sea, desde la SER, EL PAÍS y sus colonias informativas hacen fuego contra todo lo que se mueva.

En ‘Hora 25’ con Miguel Ángel Aguilar y compañía, anteanoche se sugirió que Antonio Herrero Losada, el gran director de EUROPA PRESS, estuvo implicado en el golpe del 23-F, no porque un intachable liberal juanista como fue don Antonio tuviera allí su lugar, sino sólo por molestar a su hijo Antonio Herrero. El mismo Aguilar que figuró en el séquito de González cuando fue a recibir el Premio Carlomagno (lo acompañará, supongo, a recibir el Premio Marconi), el mismo que zahiere todos los días al que empezó llamando Pedro Zola y ahora llama ya Pedro Mola, escribía el martes en EL PAÍS contra los que hemos criticado la súbita conversión de Gallardón a los ‘valores de la izquierda’: Los insaciables se ponen como panteras cada vez que atisban un signo de concordia por parte de los candidatos del PP vencedores en la contienda municipal y autonómica. Todo lo que no sea entre los ‘nacionales’ con lanzallamas en las instituciones para desalojar hecho cenizas a sus antecesores socialistas pasa a ser considerado una inicia traición. A Ruiz Gallardón y Rodolfo Martín Villa ha correspondido probar la medicina de los entusiastas”.

Bueno, pues ya tienen ambos a un entusiasta derramando su benéfica medicina a favor del poder. Los mismos que decían que con la derecha llegaban ‘los nacionales’ o sea, Franco, ahora se convierten en sus defensores. Así nos faltarán ayudar a esos ‘periodistas europeos’ y a esa Fundación Carlos de Amberes que va a exponer próximamente convolutos al óleo de la escuela flamenca y alemana. Si yo fuera Gallardón no me preocuparía tanto por las críticas de los columnistas de ABC, a los que ataca desde la SER, junto a los antenicidas, como de las alabanzas de Miguel Ángel Aguilar. Eso es que lo consideran de la misma catadura moral que González y que piensan hacer con él (los Pradera, Aguilar, Tusell, Juliá y demás justificadores de todos los atropellos felipistas) lo mismo que han hecho en los últimos trece años: defender al Poder y atacar a la prensa libre. Gallardón ya tiene quién le escriba. También tiene con qué pagar la factura y hay que suponer que la pagará.

Federico Jiménez Losantos

18 Junio 1995

Aclaraciones

Miguel Ángel Aguilar

Señor director: En la página 36 de la edición de ABC correspondiente al viernes 16 de junio, en la columna ‘Comentarios liberales’ bajo el título ‘Gallardón y su escribidor’, Federico Jiménez Losantos hace algunas afirmaciones inexactas, sobre las que le remito las siguientes precisiones: De las sugerencias sobre Antonio Herrero Losada y su implicación en el golpe del 23-F responde el director de ‘Hora 25’, Carlos Llamas. A la entrega del Premio Carlomagno concedido a Felipe González en 1993 fui invitado por el alcalde de la ciudad de Aquisgrán y los gastos de avión y estancia corrieron por mi cuenta. Sí formaron parte del séquito oficial el cardenal primado, que celebró misa de pontifical en la catedral, y otras personalidades de diferente origen político. Las actividades de reconocido prestigio de la Asociación de Periodistas Europeos de la que soy secretario general, indican siempre el nombre de sus patrocinadores y sus cuentas han sido auditadas anualmente sin objeción alguna. Como presidente actual puedo asegurar que es incierto que la Fundación Carlos de Amberes, cuyo IV centenario acaba de aconmemorarse, vaya a exponer próximamente ‘convolutos de la escuela flamenca y alemana’. El martes día 20 celebrará un acto sobre el L aniversario del Tratado del Benelux y en septiembre la próxima exposición sobre el cartógrafo Mercator.

Miguel Ángel Aguilar

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