19 septiembre 1958
Asegura que se despidió 'con un abrazo' del director de la Cadena SER, Virgilio Oñate
Boby Deglané rompe con la Cadena SER y RADIO MADRID para fichar por la Red de Emisoras del Movimiento (Radio Cadena)
Hechos
El 19 de septiembre de 1958 la prensa informó del cambio de emisora del Sr. Boby Deglané.
Lecturas
BOBY DEGLANÉ CAMBIA DE MICRÓFONO
Noticia que ha producido sensación es la de haber dejado el popular locutor Boby Deglané la emisora de RADIO MADRID en la que llevaba muchos años para pasar a la REM, Red de Emisoras del Movimiento. Los programas ideados por este arista del micrófono, cuya nacionalidad chilena resalta más en el día de hoy, en que se hace público su cambio de trabajo adquirieron una excepcional popularidad. Lleva veinticinco años de actuación. Es sin duda, el más ágil, el más original de los profesionales de la divulgación radiofónica. Preguntado por la razón de abandonar RADIO MADRID ha dicho que no había dado portazo en esa organización. Se ha ido porque le convenía, pero sin dejar de ser amigo de don Virgilio Oñate, director de la SER de quien se despidió ayer con un abrazo. Ha desmentido algunas versiones, entre ellas la de cifras fabulosas en su nuevo contrato con la REM, y se dice que tiene ya preparados programas e iniciativas que superarán en interés a los que ha venido realizando y le dieron la enorme popularidad de que goza en toda España.
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El Análisis
La noticia ha corrido por las redacciones con la fuerza de un terremoto radiofónico: Boby Deglané, el gran animador del micrófono, abandona la Cadena SER para incorporarse a la Red de Emisoras del Movimiento. No es solo un cambio de emisora; es el movimiento de una de las piezas centrales del tablero del entretenimiento español. Deglané no es periodista, ni necesita serlo. En una España donde la radio no informa —solo Radio Nacional de España, bajo el férreo control del Ministerio de Información, emite los partes oficiales obligatorios—, la radio entretiene. Y en eso, Boby Deglané ha sido y sigue siendo el mejor.
Nacido en Chile, pero español de voz y alma, Boby Deglané supo entender que el poder del micrófono no estaba en repetir solemnemente, sino en seducir al oyente, en hablarle directamente, con cercanía, humor y ritmo. Desde la Cadena SER, y en especial desde los estudios de Radio Madrid, ha construido una manera nueva de hacer radio, más cercana al espectáculo que a la liturgia. Programas como Cabalgata Fin de Semana han marcado época, reuniendo a millones de oyentes alrededor del transistor.
No debe pasarse por alto el mérito de la SER, la única red privada que ha logrado crear una programación nacional sin ser estatal. En una España donde la radio es una herramienta del régimen, dominada por el incontestable número de emisoras de la Radio del Estado (Radio Nacional de España) o la del Movimiento (Radio Cadena, ambas públicas), la Cadena SER ha sido una anomalía tolerada, pero también una cantera de innovación. Bajo el impulso de las familias Garrigues y Fontán, ha sabido formar talentos —de Boby Deglané a los precursores de Carrusel Deportivo— y construir un espacio propio en un ecosistema controlado.
Ahora Deglané cambia de trinchera, y no por razones menores: el poder institucional de la Red de Emisoras del Movimiento garantiza recursos, cobertura y altavoces que ningún privado puede igualar. Es un triunfo de la radio del Estado, sí, pero también el reconocimiento del carisma de un hombre que ha demostrado que, incluso bajo censura, se puede hacer espectáculo con inteligencia, ritmo y una pizca de ingenio.
Deglané se va de la SER, pero no se va de la historia de la radio española. Su voz —esa mezcla de acento lejano y entusiasmo cercano— seguirá resonando en los hogares. Y con él, la certeza de que, aun en tiempos grises, siempre hay espacio para quien sabe arrancar una sonrisa por las ondas.
J. F. Lamata