Search
Íñigo Errejón, candidato de Podemos a la presidencia de Madrid, había ofrecido a Carolina Bescansa ser su número 2 en Madrid, oferta que ha retirado tras conocerse su plan

Crisis en Podemos al filtrarse la oferta de Carolina Bescansa a Íñigo Errejón para unirse para descabalgar a Pablo Iglesias del liderazgo

HECHOS

El 18.04.2018 un documento de Dña. Carolina Bescansa en la que ofrecía a D. Íñigo Errejón unirse a ella para apartar a D. Pablo Iglesias de la secretaría general de Podemos fue subido a su cuenta de Instagram por error.


18 Abril 2018

Propuesta-borrador de acuerdos de negociación de una candidatura de unidad en las primarias de Podemos a la CAM

Carolina Bescansa

(INSTAGRAM)

El proceso de cambio político que las grandes mayorías españolas iniciaron el 15M de 2011 atraviesa hoy momentos críticos. El desenlace de las elecciones del 26J, con la formación del segundo gobierno de M. Rajoy en Octubre de 2016, y la crisis de Estado desatada en España a raíz de la declaración de independencia del Parlament de Catalunya en Octubre de 2017 han modificado de manera decisiva la situación política española y están frustrando de manera significativa las expectativas de cambio social, económico y político de las grandes mayorías sociales. En este contexto, la posición relativa de Podemos en el sistema político español y en los sistemas políticos co-existentes en Cataluña, Euskadi, Galicia, Valencia, etc. se ha desplazado hacia lugares cada vez más periféricos en términos discursivos, políticos y sociológicos.

Así las cosas, la confrontación electoral municipal y autonómica de 2019 constituye el espacio de competición política en el que, probablemente, el proceso de cambio político español decide su destino para este ciclo. La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid son, en este sentido, espacios decisivos, tanto por lo que pueden aportar a través de la victoria de las fuerzas del cambio como por lo que pueden restar si se imponen gobiernos de reflujo.

La conformación de una candidatura democrática y transversal en Podemos de cara a las elecciones autonómicas de 2019 responde a esta lectura de nuestro contexto y aspira a transformar la Comunidad de Madrid en el embrión del futuro gobierno del cambio en España, a través de la aplicación de nuevas políticas de empleo, igualdad, sanidad, educación y justicia social ejemplares para el conjunto del Estado.

Este acuerdo de candidatura responde tres grandes acuerdos ideológicos de fondo: 1ª) la convicción de que sólo la existencia de reglas conocidas y estables en el tiempo garantiza la democracia interna de una organización política; 2ª) la apuesta por la organicidad y la democracia interna como carriles en los que activar la vida cotidiana de la organización ; 3ª) la convicción de que ganar el gobierno de la Comunidad de Madrid es la mejor aportación que ahora mismo podemos hacer para garantizar que el cambio político orientará el rumbo del próximo gobierno de España.

Estas bases ideológicas compartidas nos llevan a suscribir este acuerdo de candidatura, cuya aplicación vincula a todo el período comprendido desde el momento de su suscripción hasta la disolución, previsiblemente dentro de 4 o 5 años, de la Asamblea de la Comunidad de Madrid que nazca de las próximas elecciones autonómicas, se celebren estas en la fecha que se celebren.

Bases del acuerdo:

1ª. Ambas partes se comprometen a recuperar, a través de su propio ejemplo, una cultura organizativa dentro de Podemos basada en la confianza, la cooperación, el respeto a la organicidad, la descentralización, la democracia interna, la empatía, la integración de las minorías y la apertura hacia las bases más cualificadas de la sociedad civil. Este compromiso vincula a las partes que suscriben este acuerdo en su comportamiento orgánico y personal, tanto en el marco de la CAM como en el conjunto del Estado. Podemos tiene que volver a ser ese lugar organizativo capaz de sacar lo mejor de todas las personas que lo integran.

2ª. Este acuerdo es vinculante para la formación de lalista para competir en las elecciones primarias de Podemos en la CAM y también para la conformación de la lista para competir en las futuras elecciones primarias de Podemos de cara a las elecciones Generales y en el futuro proceso electivo de la secretaría general del partido. En el primer caso, se acuerda el respaldo a la candidatura de Iñigo Errejón a través de la integración de Carolina Bescansa en su lista como número dos. En el segundo y tercer caso, se acuerda el respaldo a la candidatura de Carolina Bescansa como número uno a través del apoyo de los equipos, estructuras y recursos disponibles en el momento en que ambos comicios tengan lugar. El compromiso de apoyo mutuo implica el respaldo de estas tres posiciones en cualquier eventual negociación con otras fuerzas políticas, sin que quepa la alteración de este orden a partir de la formación de confluencias.

El triple alcance de este acuerdo implica la visibilización de dos niveles de discurso: uno de corte madrileño, cuyo principal portavoz será Iñigo Errejón, y otro de corte estatal, cuya principal portavoz será Carolina Bescnasa. El diseño de ambas narrativas se llevará a cabo de manera solidaria y conjunta en el marco de los órganos que constituya esta candidatura.

3ª. La lista estará integrada por 25 candidatas y candidatos ordenados en estricta cremallera, siendo 16 de ellos a propuesta de Iñigo Errejón y 9 a propuesta de Carolina Bescansa, buscando en todo caso el mutuo acuerdo sobre todas las candidaturas.

4ª. Los equipos de apoyo a la candidatura trabajarán de manera mancomunada. Dada la actual desigualdad de recursos entre ambos, el equipo de Iñigo Errejón proporcionará apoyo reforzado a Carolina Bescansa a través de la asignación de tres personas de referencia para asumir las tareas de comunicación y prensa, redes y apoyo logístico. Una vez celebradas las elecciones autonómicas se procederá a una revisión de la distribución de recursos humanos y técnicos, sin que sea posible una distribución en la que cualquiera de las dos partes cuente con menos de 35% de los recursos que el grupo parlamentario decida asignar al apoyo a las estructuras de dirección de dicho grupo.

5º. Iñigo Errejón asumirá las responsabilidades propias del puesto de candidato a presidente de la Comunidad de Madrid y director de campaña. Carolina Bescansa asumirá las responsabilidades propias del puesto de candidata a vicepresidenta de la Comunidad de Madrid y subdirectora de campaña, además de la responsabilidad de coordinar el proceso de elaboración del programa electoral de Podemos en estas elecciones. Ninguna de las partes tendrá una participación menor al 30% en la designación de las personas integrantes del equipo de campaña. Recaerá en manos de la subdirectora de campaña la elaboración y coordinación de todos los trabajos demoscópicos, buscando en todo caso, que en período comprendido desde la fecha de suscripción de este acuerdo y la fecha de celebración de los comicios autonómicos, este equipo de campaña lleve a cabo al menos dos encuestas propias siempre, claro está, que los recursos económicos así lo permitan.

El equipo de campaña tomará semanalmente las principales decisiones de campaña, incluidas todas las comparecencias en medios de las candidatas y candidatos que la integran.

6º. La suscripción de este acuerdo implica la integración en la lista de aquellas personas afines a este proyecto en términos políticos e ideológicos, y excluye de manera expresa la posibilidad de incorporar candidatos o candidatas a partir de procesos de negociación de recursos o soportes con la dirección estatal de Podemos. Así las cosas, no cabe la integración en esta lista del portavoz de la corriente oficialista en la CAM, Ramón Espinar, en tanto que representación más visible en Madrid de la deriva política que esta candidatura aspira a contrarrestar.

7º. Tanto esta lista como la lista de la candidatura con la que finalmente se concurrirá a las elecciones autonómicas en la CAM no llevará el nombre de ninguno de los candidatos que la integran.

8º. En el caso de que los resultados electorales y los acuerdos postelectorales nos permitan conformar gobierno, Iñigo Errejón asumirá la posición de máxima responsabilidad en el ejecutivo, ocupando Carolina Bescansa el espacio de gestión más afín a su perfil político y profesional. En el caso de que los resultados electorales no permitan la integración de Podemos en el nuevo gobierno de CAM, Iñigo Errejón desempeñará el papel de portavoz del grupo parlamentario y Carolina Bescansa el de presidenta del grupo, sin que quepa negociar ambas responsabilidades con otras fuerzas políticas con el objetivo de conformar una confluencia.

20 Abril 2018

El cainismo letal de Podemos

Francisco Rosell

Si la historia, y hasta el ser, de España antaño convergían en los garrotazos de Goya, la izquierda de nuestro país se resiste a desterrar el cainismo como forma de organización política. Nada más recurrente en la política española que las pugnas y las purgas de corte izquierdista, y en esta tradición hay que enmarcar la guerra civil desatada en Podemos justo cuando el PP vive sus horas más bajas en Madrid. La crisis interna abierta por la filtración de un plan interno para desbancar a Pablo Iglesias demuestra que la asamblea de Vistalegre II se cerró en falso. El enfrentamiento entre las diferentes facciones orgánicas sólo se soterró: nunca se curó. Y tampoco se extinguió ayer, pese a que Iglesias anunciara un acuerdo para designar a Íñigo Errejón candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Un pacto doblemente contradictorio con el discurso blandido por esta formación. Primero porque se ha urdido a espaldas de la militancia, echando por tierra la promesa de la democracia interna. Y segundo, porque desplaza tanto a Carolina Bescansa como a la actual portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, lo que contradice su cacareado feminismo.

Las tensiones en una formación-amalgama como Podemos han sido una constante casi desde su fundación, pero desde Vistalegre II la marca no atravesaba un momento tan delicado. El documento difundido -supuestamente por error- a través de las redes sociales revelaba la apertura de negociaciones entre Errejón y Carolina Bescansa para situar a ésta no solo como número dos de la candidatura errejonista a la Comunidad de Madrid, sino como futura candidata a relevar a Iglesias. Era una maniobra para derrocar a éste de la secretaría general, lo que revela la intensidad de la pelea orgánica por el liderazgo, así como la crónica incapacidad de Podemos para disciplinar sus posiciones.

Pablo Iglesias siempre concibió un modelo de partido dotado de una estructura jerárquica y de corte leninista. Una opción luego sancionada por los inscritos en Podemos, que se decantaron por esa fórmula en detrimento de la alternativa errejonista. Eso llevó a Iglesias a tejer una dirección monocolor e intolerante a las facciones internas. Y ésa es la principal razón que explica las fricciones en su cúpula, además de las visiones contrapuestas en relación a la estrategia política. Mientras el sector pablista parece alérgico a pactar con el PSOE, Errejón no oculta su intención de lo contrario, lo que podría materializarse en Madrid si prospera la moción de los socialistas contra Cifuentes.

En todo caso, lo cierto es que hoy la tercera fuerza política de España sigue desangrándose. Nunca ha logrado convertirse en una formación política sólida. Ni es fiable ni ha evitado reproducir algunos de los peores vicios de la vieja política, como la opacidad en la toma de decisiones y las luchas intestinas.

22 Abril 2018

Podemos Madrid: al cielo o al suelo

Juan Carlos Monedero

Nacer con fuerza pero mantener el impulso

Los comienzos fulgurantes siempre tienen una crisis de crecimiento. Lo importante no es ganar los primeros partidos o golear a los gigantes en algunas confrontaciones. La grandeza está en, después de un arranque mágico, mirar a largo plazo y disponerse a ganar una liga que será igualmente larga. Gobernar en el ayuntamiento de Madrid, de Barcelona, de Santiago, de A Coruña, de Zaragoza, de Cádiz, tener cinco millones de votos y haber sacado 71 diputados forma parte de esa llamarada. Solventar la crisis de Madrid puede ser la piedra de toque de lo que vaya a pasar con Podemos en las elecciones municipales y autonómicas de 2019 y las generales de 2020.

Pasar de amigos a compañeros

Lo que en Podemos fue inicialmente de gran ayuda –un partido fundado por personas muy próximas en un Departamento universitario- luego se convirtió también en un problema. Lo dice Shakespeare en su Julio César: si conoces a un individuo tanto en su cotidianeidad, te resulta más complicado entender después sus nuevas funciones. Es verdad que la amistad dificulta entender el papel de los órganos porque siempre tienes la tentación de hablarlo personalmente. Eso es un problema en Podemos. Esto se solventa engrasando la organización. Que los órganos sirvan. Tienen que hablar menos las personas y hablar más los órganos.

Aceptar las decisiones del partido o marcharte

En un partido hay un Secretario General, que es quien gana los procesos internos. Y hay una Ejecutiva, que lleva el día a día. Y una Asamblea, que es el órgano máximo. Eso hay que respetarlo. En nombre de la amistad no valen las ambiciones personales ni hacer valer ningún privilegio más allá de los órganos. Cinco millones de votos tienen que ver con un proyecto político, no con voluntades particulares. Por eso es esencial la democracia interna en las organizaciones. Y cuando no se respeta, se sitúa uno fuera del partido. Aunque te apoyen los medios enemigos de tu organización en tu camino al margen de tu partido (aunque reclames además los recursos del partido). Además, no es verdad que te quieran. Te usan para hacer daño al partido. Y lo honesto es no dejarte utilizar.

Donde menos te lo esperas, salta la liebre

Decía Gramsci: ataca al adversario intelectualmente en donde sea más fuerte, y golpéalo políticamente en donde sea más débil. Nunca ha estado tan frágil el PP en Madrid como con el Mastergate. Es paradójico, pero es así.

El PP ha reventado quizá las más relevantes instituciones madrileñas: hundieron y se robaron la Caja de Ahorros y Monte de Piedad (Bankia). Han puesto en un brete el agua de Madrid en el Canal de Isabel II. Han asestado un golpe brutal a la sanidad pública privatizándola, endeudando a la comunidad y sin aumentar el número de camas. Y han demostrado su herencia nacional-católica reduciendo el número de profesores en la pública y apoyando a la enseñanza privatizada (con espectáculos como el cobro de Granados de un millón de euros por colegio concertado). Sin embargo, lo que más ha indignado a la ciudadanía ha sido la corrupción vinculada al falso máster de Cifuentes y al Máster regalado de Pablo Casado. Porque las familias entienden el esfuerzo que significa pagar una carrera y el endeudamiento que les implicó pagar un máster a sus hijos. De hecho, lo entienden mejor los padres que los hijos. Esta crisis beneficia a los de Rivera. Como son muy parecidos -salvo porque Ciudadanos nunca ha gobernado-, el trasvase de votos del PP a Ciudadanos está servido.

Frente a la picaresca inmunda de Cifuentes y Casado, la figura de Ángel Gabilondo, un hombre gris y aburrido al que no se le conocen grandes ideas (aunque haya leído mejor a Kant que otros políticos), creció de manera no menos paradójica. La moción de censura presentada por Podemos que no quiso apoyar cuando el caso Lezo, resucitó de la mano de asesores que le dijeron al profesor: si el marco político se convierte en que el PP es un partido que se ha robado una universidad pública, un Rector “Bolonia”, aburrido, recto y serio, convencional, burocrático y previsible es un regalo del cielo. Y un partido que no contaba, el PSOE, volvía a contar, al tiempo que Ciudadanos emergía como el recambio del PP. Queda mucho tiempo, pero ahora mismo ese marco, aunque sacrifica las grandes corrupciones del PP para quedarse con una más pequeña, es poderoso.

Un espectáculo interno bochornoso

Hubo gente en Podemos que, en este marco de repunte del PSOE y Ciudadanos, se puso nerviosa. De pronto nos encontramos, otra vez y para bochorno generalizado, con una nueva edición de aquello que se llamó Jaque Pastor, es decir, gente de Podemos que desobedecía a las bases, que despreciaba el resultado de las primarias y Vistalegre y que, apoyada por algunos medios de comunicación (alguno incluso progresista), estaba dispuesta a dar un golpe palaciego contra la dirección de Podemos. Más allá de que esto nos obliga a todos los que tenemos algo que ver con Podemos a pedir disculpas, este Mate Pastor 2, como lo ha llamado Enric Juliana, marca un punto de inflexión en Podemos: o sale de esta segunda crisis con las cosas claras o las inscritas y los inscritos no van a estar dispuestas a seguir dando la cara.

Carolina Bescansa desencontró su rumbo desde, al menos, Vistalegre 2. Es probable que incluso antes. Como experta electoral debiera haber previsto que lo que decían las encuestas en las elecciones generales de junio de 2016 sobre el sorpasso no era cierto. Eso determinó una campaña electoral errónea, donde Podemos perdió un millón de votos. La autocrítica brilló por su ausencia. En Vistalegre 2 quiso jugar una baza personal que las bases no acompañaron, lo que le llevó a buscar espacios públicos aun a costa de hacer daño al partido (los medios siempre te van a dar una enorme cancha cuando alguien relevante de Podemos dice que el partido se equivoca en cualquier cosa, sea la plurinacionalidad, la prisión permanente revisable o cualquier otro asunto).

El último disparate, con maneras de sainete, ha sido autofiltrar en su canal de Telegram un documento. En él se planteaban unos acuerdos con Íñigo Errejón para tumbar a Pablo Iglesias, repartiéndose el partido, puestos, recursos y, por supuesto, traicionando a las bases de Podemos que decidieron en Vistalegre el rumbo de la organización. Inaudito. En ese documento, primaban los intereses personales por encima de los del conjunto de la organización. Descubiertas sus intenciones por la torpeza de guardar el documento en su canal público, cometió además el error imperdonable de mentir, echando las culpas a un inexistente equipo y diciendo que no lo había mandado desde su teléfono personal, cosa que obligó a los medios a demostrar que estaba faltando a la verdad. Despreciar a las bases y mentir van contra los documentos éticos de Podemos. El Congreso pierde a una mala política y la Universidad gana una buena profesora.

Las listas Macron solo son buenas para el bipartidismo

Antes de la autofiltración, Bescansa se había reunido durante un par de horas con Íñigo Errejón en su despacho del Parlamento. De no tener nada que ver con ese delirio, su obligación al salir de esa reunión debiera haber sido comunicar esa locura a los órganos del partido. Cosa que no hizo y que tiene muy enfadadas a las bases de Podemos. Porque llueve sobre mojado. Sin embargo, la responsabilidad obligaba a encontrar una solución. Pablo Iglesias recibió un encargo en Vistalegre: cuidar del partido. Ante el escándalo, reunió a las partes, las escuchó y zanjó la discusión sobre la candidatura de Errejón a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Iglesias ha entendido que Errejón es un buen candidato de Podemos a la Comunidad. Cosa que comparto siempre que no se parezca excesivamente a Gabilondo (¿por qué te van a votar a ti si no quedan claras las diferencias? ¿No es evidente que el PSOE no tiene proyecto, lo que se demuestra en su desesperado intento de buscar candidatos a la alcaldía fuera de su partido? ¿No debe Podemos recordar las cosas que le llevaron a nacer como partido? ¿Cómo que Podemos no quiere molestar a los de arriba?). La candidatura de Errejón en Madrid no será en los términos personalistas que defendían algunos medios y que buscaban una suerte de Lista Macron progresista. Al contrario, vuelve a recuperar el espíritu 15M. Es una lista con voluntad de ganar que recoge el mandato de las bases. Esto es esencial porque es lo que permite a las bases entenderla como una lista que representa la existencia de Podemos como la fuerza del cambio en Madrid y en España.

Escribía recientemente Owen Jones que las Listas Macron tienen tres problemas: por un lado, el exceso de márketing quita firmeza contra los grandes retos (lo que no quieres confrontar porque no es un “marco ganador” nunca lo vas a poner en tu agenda de gobierno). En segundo lugar, al no ir al fondo del problema, corres muchos riesgos de que la solución se deslice hacia el statu quo. En el caso de Macron, bajar impuestos a los ricos, subir las exigencias laborales, demonizar a los inmigrantes, plegarse a Merkel o bombardear Siria. En tercer lugar, y no menor, las listas Macron debilitan el triunfo de la izquierda y las fuerzas progresistas. De hecho, los laboristas ingleses, denuncia Jones, están intentando poner en marcha una lista de estas características que para lo único para lo que serviría sería para evitar que Corbyn ganase las elecciones. No es extraño que, en España, los medios de comunicación que no quieren que gane Podemos lleven haciendo lo posible y lo imposible para que nazca una Lista Macron –siempre presentada como una lista tecnócrata, moderna, avanzada- que pudiera romper a la formación morada. Los mismos que hacen ese elogio envenenado y falso son los que nunca han votado ni votarán a los morados. Pero hace tiempo que las bases de Podemos han visto esa intención y, además, la inteligencia ha triunfado.

Desenlace en Madrid: al cielo o al suelo

La enorme responsabilidad política de Pablo Iglesias ha contado con la generosidad y visión de Ramón Espinar, con la inteligencia de Íñigo Errejón y la lealtad y consciencia de las bases de Podemos para zanjar definitivamente esta inoportuna crisis. Iglesias ha escuchado a Errejón y ha dicho que confía en él como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid (en un escenario donde ha quedado claro que Podemos tiene que hacer un esfuerzo por incrementar la presencia de las mujeres). Esta crisis se ha solventado atendiendo al interés de todas las partes: de Errejón, que quiere hacer una campaña con autonomía y tener su propio equipo, y del conjunto de la organización, que no aceptaba una “superbaronía con poderes plenipotenciarios” y que quiere que Podemos en la Comunidad de Madrid sea una pieza fundamental del cambio en 2019 y 2020.

El desenlace de la candidatura de Podemos en la Comunidad de Madrid a favor de Errejón ha dejado con el pie cambiado a los Anticapitalistas, que esperaban poder afianzar su presencia pese al escaso apoyo que han recibido en los procesos de primarias. La portavoz Lorena Ruiz-Huerta anunció en televisión que se salía del proyecto, cosa que sería un error. Podemos tiene que armar un Frente Amplio y hacen falta todos. De lo contrario, seguirá gobernando la derecha. Es verdad que no es fácil, porque cuando gobernar no es una prioridad para una formación política (IA prima la pureza de su ideología), su capacidad de entorpecer la tarea de gobierno es muy alta. Los Anticapitalistas debieran también pensar que la última vez que se presentaron en solitario sacaron en toda España 23.000 votos, mientras que ahora son quizá el grupo trotskista con mayor presencia institucional del mundo. Esa responsabilidad quizá les haga cambiar de opinión.

La última palabra, como no podía ser de otra manera, la tienen las bases, que son las que van a decidir el orden de la lista de Podemos en la Comunidad de Madrid. Podemos está inventando nuevas formas de hacer política heredadas del 15M. Ya no son las cúpulas quienes deciden en una reunión secreta quién se presenta y quién no. Es el momento de la democracia interna. En las listas van a ser las inscritas y los inscritos quienes indentifiquen lo que significa nueva política y lo que está lastrado por una biografía institucional demasiado densa (es lo que, creo, pasa con Tania Sánchez). Creo que si se acierta, Podemos podrá decir “De Madrid al cielo”, porque hay cientos de miles de madrileñas y madrileños esperando una fuerza política capaz, honesta, consciente y valiente que ponga fin a un cuarto de siglo de saqueo del PP.

Los procesos de primarias son procesos de confrontación de proyectos. No hay que tenerles miedo (recordemos la lucha entre Bernie Sanders y Hillary Clinton en las primarias demócratas). Lo relevante es que, una vez que las bases decidan, el partido se ponga, como una sola mujer y un solo hombre, manos a la obra. Es en las primarias donde tienen que emerger las diferencias, las miradas, las heterogénas tácticas y las desiguales estrategias. Lo honesto es hacerlo a la luz, para que pueda debatirse. Claro que hay proyectos diferentes en Podemos. Pero todos comparten la importancia del nuevo ciclo, la herencia del 15M, el fin de las políticas de austeridad, la urgencia medioambiental, la revolución feminista, el reto migratorio, la creación de empleo digno, la necesidad de sumar lucha institucional y lucha social. Si Podemos es capaz de hacer de este debate en Madrid un proceso virtuoso quedarán sentadas las bases para que 2019 y 2020 sean los años del cambio en España porque Podemos habrá consolidado su condición de partido-movimiento en nuestro país.

19 Abril 2019

Manual de traiciones en la izquierda

ABC (Director: Bieito Rubido)

La izquierda española ha entrado en la fase definitiva de una guerra fratricida y cruenta en la que solo importa la aniquilación del contrario, el tacticismo del cartel electoral y la ausencia de principios y valores.

Ayer se conoció que la depurada Carolina Bescansa, fundadora de Podemos, ha ofrecido a Íñigo Errejón – a quien el aparato podemita parece haber levantado el castigo que le impuso por disputarle el cetro morado al líder – aliarse para derrocar a Pablo Iglesias e impedir que repita como candidato en las elecciones generales. Bescansa tiene redactada hasta una hoja de ruta de cómo descabalgar al secretario general. Errejón no tuvo más remedio que desmarcarse de la operación. Pero se trata de una rebelión interna en toda regla que revela la grave metástasis de traiciones y ambiciones en esa parte de la extrema izquierda.

En cualquier caso y aunque la revuelta no tenga visos de triunfar, ese es parte del nocivo aire que se respira en la formación podemita, consecuencia del certamen de odios y desconfianzas al que le han conducido las purgas internas.

También ayer se supo que el PSOE de Pedro Sánchez ha ogrecido a Manuela Carmena encabezar la candidatura socialista al Ayuntamiento de Madrid. El mero tanteo de esta opción transmite un mensaje despreciativo, derrotista y humillante para su militancia: no hay nadie en el socialismo que pueda competir con Carmena. Desolador y demostrativo de que el único interés de Sánchez es acceder al poder y no reactivar un proyecto socialdemócrata moderado. Carmena y el PSOE pueden ahora negar o matizar lo que quieran, pero el ofrecimiento ha existido, lo que descoloca aún más al perplejo madrileño, que asiste atónito a un espectáculo político de tintes alarmantes.

by BeHappy Co.