9 marzo 1977

Al nuevo director, Tristán la Rosa, identificado por una línea más cercana al izquierdismo que su antecesor

DIARIO DE BARCELONA destituye a su director Josep Pernau a petición del Gobierno Suárez y lo reemplaza por Tristán la Rosa

Hechos

El 9.03.1977 el Consejo de Administración del periódico DIARIO DE BARCELONA nombró a D. Tristán la Rosa nuevo director en sustitución de D. Josep Pernau.

Lecturas

Milián Mestre y Santacreu estaban a cargo del DIARIO DE BARCELONA desde septiembre de 1976. 

El consejero delegado de Barcelona de Publicaciones S. A., empresa propietaria de Diario de Barcelona, D. Manuel Milián Mestre, destituye al director, D. Josep Pernau Riu a petición del Gobierno. Le sustituye por D. Tristán La Rosa.

Pernau  D. Josep Pernau, director de EL DIARIO DE BARCELONA hasta marzo de 1977

D. Tristán la Rosa, nuevo director de EL DIARIO DE BARCELONA desde marzo de 1977 por decisión del Sr. Milián Mestre.

ministro_reguera  D. Andrés Reguera era el ministro de Información del Gobierno de D. Adolfo Suárez, el ministerio que  solicitó al Consejero Delegado de Barcelonesa de Publicaciones S. A., editora de EL DIARIO DE BARCELONA, D. Manuel Milián Mestre, que destituyera al Sr. Pernau como director del periódico.

Tristán La Rosa será un director que llevará a su dirección a la guerra con la propiedad. 

El Análisis

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JF Lamata

El Gobierno Suárez condicionó el apoyo económico que le solicitaban los propietarios de DIARIO DE BARCELONA a que sustituyeran al director. Se acercaban las primeras elecciones, la provincia de Barcelona era una bastante importante y desconfiaban del ‘progre’ Josep Pernau del que temían que pudiera hacer una cobertura favorable al PSC-PSOE de Joan Reventós y Felipe González.  Y la propiedad tragó a cambio de la ayuda económica que el deficitario Brusi necesitaba.

Lo más absurdo es que Pernau podía ser todo lo progre que quisieran en su línea editorial pero en sus años como director de muchas cabeceras demostró que era capaz de mantener una redacción en orden, y más una tan ‘roja’ como era la de Barcelona heredada de Martín Ferrand. Pero a Pernau le reemplazó Tristán la Rosa, que venía atufado de la revolución del mayo francés y parecía tener más ganas de dirigir una comuna mediática reivindicativa que en dirigir un periódico.

Tristán La Rosa declararía la guerra a la propiedad del periódico provocando la crisis de octubre de 1977. En apenas seis meses los propietarios del Brusi entenderían el error que habían cometido.

J. F. Lamata