19 marzo 2006

Controvertida entrevista en LA VANGUARDIA

El Consejero de Gobernación de la Generalitat, Joan Carretero (ERC) pone en aprietos al Tripartido acusando públicamente al presidente Zapatero de ser un ‘españolista demagogo’

Hechos

La entrevista a D. Joan Carretero Grau es publicada por LA VANGUARDIA el 19 de marzo de 2006.

Lecturas

El 19 de marzo de 2006 el periódico La Vanguardia publica una entrevista de su periodista Jordi Barbeta Sánchez al político Joan Carretero Grau, de ERC, que es Consejero de Gobierno de la Generalitat de Catalunya, miembro del gobierno tripartido (PSC + ERC + ICV) que preside Pasqüal Maragall Mira.

Entre otras cosas en la entrevista el Sr. Carretero Grau comenta lo siguiente:

Barbeta Sánchez – ¿Qué es lo mejor y lo peor de este Estatut?

Carretero Grau – En aspectos pequeños, se ha avanzado, como en el caso de la lengua. En los aspectos fundamentales no se ha avanzado. Está quedando un Estatut que en su literalidad puede ser peor que el actual.

Barbeta Sánchez – ¿De quién es la culpa? 

Carretero Grau – En primer lugar del PSOE. El Sr. Rodríguez Zapatero enredó al personal diciendo que él daría apoyo y aprobaría el Estatut que saliera del Parlament. Después, el pacto Mas-Zapatero, que para Catalunya ha sido un desastre.

Barbeta Sánchez – Zapatero dice que se implicará bastante en la campaña del referéndum.

Carretero Grau – Si Zapatero viene mucho, también vendrá Rajoy. Sería malo para Catalunya que lo hicieran ambos, porque su trifulca permanente la trasladarían aquí.

Barbeta Sánchez – Está muy crítico con Zapatero para ser su principal aliado en los últimos dos años.

Carretero Grau – Es el principal culpable de este inmenso desastre. Yo esperaba que fuera un españolista inteligente y al final sólo ha sido un españolista demagogo.

Barbeta Sánchez – No se muerde la lengua…

Carretero Grau – Tenemos un problema más grave todavía: lo otro [el PP] es franquismo puro y duro.

Barbeta Sánchez – ¿Y el presidente Maragall?

Carretero Grau – Ha dicho que con nacionalidad no tiene bastante. El presidente Maragall está en línea con nosotros.

Barbeta Sánchez – ¿Y no con su partido?

Carretero Grau – El papel del PSC es el de la triste figura. Un partido que en número de votos es el mayor de Catalunya, prácticamente ha desaparecido. Con el aeropuerto, el miércoles, los representantes del PSC del Congreso votaron no y los del PSC del Parlamento votaron sí. Es la esquizofrenia total.

El presidente de la Generalitat, Sr. Maragall Mira, demandó a al Sr. Carretero Grau que se disculpara y rectificara públicamente. Ante su negativa, realizará una crisis de Gobierno que supondrá la salida de este del Gobierno tripartido. El nuevo Govern se conocerá el 20 de abril de 2006. 

21 Marzo 2006

Maragall, una marioneta en manos de Esquerra

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

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Pasqual Maragall no levanta cabeza. Si el acuerdo entre Zapatero y Mas y el no de Esquerra al Estatuto en el Congreso le dejaron en una situación insostenible, la crisis suscitada por las palabras del conseller de Gobernación, Joan Carretero (ERC), han dejado en evidencia lo que en realidad es: un juguete en manos de socios políticos poco recomendables. Carretero afirmó el domingo que Zapatero era un «españolista demagogo» y le acusó de ser el responsable del «inmenso desastre» del Estatuto. (En esto tiene toda la razón aunque por razones opuestas a las suyas). Maragall conminó ayer a Carretero a firmar una declaración ensalzando el papel de Zapatero en el reconocimiento del catalán como lengua oficial en la UE y en el retorno de los papeles de Salamanca. El conseller no sólo rechazó firmarla sino que además se negó a retractarse de su exabrupto. Así las cosas, en cualquier Gobierno normal el cese hubiera sido inevitable. No así en el de Maragall que, después del desplante, todavía tuvo estómago para escuchar de labios de Puigcercós, Bargalló y Carod que si él destituía a Carretero, ellos presentarían una moción de censura contra un Gobierno…¡en el que tienen cinco consellers! Atrapado entre su supervivencia política y su vapuleada dignidad, Maragall volvió a optar por la primera y anunció que daba por buena una disculpa que Carretero nunca pronunció. Criticado por CiU, humillado por Esquerra y desautorizado por Zapatero y por su propio partido, a Maragall sólo le queda dimitir.