22 mayo 1992
Los señalados por el caso, Rubio y Boyer, son los mayores enemigos del jerezano, que les culpa por la expropiación de RUMASA
El eurodiputado José María Ruiz Mateos inicia una cadena de shows ante los juzgados españoles apareciendo disfrazado de Superman y otras modalidades
Hechos
- El 22.05.1992 D. José María Ruiz Mateos apareció caracterizado como el personaje de ‘Superman’ ante los juzgados de Madrid el dia que eran llamados a declarar D. Manuel de la Concha y D. Mariano Rubio por el caso Ibercorp.
Lecturas



El 1 de abril de 1996, tras haber perdido su acta de eurodiputado, en el momento en que se le entregó una orden de detención por el proceso reabierto contra él al perder su inmunidad parlamentaria por el caso Rumasa, Ruiz Mateos esperó a los agentes de Policía en la puerta de su casa de Somosaguas con una gran cruz de penitente. Intentó meterla en el coche policial cuando le entregaron la orden de detención, pero no cabía.

24 Mayo 1992
¿Es patético Ruiz-Mateos?
EL País ha envejecido mucho en pocos años. Su envejecimiento es un buen ejemplo de cómo la pérdida del sentido del humor, combinada con el éxito, convierte a un buen periódico en un periódico parcialmente osificado. En su edición de ayer sábado 23 de mayo aparece una foto de Ruiz-Mateos con un pie que dice: «Patético Ruiz-Mateos». A esto sigue un comentario característico: «Rebasada hace tiempo la breve franja que separa la payasada del ridículo, Ruiz- Mateos era ayer un personaje patético». Esta reacción revela una preocupación, -muy española, por cierto- por el ridículo y es, además, inadecuada para este caso. Para que Ruiz-Mateos fuera «patético» tendría que ser inconsciente de sus actos. Pero sus apariciones públicas de los últimos días van siempre acompañadas de declaraciones que revelan una clara conciencia reflexiva de lo que hace y por qué lo hace. Puestos a hablar de figuras patéticas, más valdría considerar lo que Mariano Rubio declara en la página 39 de El País de este mismo día: «Miguel Boyer ha salvado a la economía española de una grave crisis al intervenir en Rumasa». Esta frase tiene el patetismo de una falsedad declarada débilmente, que nadie cree ya y que acentúa, aún más si cabe, la triste posición del gobernador del Banco de España. No se trata aquí de ensalzar a Ruiz-Mateos sólo porque tiene capacidad para hacernos reír en un mundo de lúgubres chorizos y políticos insignificantes. Se trata de señalar que hacerse el loco ha sido en el gigantesco teatro de Shakespeare una manera de hacerse entender y hacer entender un mundo turbio. En esta misma columna di seis razones para que Ruiz-Mateos fuera elegido alcalde. Aún sigo pensando que su inventiva y capacidad de chalaneo hubieran podido ser muy útiles a los madrileños. Y es de agradecer que la sátira de Ruiz-Mateos sea, en el fondo, muy bienhumorada.
El Análisis
Ruiz Mateos, el hombre que había presidido tantas empresas respetables, bancos incluidos, ahora era un showman que hacía bufonadas para llamar la atención y conseguir una fotografía en una página de un periódico y unos segundos en los informativos.
Ruiz Mateos, como empresario respetable había muerto. Ruiz Mateos como político serio, si es que alguna vez lo fue también había muerto. Ahora sólo quedaba el showman, la máscara que se puso lo devoró. No había marcha atrás, sería para siempre «el polémico», «el controvertido», y, encima bajo sospecha judicial de poder ser un delincuente.
Ruiz Mateos entró en un camino en el que ya no había marcha atrás.
J. F. Lamata