11 abril 2018
Ante la sorpresa internacional los jueces consideran que los discursos de Seselj animando a las tropas a aniquilar a los croatas no le convierten a él en responsable de las matanzas
El líder serbio Vojislav Seselj acusado de promover la ‘limpieza étnica’ en Yugoslavia es liberado por el Tribunal de La Haya tras ser condenado a 10 años
Hechos
- El 1.04.2016 la prensa informó de que el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) exoneraba por falta de pruebas a Vojislav Seselj que llegó a ser Vicepresidente de Yugoslavia.
- El 11 de abril de 2018, la Sala de Apelaciones revocó parcialmente el veredicto de primera instancia y declaró a Šešelj culpable de crímenes de lesa humanidad por su papel en instigar la deportación de croatas de Hrtkovci.
Lecturas
Vojislav Seselj líder del Partido Radical, ultranacionalista, fue un adversario del comunista Slobodan Milosevic por el poder de Yugoslavia. No obstante ambos mantuvieron una alianza durante las guerras de Yugoslavia pues ambos compartían la visión de que Serbia debía dominar sobre el resto de étnias del país. Milosevic llegó a ser presidente de Yugoslavia y Seselj vicepresidente. Durante la guerra Seselj se hizo popular por sus discursos arengado a las tropas a no tener piedad contra los enemigos de Serbia incluso sacándoles los ojos con cucharas. Su agresividad dialéctica causó la ruptura con Milosevic.
El 31 de marzo de 2016, fue absuelto en un veredicto de primera instancia de todos los cargos por el TPIY. La absolución fue apelada por fiscales del MICT , una agencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que funciona como programa de supervisión y entidad sucesora del TPIY. El 11 de abril de 2018, la Sala de Apelaciones revocó parcialmente el veredicto de primera instancia y declaró a Šešelj culpable de crímenes de lesa humanidad por su papel en instigar la deportación de croatas de Hrtkovci. Fue declarado no culpable de los demás cargos de su acusación, incluidos todos los crímenes de guerra y de lesa humanidad que presuntamente cometió en Croacia y Bosnia. Šešelj fue condenado a 10 años de prisión, pero debido al tiempo que ya había pasado bajo la custodia del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, no estaba obligado a regresar a prisión.
CRONOLOGÍA DEL CASO SELSEK:
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 15.01.2003 | La Fiscalía presenta la acusación inicial contra Šešelj. Se le atribuye responsabilidad por crímenes cometidos contra poblaciones no serbias durante las guerras de Croacia y Bosnia-Herzegovina. |
| 14.02.2003 | Se hace pública la acusación del TPIY. |
| 23.02.2003 | Šešelj se entrega voluntariamente a las autoridades serbias. |
| 24.02.2003 | Es trasladado a La Haya e ingresa en el centro de detención del Tribunal. |
| 26.02.2003 | Comparece ante los magistrados y se declara inocente. |
| 2006-2007 | Realiza una prolongada huelga de hambre en medio de disputas sobre su derecho a defenderse personalmente y las condiciones del procedimiento. |
| 07.11.2007 | Comienza el juicio, después de numerosos retrasos. Šešelj asume personalmente su defensa. |
| 11.02.2009 | El proceso se suspende por denuncias de intimidación de testigos. Posteriormente se reanuda. |
| 13.01.2010 | La Fiscalía concluye la presentación de sus pruebas. |
| 05-20.03.2012 | Se celebran los alegatos finales. Šešelj no presenta una fase probatoria de defensa separada. |
| 06.11.2014 | Obtiene la libertad provisional por razones humanitarias, relacionadas con su estado de salud, y regresa a Serbia. |
| 31.03.2016 | Primera sentencia: absuelto de los nueve cargos, por mayoría en ocho de ellos y unanimidad en uno. |
| 02.05.2016 | La Fiscalía anuncia formalmente su recurso contra la absolución. |
| 13.12.2017 | Se celebra la vista de apelación ante el Mecanismo Residual Internacional de Naciones Unidas. Šešelj no comparece. |
| 11.04.2018 | Sentencia definitiva: diez años de prisión por crímenes contra la humanidad cometidos en Hrtkovci. Se revoca parcialmente la absolución. La pena queda cumplida por los años de detención preventiva. |
El discurso de Hrtkovci del 6 de mayo de 1992
La clave de la condena fue un mitin celebrado en esta localidad de Voivodina, donde Šešelj pronunció un discurso reclamando la expulsión de sus habitantes croatas. La Sala de Apelaciones concluyó que aquellas palabras no podían interpretarse simplemente como propaganda política o retórica nacionalista: constituyeron una incitación vinculada a las expulsiones y a las amenazas que sufrieron los vecinos croatas.
El Tribunal consideró acreditada su responsabilidad por instigar deportaciones, traslados forzosos y persecuciones, y por cometer persecución mediante la vulneración del derecho de las víctimas a su seguridad. También corrigió la conclusión de primera instancia de que no existía un ataque generalizado o sistemático contra la población civil no serbia en Croacia y Bosnia-Herzegovina, y consideró que los hechos de Hrtkovci formaban parte de aquel contexto más amplio.
Un proceso marcado por las condenas por desacato
Durante el largo procedimiento, Šešelj también fue condenado en tres causas independientes por desacato al Tribunal, relacionadas con la divulgación de información confidencial de testigos protegidos y el incumplimiento de órdenes judiciales.
24.07.2009 – 15 meses de prisión, confirmados en apelación en 2010.
31.10.2011 – 18 meses de prisión, confirmados en apelación en 2012.
28.06.2012 – 2 años de prisión, confirmados en apelación en 2013.
El Análisis
La condena a diez años de prisión de Vojislav Šešelj constituye una rectificación significativa de la absolución pronunciada dos años antes por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. El antiguo dirigente del Partido Radical Serbio había sido acusado de contribuir, mediante la organización de voluntarios nacionalistas y una propaganda favorable a la creación de una Gran Serbia, a los crímenes cometidos contra poblaciones croatas y musulmanas durante las guerras yugoslavas. Sin embargo, en marzo de 2016 la Sala de Primera Instancia consideró que la Fiscalía no había demostrado suficientemente su responsabilidad penal por los delitos imputados. La absolución provocó controversia, especialmente por el tratamiento judicial de unos discursos que reclamaban abiertamente la expulsión de poblaciones no serbias. La sentencia de apelación de abril de 2018 modifica parcialmente aquella conclusión: los magistrados han determinado que el discurso pronunciado por Šešelj en Hrtkovci el 6 de mayo de 1992 no fue una simple manifestación de hostilidad política, sino una intervención que instigó la persecución, deportación y traslado forzoso de habitantes croatas. La condena reconoce, por tanto, que determinadas palabras pronunciadas por un dirigente político pueden constituir una contribución penalmente relevante a una campaña de expulsión étnica cuando concurren los elementos exigidos por el derecho internacional.
Pero la decisión también obliga a distinguir entre la responsabilidad política, la influencia ideológica y la culpabilidad penal. Šešelj no ha sido condenado por todos los crímenes que la Fiscalía le atribuía. La Sala de Apelaciones no ha establecido su participación en una empresa criminal conjunta de alcance general para expulsar a las poblaciones no serbias de extensas zonas de Croacia y Bosnia-Herzegovina, ni lo ha declarado culpable de los asesinatos, torturas, saqueos y destrucciones incluidos en la acusación. La condena se concentra en los hechos de Hrtkovci, aunque los magistrados han reconocido que formaban parte de un contexto más amplio de ataques contra civiles no serbios. Este resultado demuestra tanto la posibilidad de corregir errores de una primera sentencia como la necesidad de que la justicia internacional no confunda el extremismo político con la prueba automática de participación en cualquier crimen cometido por quienes compartían esa ideología. Las declaraciones de Šešelj podían contribuir a crear un clima de hostilidad, pero solo allí donde quedó acreditada su relación con conductas criminales concretas pudo establecerse su responsabilidad penal.
El desenlace deja, no obstante, una paradoja difícil de ignorar. Después de un procedimiento que se ha prolongado durante quince años, con más de once de detención preventiva, Šešelj recibe una condena que se considera íntegramente cumplida y no tendrá que regresar a prisión. La absolución inicial ha sido revocada parcialmente, pero el resultado práctico de la apelación es fundamentalmente declarativo: la justicia internacional establece su culpabilidad por la persecución de civiles croatas en Hrtkovci sin imponerle un nuevo período de encarcelamiento. Para las víctimas, la sentencia supone el reconocimiento de unos hechos que habían quedado sin sanción en primera instancia; para el Tribunal, constituye un recordatorio de las dificultades de enjuiciar a dirigentes políticos cuya participación en los crímenes se produjo mediante discursos, movilización ideológica y apoyo a organizaciones armadas, y no necesariamente a través de órdenes militares directas. La condena de Šešelj no lo sitúa en el mismo plano de responsabilidad penal que Radovan Karadžić o Ratko Mladić, procesados por operaciones criminales de mucha mayor amplitud. Pero sí establece un principio de alcance general: cuando la incitación a expulsar a una comunidad se traduce en persecución y desplazamiento forzoso, la responsabilidad puede alcanzar también al dirigente que alentó aquellos actos, aunque no empuñara personalmente las armas.
JF