7 octubre 1999

Antiguos partidarios de Perot vieron en Trump una opción frente al bipartidismo

El millonario Donald Trump renuncia a ser candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Reformista de Perot, cuyo candidato final será Pat Buchanan

Hechos

  • El 7 de octubre de 1999 Donald Trump inició su campaña electoral por la nominación como candidato a la presidencia de los EEUU por el Partido Reformista.
  • El 14 de febrero de 2000 Donald Trump renunció a su candidatura y rompió con el Partido Reformista.

Lecturas

Cronología de la candidatura de Donald Trump por el Partido Reformista:

  • 7 de octubre de 1999: Trump anuncia la creación de un comité exploratorio presidencial en el programa Larry King Live (CNN). Elogia a Ross Perot y Jesse Ventura (gobernador de Minnesota y figura del partido), pero ataca duramente a Pat Buchanan, llamándolo admirador de Hitler y con “visión prehistórica”. Dice que podría elegir a Oprah Winfrey como compañera de fórmula.
  • 19 de octubre de 1999: Trump anuncia que presentará su nombre en la boleta de las primarias del Reform Party en California.
  • 24-25 de octubre de 1999: Trump deja oficialmente el Partido Republicano y se afilia al Reform Party (en Nueva York, al Independence Party, su afiliado estatal). En Meet the Press critica al GOP por ser “demasiado de extrema derecha” y vuelve a llamar a Buchanan “Hitler-lover”, antisemita y contrario a negros y gays. Buchanan, por su lado, anuncia el mismo 25 de octubre que deja el GOP para buscar la nominación del Reform Party.
  • Noviembre de 1999: Trump presenta su plan fiscal radical y hace campaña en California (eventos contra Castro, contra el NAFTA y en el Simon Wiesenthal Center denunciando a Buchanan). Contrata a Roger Stone como director de su comité.
  • Enero de 2000: Publica el libro The America We Deserve (1 de enero), donde detalla sus posiciones (salud universal, control de fronteras, golpe militar preventivo contra Corea del Norte si es necesario, etc.). Hace eventos con Jesse Ventura en Minnesota y en su mansión Mar-a-Lago. Sigue criticando a Buchanan como “desastre” para el partido.
  • 12 de febrero de 2000: Jesse Ventura abandona el Reform Party nacional, acusando a Buchanan de extremista y aislacionista. Invita a Trump a postularse por su nuevo Independence Party de Minnesota, pero Trump rechaza.
  • 14 de febrero de 2000: Trump suspende su campaña y abandona el Reform Party. Lo anuncia en The Today Show con Matt Lauer: “¡El Partido Reformista es un desastre total! Tienes a Buchanan, un derechista, y tienes a Fulani [Lenora Fulani, activista de izquierda], una comunista, y se han fusionado… ¡No sé qué tienen!”. Argumenta que el partido se está “autodestruyendo”, es disfuncional y sin Ventura solo queda un “caparazón extremista”. Dice que podría ganar la nominación pero solo obtendría ~20 % en las generales.
  • 22 de febrero de 2000: Primaria del Reform Party en Michigan (Trump ya se había retirado, pero seguía en la boleta): gana con 2.164 votos (69,5 %).
  • 7 de marzo de 2000: Primaria del Reform Party en California: Trump gana con 15.311 votos (~37-44 %, según fuentes), superando a otros como George Weber y John B. Anderson. Buchanan no estaba en esa boleta.
  • Agosto de 2000: Convención nacional caótica del Reform Party en Long Beach (California). Buchanan se impone como nominado oficial (con Ezola Foster como vice) tras una ruptura interna: sus seguidores bloquean a la facción rival (John Hagelin). El partido se fractura; un juez y la FEC dan la nominación y los fondos federales (~12,6 millones de dólares) a Buchanan. Trump ya estaba fuera.

 

Buchanan (que había competido directamente contra Trump en la fase inicial) se convirtió en el nominado final del Reform Party y obtuvo solo el 0,4 % de los votos en noviembre. Trump nunca buscó la nominación republicana ni demócrata en 2000; su aventura fue solo exploratoria y sirvió como crítica al extremismo del partido.

ROSS PEROT SE DESVINCULA DE SU PARTIDO

Ross Perot, candidato a la presidencia de EEUU por el Refom Party en 1992 y 1996 hizo historia mundial en 1992 cuando sus encuestas eran suficientemente buenas como para forzar que por primera y única vez hubiera «debates a tres», (en 1992 hubo debates a tres con Bush, Clinton y Perot).

Ross Perot no se presentó como candidato en 2000 ni lanzó una campaña formal (a diferencia de 1992 y 1996). Hubo especulaciones todo 1999-2000 de que podría volver, pero nunca anunció candidatura. Su rol fue más de figura fundadora y árbitro interno:A principios de julio de 2000 Perot envía una carta al partido en la que anuncia que no participará en la lucha y propone incluir una opción “No apoyo a ninguno» (sin endoso) en la boleta de la primarias por el Reform Party para que los miembros rechacen tanto a Buchanan como a Hagelin si no representan los principios originales del partido (déficit, comercio justo, etc.). Dijo que estaría dispuesto a ser nominado como candidato solo si ganaba esa opción “No apoyo a ninguno”, pero el partido la rechazó. Básicamente, se “retiró” de cualquier posible postulación.

2 de noviembre de 2000 (día de las elecciones): Perot aparece en Larry King Live y apoyo públicamente como candidato a la presidencia de EEUU a George W. Bush (candidato del Partido Republicano), rechazando implícitamente a Buchanan y al caos del Reform Party. De esta manera el mismo Perot que tanto contribuyó a hundir a Bush padre acaba apoyando a Bush hijo. 

29 Noviembre 1999

Comerciantes de chismes imprudentes contra medios de comunicación que se lamentan

Tucker Carlson

slate.com

Leer

Evan:

Me encantaría añadir algo aún más cruel a tu descripción de Donald Trump —es el tipo de persona a la que quiero seguir pateando una vez que esté en el suelo—, pero no creo que pueda. Lo has dicho todo: es la persona más repulsiva del planeta. ¡Qué frase tan concisa y acertada! Enhorabuena.

Dicho esto, sigo pensando en escribir sobre él en algún momento. Creo que no podré evitarlo. Por muy horrible que sea (o quizás precisamente por eso), Trump es interesante, o al menos más que la mayoría de los candidatos. Michael Lewis recibió muchas críticas de periodistas políticos más serios en 1996 por dedicarle tanto espacio a Morry Taylor, el vendedor de neumáticos borracho de Michigan que se presentó brevemente a las primarias republicanas con su propio dinero. La idea era: Morry Taylor es irrelevante. ¿Para qué hacer perder el tiempo a los lectores escribiendo sobre él?

Una parte de mí está de acuerdo: Morry Taylor apenas llegó a ser un personaje secundario. Y no hay razón para alimentar el ego de cada rico que decide imponer su crisis de la mediana edad a los votantes estadounidenses. Esa es la parte sensata y responsable de mí que habla. La parte mucho más grande —la que una vez escribió un artículo sobre el terapeuta sexual de Monica Lewinsky— piensa diferente. Para empezar, seguir a Trump probablemente sería divertidísimo. Planeo comenzar la entrevista estornudando repetidamente en la palma de mi mano, para luego intentar estrecharle la mano. Titular asegurado. (Ya lo veo impreso: «Donald Trump le tiene miedo a los piojos»). Además, la candidatura de Trump, y el Partido Reformista en general, refleja una tendencia política más amplia e importante, y puede ser la señal más clara hasta ahora de que la ideología como fuerza en las elecciones nacionales está muerta.

Vaya. ¿Acabo de escribir esa última frase? Perdón. Retiro lo dicho: El Partido Reformista no refleja nada. Son solo un grupo de chiflados con una página web y fondos federales. Pero eso no significa que no podamos divertirnos cubriéndolos.

Ahora que he demostrado ser superficial y egoísta, hablemos de Drudge. ¿Ya pasó su momento? No lo sé. Debo admitir que estoy un poco indeciso. No creo que Drudge esté obsesionado con la precisión, y nunca pensé que darle un programa de televisión fuera una buena idea. Por otro lado, si hay algo que me molesta más que un irresponsable chismoso de internet, son los autoproclamados guardianes de los medios que se lamentan de los irresponsables chismosos de internet. Como si la gente necesitara protección contra Matt Drudge. Como si los lectores no supieran la diferencia entre el Drudge Report y el New York Times . Como si a alguien le importara lo que un montón de nerds estirados de los estudios de medios que trabajan en grupos de expertos desconocidos y que no han publicado un artículo desde la administración Ford piensan sobre el estado actual del periodismo estadounidense. Como si… Podría seguir y seguir. Pero les ahorraré el trabajo. Recuérdame que no empiece a hablar de Steve Brill.

Saludos,
Tucker