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El Grupo dirigido por Iñaki Alzaga también tendrá una radio, ONDA VASCA

El periódico DEIA se aleja orgánicamente del PNV para formar el Grupo Noticias dirigido por Iñaki Alzaga

HECHOS

El junio de 2006 se hizo público el proyecto de constitución del Grupo Notiicas en la junta de Accionistas del diario DEIA prevista para julio de ese año.

El grupo mediático que seguirá siendo afín al PNV estará formado por DEIA en Vizcaya, DIARIO DE NOTICIAS en Navarra, NOTICIAS DE GIPUZKOA en Guipuzcoa, NOTICIAS DE ÁLAVA en Álava y la emisora de radio ONDA VASCA.

21 Junio 2006

TERMINARÁN CERRANDO DEIA

Iñaki Anasagasti

No lo deseo pero lleva camino de ello. Es cuestión de tiempo porque cuando un proyecto nace para satisfacer una demanda y, a esa demanda no se le satisface sino que se le da otra cosa, por ejemplo, gato por liebre, la demanda buscará otra forma de ser satisfecha. Y eso va a ocurrir con DEIA que nació en 1977, ahora hace 29 años, para satisfacer  la solicitud de información del nacionalismo y sobre el nacionalismo que LA GACETA DEL NORTE y EL CORREO ESPAÑOL, no daban a una parte del pueblo vasco. El primero incluso tenía vetada la palabra Euzkadi. No evolucionó, y, murió.

Y nació Deia en 1977 bajo el impulso del PNV y los sablazos de Retolaza, Arzalluz, Elorriaga, Unzueta y Zubiri en El Baliak y el apoyo de todo un partido ilusionado por detrás. Recuerdo una reunión del BBB en la que cada uno dimos posibles nombres para el periódico. Yo aporté el de “Euzko Deya” que era la publicación que el Gobierno Vasco había tenido en París, México y Buenos Aires. Se le quitó Euzko y se quedó en Deia, previo permiso y concesión de Javier Retana que la tenía registrada.

Y es que el PNV tenía un buen recuerdo de su ejército editorial: “Euzkadi”, “La Tarde”, “Excelsior” en tiempos de la República. El “Euzkadi”, periódico de partido, era el de mayor tirada y el de mayor incidencia.

DEIA SE MANTUVO

En estos treinta años, por estos lares han surgido periódicos vinculados a partidos por ejemplo “Tribuna Vasca”, al PSOE y “Gaur Expres” a EA. Los dos murieron. No daban satisfacción al grueso de las organizaciones que los habían fundado y, mientras eso ocurría, Deia se mantenía porque la afiliación del PNV en Bizkaia la mantenía. Era curioso: tantos afiliados, tantos lectores. Ese era el macizo, la columna vertebral de la publicación que representaba las líneas maestras informativas de lo que era el PNV. En Gipúzkoa, dígase lo que se diga, el afiliado y el simpatizante compraba el Diario Vasco que había hecho un periódico mucho más en sintonía con la Gipúzkoa profunda.  Así las cosas, el periódico tuvo sus vaivenes y sus crisis pero la línea central de la publicación era la misma. Les recuerdo a Javier Atutxa y a Rafa Suso ir de batzoki en batzoki buscando financiación para los proyectos que se apuntaban hasta que el año pasado, el periódico dejó de ser propiedad de los que poco o mucho, pusimos nuestros ilusionados duros en aquel ariete del pensamiento nacionalista. En mi caso concreto 200 acciones. En otros, más. En otros menos, pero cuando llegaba la Junta General nos pedían nuestra representación para llevarla a la Junta General. Hoy ya no hace falta. Hoy, como me dijo el burukide del EBB en el aeropuerto y cuya conversación narré en el artículo “DEIA y las Ánimas del Purgatorio”, la Editorial Iparraguirre, editora de DEIA no tiene nada que ver con el EAJ-PNV. Creo pues que la noticia tiene enjundia pues el Consejo lo ha hecho sin contar con la mucha gente que apostó hace 29 años por “Gure Lurraren, DEIA”. Pero así son las cosas y quien desee algún tipo de explicación al respecto que se vaya a la Junta General que se celebrará el próximo 26 de junio a las diez y treinta en el Hotel Indautxu (Salón Sorozabal) de Bilbao. La semana que viene.

En esta Junta se facultará al Consejo par adquirir acciones de la sociedad. La madre del cordero.

No hablo pues en el vacío, sino sobre hechos concretos. Si no lo cree, compruébelos el 26.

EL NUEVO GRUPO EDITORIAL

El pasado viernes 16, estando comiendo en Tolosa con los senadores del Grupo Vasco y el alcalde Bildarratz, al final, se acercó para saludar una persona que me preguntaron si la conocía. Se trataba de Iñaki Alzaga, factotum del nuevo tinglado, tipo holding, que se quiere montar. “Desgraciadamente si” contesté. Y no porque tenga nada contra él en lo personal sino por lo rematadamente mal como está haciendo un trabajo en el que no han cuidado las formas ni las personas, no han tratado de involucrar a la gente, han herido a muchas, y sin ninguna consideración a un proyecto que nació en unas circunstancias muy determinadas y muy duras. Y que ha sido mantenido treinta años contra viento y marea.

Ya he contado como dejé de escribir en DEIA en septiembre del año pasado. La argumentación que me dió el Director era que la política en DEIA debía reducirse al ilegible corralito en el que él había decidido meternos tras proponernos un tema concreto y que ahora se hace pero que nadie lee. Una página como la que llevé todos los domingos por espacio de 18 años la reventaron de un plumazo a pesar de la aceptación que tenía, modestia aparte. En su lugar ¿qué tenemos? Pues todos los días nos escribe el director Iñaki González en las páginas de opinión y todos los días escribe el subdirector Juan Carlos Latxaga en la contraportada. Quítate tú, para que me ponga yo.

DESPARTIDIZAR EL PERIÓDICO

La consigan era que había que despartidizar DEIA. ¡Pero si eso es lo que quieren las gentes que leían y compraban este periódico! La gente no quiere tenerle a todas horas a la Sra. Errazti y al Sr. Madrazo. El afiliado o simpatizante que compraba DEIA se había acostumbrado a un periódico que sintonizaba con el PNV como sintoniza GARA con ETA y Batasuna, sin complejo alguno. Ahora los editoriales son del Director, como si el Director fuera una lámpara colgada en el techo y no parte de un proyecto ideológico, que fue el origen de su nacimiento.

El director Iñaki González comenzó a trabajar de meritorio en DEIA en tiempos del director Anton Eguia quien lo valoró y promocionó hasta el punto que cuando se fue el siguiente director Juanjo Baños, lo propuso para que fuera su sustituto. Profesional competente pero sin tener ni idea del proyecto que iba a dirigir, sin conexión alguna con el nacionalismo histórico, es de los que creen que está en un proyecto que tiene que tener a los políticos alejados cien kilómetros como si el periódico hubiera sido montado por cuatro periodistas en una cápsula de cristal. El subdirector, Juan Carlos Latxaga, es otra cosa. Hombre ideologizado, antiguo periodista de EGIN, está más en sintonía de lo que se llama eufemísticamente “la izquierda abertzale” y se le nota.

La gente pues, va a descubrir que al frente de “su” periódico tiene a periodistas que no tienen una sola acción y que no están afiliados al PNV, porque eso mancha.

TERMINARÁ CERRÁNDOSE

Y ¿por qué digo que el periódico terminará cerrándose?

Porque la gente lo compra cada vez menos. Ya el Estudio General de Medios acusó el descenso de diez mil lectores pero son muchos más. En Gipúzkoa ante las nuevas ofertas, ha desaparecido.  El Correo, con el radar puesto, ha visto que DEIA no le ofrece a su lector lo que él busca y este emporio terminará dándoselo mientras, el director de DEIA considera que en esa famosa apertura a la sociedad lo que tiene que hacer en su aniversario es traer al cantante Loquillo y promocionarlo durante tres meses, con lo que una parte de la juventud está encantada, y fue a los conciertos, pero no ha comprado un solo DEIA. Jugada maestra.

Si a esto se le añade el relevo generacional, la fuerza de Internet, los periódicos gratuitos en la calle, el buscar noticias y caras en un medio donde unos veinte nacionalistas están ya censurados para que no salgan y el que la actual dirección no le da al afiliado de Bizkaia lo que busca, ahí están dadas las condiciones del cierre de Deia en relativamente poco tiempo. Ojalá me equivoque.

Entiendo que los trabajadores de DEIA no quieran meterse en líos salvo los de talleres, pero si siguen las cosas como están, y hay precedentes de otros intentos, no sería de extrañar algún plante ante Sabin Etxea.

Ante los nuevos tiempos políticos que se abren en Euzkadi el ciudadano y el afiliado terminarán por cansarse de que la cerveza sea sin alcohol, el pan sin sal, la coca cola sin cafeína y el Deia sin el PNV. Y lo buscarán en otro sitio.

No hubiera escrito este trabajo si no me hubieran dicho tan enfáticamente que DEIA no tiene nada que ver con el EJ-PNV. Liberado por tanto de esa disciplina de silencio ante un medio que ya no es mío, en mi pequeña partecita, ni de mi partido, que por lo menos quien lea esto sepa lo que está pasando y lo que de seguir así las cosas pasará.

Termino y resumo.

Los trabajadores de DEIA piensan que la actual situación no va con ellos. Se equivocan. He aquí las razones, una vez más:

–          DEIA camufla su origen en un PNV que ha mantenido el proyecto estos 29 años. Si uno se queda sin paraguas, se queda a la intemperie.

–         La prensa escrita está en crisis: periódicos digitales, periódicos de papel gratuitos. Proliferación de la información. Revistas cada vez mejores y más especializadas.

–          Hasta hora muchos nacionalistas no compraban ningún periódico del Grupo Vocento porque comprar DEIA era una obligación política y moral. Eliminada ésta al ya no ser DEIA del EAJ-PNV, cada vez más afiliados y los sostenedores del periódico durante treinta años se verán liberados de semejante obligación.

–         Y, finalmente, lo peor: la desafección. El tesoro de un periódico son sus lectores que lo consideran suyo, pero si éste medio reniega de sus orígenes, mantiene la censura contra ciertas personas que son referencia del PNV, omite informar sobre ciertos trabajos, tiene unas páginas de opinión sin criterio alguno, y se jacta de celebrar su aniversario trayendo al cantante Loquillo como la gran atracción… Díganme ustedes cuanto tiempo puede durar este invento.

¿Solución?

Hacer un periódico nacionalista de combate ideológico, del EAJ-PNV, minoritario e influyente y, si no, a morir dulcemente, porque un DEIA, sin el PNV, es como el ABC sin la derecha, EL PAÍS, sin el PSOE, y la txistorra, sin txorizo. Pena da que tanto sabio no sepa que no se puede andar por la vida descubriendo todos los días el Mediterráneo.

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