11 febrero 1981
El presidente de la Federación Española de Fútbol echó en cara al locutor de la SER su elevado sueldo
El periodista José Mª García (SER) y Pablo Porta, se vieron las caras en el programa de Jesús Hermida (TVE)
Hechos
El 10 de febrero de 1981 el programa ‘Su Turno’ de TVE, Presentado D. Jesús Hermida, tuvo entre sus invitados a D. José María García (del Programa ‘Hora 25’ de la Cadena SER) y D. Pablo Porta (presidente de la Real Federación Española de Fútbol).
Lecturas
12 Febrero 1981
¡Lo que no vieron!
De lo que han visto por supuesto no voy a escribir una sola línea. Ustedes y sólo ustedes son los que tienen que juzgar como parte totalmente interesada y pagana si algo que en los cinco últimos años ha movido ciento cuarenta millones de pesetas (catorce casos Matesa) es deporte o negocio. Ustedes y solamente ustedes son los que deben de dar su veredicto público acerca de si pagar dos mil, tres mil y hasta diez mil pesetas por un boleto es deporte o negocio. Lo que sí querría decirles, aunque por supuesto a vuelamáquina y contra teléfono, es que don Pablo, que tuvo la petulancia de despreciar a sus posibles testigos colaboradores, llegó hasta Prado del Rey con toda su corte de chupópteros y tiralevitas que fueron ubicados en primerísima fila. Agustín Domínguez, Vara del Rey, Benito, Castañero…
El Análisis
El mejor medidor de la popularidad mediática en España (el único, en verdad) es la televisión. Que en un debate sobre deportes se sentara en el mismo plató al presidente de la Federación Española de Fútbol, D. Pablo Porta, a presidentes de club como el Doctor Cabeza a un periodista como D. José María García era la mejor demostración de como el locutor de ‘Hora 25’ de la SER era ya un genuino poder fáctico. El programa podría haber sido un espectáculo de descalificaciones (el Sr. García en su programa era de lo más deslenguado), pero no, la batuta del Sr. Hermida supo mantener el orden incluso los golpes (el Sr. Porta desveló el sueldo de ‘butano’) se hicieron con respeto. La ventaja de que TVE fuera un monopolio es que, al no tener competencia, no precisaba de las broncas para subir unos puntos de audiencia.
J. F. Lamata