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El comisario Villarejo lanzó la misma acusación contra Ayuso en junio de 2017 durante una entrevista en La Sexta

El periodista Manuel Cerdán, considerado afín a Villarejo, acusa a Javier Ayuso de ser un ‘agente del CNI’

HECHOS

Los días 14-06-2018, 20-02-2019 y 19-06-2020 D. Manuel Cerdán publicó artículos vinculando a D. Javier Ayuso con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

20 Febrero 2019

El periodista Javier Ayuso está protegido por la Ley de Secretos Oficiales como los agentes del CNI

Manuel Cerdán

El fiscal anticorrupción Miguel Serrano prohibió al ex comisario José Villarejo mencionar el nombre del ex periodista de El PaísJavier Ayuso, durante una de sus declaraciones en la Audiencia Nacional, porque, su identidad, según él, estaba «protegida por la Ley de Secretos Oficiales».

La advertencia del representante del Ministerio Público se producía el pasado 21 de enero cuando Villarejo compareció en el Juzgado Central de Instrucción número 6 ante el magistrado Manuel García Castellón dentro del proceso de la operación Tándem.

El ex comisario estaba citado en la Audiencia Nacional para aportar su testimonio en una de las tantas piezas secretas que conforman ese maxiproceso judicial, que lo mantiene en la cárcel desde noviembre de 2017. Aquel día, asistía al Juzgado para declarar en la causa Kitchen, sobre el espionaje al ex tesorero del PP Luis Bárcenas. Sin embargo, una vez concluido ese interrogatorio, Villarejo tomó la palabra para desvelar datos sobre el 11-M y sobre sus trabajos en el BBVA, cuya investigación también forma parte de otra pieza secreta.

El ex policía, que durante años trabajó en operaciones reservadas como agente encubierto del Ministerio del Interior, desveló al magistrado uno de sus encuentros en la sede del BBVA con Javier Ayuso, entonces directivo del banco, a quien informó de sus progresos en las investigaciones para frenar el asalto de Sacyr a la entidad financiera presidida por Francisco González.

Cuando Villarejo pronunció la frase “mis reuniones con Ayuso en el BBVA”, el fiscal Serrano le increpó: “A ese señor no se le puede mencionar aquí”. Y, como el ex comisario seguía refiriéndose al periodista por su nombre y responsabilizándole de ser el “coordinador” del operativo en el BBVA, el representante del Ministerio Público se lo volvió a recriminar, elevando el tono de voz: “Su identidad -la de Ayuso- está protegida por la Ley de Secretos Oficiales”, sentenció.

Ayuso, ‘El Innombrable

Villarejo, contrariado, le contestó al fiscal que a partir de ese momento seguiría refiriéndose a Ayuso como “el innombrable”, según él, la persona que hacia de puente entre el BBVA y el CNI. Y siguió su declaración utilizando ese calificativo.

El supuesto espionaje de Villarejo para el BBVA, según las pesquisas de la Audiencia Nacional, se habría producido entre 2004 y 2005 cuando Ayuso no sólo ocupaba en el banco el cargo de director de Comunicación (1997-2009) sino que además, como a él le gusta vanagloriarse en su currículum profesional, había sido el primer periodista en alcanzar, en 2002, un puesto en el Comité de Dirección y vicepresidente segundo del Patronato de la Fundéu.

Ese destino, tan estratégico dentro del organigrama del BBVA, le confería suficiente poder como para recibir a Villarejo en su despacho y convertirse en el interlocutor de la entidad financiera, según el testimonio del ex comisario.

OKDIARIO ha preguntado a la Fiscalía Anticorrupción sobre los comentarios del fiscal Serrano acerca de la condición “secreta” de Ayuso pero el Ministerio Público se limitó a contestar: “Sin comentarios”.

Por su parte, Ayuso negó a este periódico que se hubiera producido esa reunión con Villarejo en la sede del BBVA: “Nunca he visto a Villarejo hasta el año 2015 cundo empecé una investigación sobre él en el diario El País. Como periodista le llamé para contrastar una información y estuvimos dos horas y media hablando y él se limitó a amenazarme. Nunca tuve ese encuentro en 2004. Eso es una mentira más”.

El periodista cuando habla de su investigación se refiere a un dossier de los servicios secretos sobre el patrimonio de Villarejo que publicó antes de que el comisario fuera detenido en 2017. El policía siempre mantuvo que los papeles se los había filtrados el director del CNI, el general Félix Sanz Roldán, con quien el entonces el funcionario del Ministerio del Interior mantenía un enfrentamiento público.

Sobre la supuesta reunión en el despacho de Ayuso en el BBVA, fuentes próximas al policía encarcelado manifestaron a OKDIARIO que existen testigos que pueden confirmar dicho encuentro.

Por qué el fiscal protege a un periodista

Lo más sorprendente del incidente en el despacho del juez García Castellón es que el fiscal anticorrupción apelara a la Ley de Secretos Oficiales para proteger a Ayuso cuando, supuestamente, el periodista no está sometido a ninguna disciplina del Centro Nacional de Inteligencia ni tiene la condición de testigo protegido.

Un ex directivo de los servicios secretos aseguró a OKDIARIO: “La insistencia del fiscal podría dar a entender lo contrario. Y, al final, lo que está consiguiendo es señalar directamente con el dedo a quien pretende proteger. No es la primera ni la última vez en la que un periodista, un imán de una mezquita o un actor de cine colaboran externamente con el CNI”.

La Ley de Secretos Oficiales es una ley franquista de 1968 que fue modificada en 1978 en algunos de sus puntos. La ley habla de “materias clasificadas” que afectan principalmente a funcionarios de los servicios secretos o a militares. Uno de sus artículos establece que “podrán ser declaradas materias clasificadas los asuntos, actos, documentos, informaciones, datos y objetos cuyo conocimiento por personas no autorizadas pueda dañar o poner en riesgo la seguridad y la defensa del Estado”.

Así mismo, en su artículo 11 señala: “Las personas facultadas para tener acceso a una materia clasificada quedarán obligadas a cumplir las medidas y prevenciones de protección que reglamentariamente se determinen, así como las particulares que para cada caso concreto puedan establecerse”.

Pero ningún apartado, en contra de las observaciones del fiscal Serrano, la Ley de Secretos Oficiales afecta directamente a un periodista, a no ser que mantenga un estatus secreto o una relación especial con alguna institución del Estado, y que todo ello fuera del conocimiento del Ministerio Público.

Sin embargo, a la pregunta de OKDIARIO a Ayuso a cerca de por qué el fiscal anticorrupción había prohibido a Villarejo mencionar su nombre en su declaración, éste contestó: «No tengo ni idea. No estoy sometido a nada referente a la Ley de Secretos Oficiales porque yo trabajé en la Administración pero ya no trabajo».

Sobre si se consideraba un “testigo protegido” o “un colaborador del Estado”, el periodista contestó: “Trabajé en la Casa del Rey durante tres años pero ya no trabajo ahí. No estoy protegido para nada a través de la Ley de Secretos Oficiales. No me consta para nada. Ni tampoco me consta cuando trabajaba para la Casa del Rey. No estaba protegido”.

19 Junio 2020

Javier Ayuso se presenta en un tuit como una víctima de Villarejo cuando lo protegían CNI, Roures, BBVA y Prisa

Manuel Cerdán

Javier Ayuso se presentaba ayer en un tuit como uno de los damnificados del ex comisario José Villarejo. El ex subdirector de El País se erigía como una víctima que había sufrido «la persecución y amenazas de Villarejo durante más de dos años».

El que fuera dircom del BBVA y de la Casa del Rey afirmaba que había recibido amenazas del policía, actualmente en la cárcel de Estremera por el caso Tándem. Según Ayuso, Villarejo llegó a decir sobre él: «Le partiremos las piernas, la mano con la que escribe y le rajaremos la cara». El periodista no aclaraba en su mensaje en qué situación había proferido el policía esa fanfarronada y si guardaba alguna prueba para demostrarlo.

Pero lo que Ayuso no desvelaba en su tuit era que, mientras Villarejo supuestamente lanzaba esas amenazas contra su persona, él recibía protección por parte del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), de Francisco González y el BBVA, de Jaume Roures y del Grupo Prisa.

Además, había trabajado codo con codo con los comisarios Villarejo y Corrochano, mientras fue Dircom del BBVA, y con el CNI durante la campaña contra Corinna Sayn Wittgenstein.

 

Para demostrar la protección de los servicios secretos sí existen pruebas sonoras. Uno de los fiscales del caso Tándem lo puso de manifiesto cuando se enzarzó en una polémica con Villarejo mientras éste era interrogado en la Audiencia Nacional.

– José Manuel Villarejo: Hay una persona que es el jefe de Gabinete, de imagen de ese banco (BBVA), un tal Javier Ayuso, que luego fue el jefe de Gabinete de Casa Real. Del CNI me dicen: «Esta persona trabaja para nosotros».

– Fiscal: Señoría, el declarante sigue desvelando identidades de personas que trabajan para el CNI y están absolutamente protegidos por la legislación de Secretos Oficiales. Y no explica la contratación (con el BBVA) y el dinero que hubiera podido percibir por prestar unos servicios que, como él mismo reconoce, de acceso y análisis a una información restringida. Entonces deberá limitarse el investigado sobre las cuestiones por las que se le está preguntando, si no será responsable de la comisión de otros delitos. Pero entiendo que en el ámbito de esta conversación eso no se debería permitir.

Y el fiscal insistió en sus advertencias: «Esa información está también legislada por la normativa del CNI, aunque ya no trabajase para el CNI».

 

El Ministerio Público le reprochaba a Villarejo que nombrase a Ayuso porque estaba «protegido por la Ley de Secretos Oficiales». Una ley franquista de 1968 que fue modificada en 1978 en algunos de sus puntos. La ley habla de «materias clasificadas» que afectan principalmente a funcionarios de los servicios secretos o a militares.

Ayuso, Villarejo y el espionaje en el BBVA

Pero es que además, según el relato judicial de Villarejo, cuando el ex presidente del BBVA, Francisco González, lo contrató para averiguar «quién estaba realmente detrás del asalto al banco», en ese momento, Javier Ayuso no sólo ocupaba el cargo de director de Comunicación (1997-2009) sino que además era miembro del Comité de Dirección y vicepresidente segundo del Patronato de la Fundéu.

Sobre el espionaje en el BBVA, por el que Villarejo y otros policías están imputados, la Fiscalía Anticorrupción señala que Ayuso era quien explicaba «los pormenores de las necesidades del banco a José Villarejo y a Rafael Redondo».  El abogado Redondo era el hombre de confianza del ex comisario en el grupo Cenyt. Era la marca societaria que utilizaron para facturar al BBVA los más de diez millones de euros que el ex comisario percibió por sus trabajos.

Ayuso, tras abandonar el BBVA, fue nombrado director de Comunicación de la Casa del Rey y, más tarde, adjunto al director del diario El País hasta que Soledad Gallego-Díaz lo despidió. En el diario de Prisa publicó, en marzo de 2015, un artículo en el que desvelaba la red de sociedades de Villarejo, entre las que sobresalía Cenyt. Pero ocultaba a sus lectores que se había limitado a reproducir un amplio dosier que los servicios secretos habían elaborado contra Villarejo. En aquellos momentos el director del CNI, Félix Sanz Roldán, y Villarejo sostenían un duro enfrentamiento que trascendió a los medios de comunicación.

Llamaba la atención que el periodista, que había formado parte de la trama mafiosa de Francisco González, que se dedicaba a espiar a sus contrincantes a través de la firma de Villarejo, denunciara en un artículo al ex comisario que se había embolsado del banco más de diez millones de euros.

Fue mediador entre Villarejo y el BBVA

Ayuso, años después, cuando Villarejo fue encarcelado en noviembre de 2017, se presentaba en los programas de televisión como el gran experto de las cloacas del Estado.  En esa tarea de cloacólogo fue ayudado por Jaume Roures y un sustrato de la antigua Casa del Rey. Resultaba sorprendente que el mediador entre Villarejo y el BBVA señalara a otros profesionales de la información como integrantes de una red criminal.

Pero la realidad era otra y muy distinta. Los documentos del sumario del caso Villarejo demostraban que el responsable de montar una trama criminal para espiar a empresarios, periodistas –Eduardo Inda– y altas personalidades fue el BBVA, la empresa donde Ayuso era un estrecho colaborador de su presidente, Francisco González.

Aunque Ayuso lo ha negado, la realidad es que también estableció una estrecha relación con Villarejo. El primer contrato que el comisario suscribió con el BBVA tiene fecha de 2004, y se desarrolló durante 2005 bajo la clave Proyecto Trampa/Trapa. Cenyt, en aquellas fechas, tenía un acuerdo con el BBVA por el que cobraba mensualmente 30.000 euros. Ayuso era una de las personas, junto a su presidente, que estaba al tanto de la trama.

La relación contractual se mantuvo durante 13 años, hasta 2017. En todo ese tiempo, las sociedades de Villarejo llegaron a facturar al BBVA más de diez millones de euros.

«Sufrí la extorsión de Luis Pineda»

Pero ahí no terminó su protagonismo dentro del BBVA. Javier Ayuso acompañó en 2017 a Julio Corrochano, el jefe de Seguridad del banco, hasta las instalaciones de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en el complejo policial de Canillas, para prestar declaración en una investigación secreta contra Luis Pineda y la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (AUSBANC).

El propio Ayuso lo admitió en su declaración en la Audiencia Nacional: «En el año 2017 me llamaron del BBVA para ver si quería declarar en una investigación que estaba haciendo la Policía sobre Pineda y Ausbanc. Entonces sí me reuní con ellos y les dije que encantado. Porque yo sufrí la extorsión de Luis Pineda cuando estuve en mi puesto. Fui a declarar a la UDEF y luego aquí mismo (a la Audiencia Nacional)».

Según Ayuso, Corrochano le informó de que había una denuncia anónima ante la UDEF por las actuaciones de Luis Pineda y Ausbanc contra el banco. Después, el mismo Corrochano declararía que los informes elaborados por Villarejo (Cenyt) llegaban al BBVA por medio de Ayuso. Para Anticorrupción, el periodista era «el coordinador de toda esa información y estrategia».

El propio comisario Villarejo, a quien Ayuso acusa ahora de amenazas,  manifestó en una de sus declaraciones sobre el periodista: «Entregué a Ayuso en su despacho un informe sobre el acoso al banco con capital procedente de un país vecino. Él, seguidamente, avisó al CNI y los servicios secretos reventaron la investigación del BBVA».

Financió al Instituto Nóos de Urdangarin

Ayuso se vio envuelto en un asunto de financiación encubierta mientras fue alto directivo del BBVA. Desembolsó 116.000 euros al Instituto Nóos de Iñaqui Urdangarin por el concepto «informe global sobre la estrategia de patrocinio del Grupo BBVA». Después de esta ayuda, Ayuso acabó siendo director de Comunicación de la Casa del Rey, entre 2012 y 2014. Él y el general Sanz Roldán diseñaron toda la estrategia para amortiguar el escándalo Corinna.

Aquellas maniobras colocaron después a Don Juan Carlos I en una situación muy comprometida, hasta el punto de que se enfrenta a dos investigaciones en la Fiscalía de Ginebra y en el Tribunal Supremo.

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