7 noviembre 1986

Fue un firme partidario de la dictadura comunista y de instalar en España un sistema similar al de la URSS

Muere el político pro-soviético catalán Pere Ardiaca Marti, Presidente del Partido dels Comunistes de Catalunya (PCC, integrado en el PCPE)

Hechos

El 7.11.1986 falleció en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas el Sr. D. Pere Ardiaca Martí, presidente del PCC y miembro del Comité Ejecutivo del PCPE de D. Ignacio Gallego.

Lecturas

El 7 de noviembre de 1986 muere en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) D. Pere Ardiaca Martí, presidente del Partido de los Comunistes de Catalunya (PCC) y miembro del Comité Central del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE).

El Sr. Ardiaca Martí fue un hombre leal siempre a la URSS. Formó parte de la dirección del Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC) desde su creación en 1936 y se alió a D. Santiago Carrillo Solares y a D. Gregori López Raimundo para expulsar a D. Joan Comorera Soler.

En 1981 se produjo su ruptura con los Sres. López Raimundo y Carrillo Solares por el distanciamiento de estos con la URSS. Tras presidir temporalmente el PSUC en su etapa más leninista, terminó rompiendo con el partido para organizar una formación política leninista que sí fuera leal a la URSS; el PCC.

D. Pere Ardiaca (pro-soviético) recuerda su enfrentamiento con D. Joan Comorera.

El Análisis

DEMÓCRATA NO, PERO ANTIFASCISTA SÍ

JF Lamata

Pera Ardiaca vivió la guerra civil en la que combatió y se jugó la vida. Él no luchaba por el sistema democrático parlamentario, él luchaba por la revolución, él quería que una España y una Catalunya con sistema político equivalente al que había en la ‘soberbia URSS’, creía en la dictadura del proletariado, pero, ante todo, creía en la disciplina hacia el PCUS. Participó en la fundación del PSUC siguiendo consignas soviéticas. Entendía que aquello era un Partido Comunista Internacional a las órdenes de los rusos y que a él le tocaba obedecer. Dentro del PSUC fue aliado de Carrillo y Gregori López Raimundo en duros momentos, incluyendo la destrucción de Comorera, y lo fue porque le ordenaron que lo fuera. Y dejó de ser aliado y se enfrentó a ellos y a Gutiérrez Díaz, cuando, igualmente, le ordenaron que lo hiciera.

Fundó el partido pro-soviético Partido de los Comunistas Catalanes (PCC), cumpliendo, igualmente órdenes de Moscú. Y aún cuando la URSS dio el visto bueno a que los prosoviéticos hicieran coalición con el PCE gerardista, al contrario que en Madrid, donde PCE y PCPE se unían en Izquierda Unida, no hubo acuerdo en Catalunya y el PCC de Ardiaca y PSUC de Gutiérrez Díaz siguieron presentándose por separado. Su muerte en Moscú, marcaba el final ideal para alguien en la tierra para la que siempre trabajó. No se le podrá recordar como un democrata, dado que apoyo al régimen de la URSS le invalidaban como tal, pero sí como un antifascista leal al politburó.

J. F. Lamata