9 febrero 1993
ANTENA 3 TV vivió una repetición de lo sucedido en TVE en 1988 en el que el ministro salió mejor parado que en el lance anterior
El programa de Mercedes Milá con el ministro Corcuera se convirtió en un combate entre este y Pedro J. Ramírez (director de EL MUNDO)
Hechos
El 9.02.1993 se emitió en ANTENA 3 TV el programa ‘Queremos Saber’ de Dña. Mercedes Milá, que tuvo como invitados a D. José Luis Corcuera (ministro de Interior), D. Pedro J. Ramírez (director del diario EL MUNDO) y el magistrado D. José Jiménez Villarejo
Lecturas
LOS PROTAGONISTAS DEL PROGRAMA:
11 Febrero 1993
No congenian
El ministro del Interior y el director de este periódico no congenian, y Mercedes Milá, que es lista como ella sola, sabía que el anuncio del mero enfrentamiento entre ambos iba a concitar más expectación que el asunto que, en teoría, iba a debatirse. No hace falta recordar al lector avisado e instruido lo que ocurrió la última vez que Pedro J. Ramírez y José Luis Corcuera coincidieron ante las cámaras de televisión. Pero si el cebo del programa, la cuestión de fondo, era ese volverse a ver las caras, el rifirrafe en el que previsiblemente iba a derivar la cosa, las chispas que saltarían al contacto de esas dos potencias enfrentadas, no se entiende el disimulo de Mercedes Milá, su empeño en plantear el suceso como un debate a más bandas, y menos, lógicamente, sus reconvenciones a los protagonistas cada vez que se enfrascaban en las inevitables réplicas y contrarréplicas. El morbazo, en fin, estaba servido, pero, como dice el admirado Rafael Sánchez Ferlosio, en este país sobran caras, personas, personajes, y faltan temas, aunque lo cierto es que no faltan, sino que se obvían, se cubren con el manto del tabú o de la indiferencia, y las grandes cuestiones, los asuntos de verdadero interés, se pudren bajo varias capas de sombra. O dicho de otro modo: allí, a la vera de Mercedes Milá, se hallaba el responsable de la seguridad pública del Estado, el inspirador de la Ley que lleva su nombre y que consagra, casi, la figura del desaparecido (retenido) y la del ciudadano a merced de los sirocos de la policía. Y también, y principalmente a causa de su actualidad, el responsable de unas fuerzas de seguridad que se han revelado incapaces de resolver el caso de las niñas de Alcácer, casi tres meses desaparecidas sin que avanzara la investigación y con su matador burlando, aún hoy, el cerco de la policía. La cuestión en ‘Queremos Saber’ era el modelo de seguridad, de libertades, de policía y de aparato represivo que José Luis Corcuera representa y auspicia, más parece que, pese a lo pretencioso del título del espacio, aquí nadie quiere saber nada. El hambre de espectáculo que sacude a la televisión, su mono de reyertas, de sangre, de bronca, de sucesos detonantes, volvió a jugarle una mala pasada al espectador, sobre todo al espectador que antes del programa quería saber alguna cosa sobre los arcanos policiales que se mueven en lo discreto y en lo oscuro de la sociedad. Claro que queremos saber, pero para satisfacer ese deseo nada menos indicado que encender el televisor.
Rafael Torres