5 febrero 1932

El socialista Ángel Galarza acusa al diario LA TIERRA de Cánovas Cervantes de criticarle por haberle negado dinero

Hechos

  • En febrero de 1932 el diario LA TIERRA publicó un serial de informaciones contra D. Ángel Galarza, subsecretario de Comunicación del Gobierno Azaña, diputado y ex responsable de Seguridad durante el Gobierno provisional.

Lecturas

El diario ABC reproduce unas declaraciones del político republicano radical socialista D. Ángel Galarza Gago en la que este asegura que el periódico La Tierra que dirige D. Salvador Cánovas Cervantes le critica en sus páginas porque se negó a darle dinero. El Sr. Cánovas Cervantes desmiente en una carta abierta tales afirmaciones.

El periódico La Tierra es fundado a finales de 1930. Cerrará en 1935.

05 Febrero 1932

Réplica al Sr. Galarza

Sálvador Cánovas Cervantes

Leer

Como contestación a unas graves acusaciones calumniosas lanzadas por el Sr. Galarza e insertas en el número de esta mañana de ABC, suplico a usted en uso de mi legítima defensa, se sirva acoger las siguientes aclaraciones:

Para salir al paso a la campaña de persecuciones e insidias que el Sr. Galarza inició contra LA TIERRA desde que ocupó la Dirección de Seguridad por despecho a las censuras que este periódico dirigía a su actuación y a la del ministro de la Gobernación en el mes de noviembre publiqué con mi firma en LA TIERRA cuatro artículos explicando el origen de esos ataques calumniosos.

Hice constar, con todo género de detalles, las gestiones que cerca de mí hicieron ambos señores para que apoyase su política, a lo que me negué en todo momento resueltamente.

Al ser expulsado del Partido Radical Socialista el Sr. Galarza, despechado por la forma en que LA TIERRA dio cuenta de dicha expulsión, el Sr. Galarza publicó una nota oficiosa, sosteniendo determinadas calumnias, que yo he rechazado como merecen en una serie de artículos que, con mi firma, y bajo mi responsabilidad, estoy publicando, descubriendo aspectos éticos de este personaje, que, valiéndose del cargo oficial que ocupa y de la inmunidad parlamentaria que ostenta, se dedica a difamar a sus adversarios sin responder en ningún terreno de las ofensas que infiere.

El Sr. Galarza, no teniendo otro argumento a mano, sin duda ha recurrido a lanzar contra mí otra nueva injuria diciendo a los periodistas que la campaña de LA TIERRA obedece a que yo le pedí dinero. De ello no presenta prueba. Yo, por mi parte, podría haber esgrimido hace tiempo la misma aseveración en contra, cambiándola al revés, haciendo constar que esos señores me combaten porque me negué a vender las opiniones de mi periódico, pero ni el argumento tiene solidez alguna ni yo soy capaz de recurrir a semejante argucia, indigna de toda persona honorable.

La verdad es otra. Despechados esos señores por la tenacidad con que LA TIERRA pone al descubierto singulares aspectos de su actuación, que a ellos les hiere en lo más hondo, han recurrido a la difamación. El sistema es antiguo y ha perdido, por lo tanto, toda su eficacia.

EL Sr. Galarza tiene una natural tendencia a confundir la moral de su adversario con la suya propia. No en balde es conocido por el remoquete de ‘el concejal 51’ a consecuencia de sus correrías periodísticas por los Ayuntamientos de la Dictadura.

Con gracias anticipadas, quedo a usted afectísimo

Salvador Cánovas Cervnates

El Análisis

UNA ACUSACIÓN CREÍBLE

JF Lamata

Salvador Cánovas Cervantes está enfurecido de que el político oficialista Ángel Galarza osara decir que el periódico LA TIERRA le criticaba porque le había negado financiación. Vaya por delante que en la historia de los medios no pocas veces la negativa a ayudar a un medio a ganar unos cuantos billetes que permitan su supervivencia ha estado detrás de las grandes batallas políticas. En su respuesta Cánovas Cervantes más que desmentir la información se dedica a criticar a Galarza por considerarle un tránsfuga por haber pasado del Partido Radical al Partido Socialista, lo que cuál puede interpretarse como una forma de reconocer la acusación.

Junto a lo llamativo que resulta que Juan Ignacio Luca de Tena aceptara publicar en ABC una carta de réplica a alguien como Cánovas Cervantes que no había hecho otra cosa que atacarle, es inevitable tener en cuenta que Ángel Galarza sería un peso pesado de la II República, mientras que Salvador Cánovas Cervantes será irrelevante.

J. F. Lamata