11 noviembre 1951

El perionismo se impone claramente al partido Unión Cívica Radical

Elecciones Argentina 1951 – Reelección apoteósica de Juan Domingo Perón

Hechos

El 11.11.1951 se celebraron elecciones en Argentina.

Lecturas

Perón es presidente desde las elecciones de 1946. 

En las elecciones celebradas este 11 de noviembre de 1951 en Argentina ha triunfado por abrumadora mayoría la fórmula Perón-Quijano, la misma que resultó vencedora en los comicios de 1946.

El Partido Peronista [Justicialista] ha obtenido 4.745.000 votos contra 2.415.000 votos obtenidos por la Unión Cívica Radical que presentaba la fórmula Balbín-Frondizi.

Fue esta la primera vez que las mujeres votaban en Argentina.

Perón no hizo campaña para estas elecciones, salvo una exposición sobre los logros de su gobierno, en la calle Florida de Buenos Aires. Pero habló, unos días antes, por la cadena oficial de radiodifusión (Canal 7), lo que aseguraba el alcance de su mensaje a todos los rincones del país.

Una vez realizado el escrutinio provisional, no sólo queda asegurado un segundo mandato peronista, sino que se vislumbra la unanimidad en los gobiernos provisionales además de una mayoría en ambas Cámaras.

El mandato de Perón duraría hasta su caída en 1955

El Análisis

Una elección histórica en clave peronista

JF Lamata

Las elecciones del 11 de noviembre de 1951 no solo revalidan el poder del peronismo con una contundente victoria electoral —más del 66% de los votos para la fórmula Perón–Quijano—, sino que marcan un antes y un después en la historia democrática argentina: por primera vez, las mujeres acudieron a las urnas. Esa sola conquista bastaría para otorgar a esta jornada un lugar destacado en la memoria nacional, y no es casual que se inscriba bajo el signo del liderazgo de Eva Perón, promotora incansable del sufragio femenino, aunque finalmente descartada como compañera de fórmula.

Argentina llega a estas elecciones profundamente transformada: el peronismo ha moldeado una nueva cultura política basada en la movilización popular, el protagonismo sindical y un Estado que interviene activamente en lo económico y lo social. Sin embargo, la magnitud del respaldo popular contrasta con las tensiones crecientes: el aparato peronista muestra rasgos autoritarios, la prensa crítica sufre restricciones y la oposición, encabezada por Balbín y Frondizi, denuncia condiciones desiguales de competencia.

En ese escenario, la reelección de Perón aparece como consolidación de un régimen que se presenta como “tercera posición” entre el capitalismo y el comunismo, pero que cada vez concentra más poder en torno a su figura. La novedad de las mujeres votando, la posible sucesión frustrada de Evita y el uso simbólico del aparato estatal convierten estas elecciones en algo más que un trámite: son una fotografía de un país que avanza con decisión, pero también con inquietantes signos de verticalismo.

J. F. Lamata