13 noviembre 1951

Se especula con antisemitismo por ser Slansky judío

El dictador comunista de Checoslovaquia, Gottwald, ordena el encarcelamiento de su Vicepresidente Rudolf Slansky, su antecesor como Secretario del partido

Hechos

El 13 de noviembre de 1951 Slansky fue encarcelado.

Lecturas

El ex secretario general del Partido Comunista y actual Vicepresidente del Gobierno comunista de Checoslovaquia, Rudolf Slansky ha sido detenido bajo la acusación de atentado contra la seguridad nacional, por orden Clement Gottwald líder comunista checoslovaco, stalinista y, desde 1948, líder absoluto del país.

La noticia ha causado estupor en las capitales de Europa occidental y en Estados Unidos. Porque aunque según la acusación oficial de la dictadura de Gottwald, Slansky sería un traidor al servicio de potencias extanjeras capitalistas, hasta ese momento Slansky estaba considerado un fiel peón de Moscú, la Unión Soviética de Stalin y Beria en un partido que, como el Partido Comunista de Checoslovaquia al que había dado muestras de obediencia ciega.

La detención de Slansky significa un reforzamiento de las posiciones del actual secretario general del partido y dictador, Klement Gottwald.

El Análisis

NO HAY CAMARADAS

JF Lamata

Rudolf Slansky había huído de su país en 1938, al producirse la invasión alemana y se había refugiado en la URSS de Stalin. En 1945 al acabar la guerra, regresó al lugar para levantar una dictadura comunista junto a su camarada Clement Gottwald, que quedó forjada en 1948. Slansky tuvo un papel fundamental tanto en la construcción del régimen, como en la represión y purgas contra opositores, que sufrieron encarcelamiento o muerte como Jan Masaryk. Lo que Slansky no esperaba es que él iba a ser víctima de esa misma máquina de represión que había construido y a merced de sus propios aliados: Gottwald y Stalin.

Después del a ruptura de Stalin con Tito, el mandatario del Kremlin estaba paranoico como que algún otro virrey le saliera contestatario y estaba dispuesto a iniciar purgas en todos los países del bloque del Este. Gottwald temía que si Slansky se ponía en marcha pudiera granjearse el favor de Stalin y purgarle a él, así que decidió adelantarse y ser él quien acusara a Slansky y sus colaboradores por supuesta traición Titoista. Sería el inicio de un gran proceso judicial conocido como ‘juicio-farsa’ en Praga. 

J. F. Lamata