12 abril 1977
Se descubrió que el matrimonio Rabin tenía una cuenta corriente en Estados Unidos con 18.000 dólares
Escándalo en Israel: Dimite Isaac Rabin como Primer Ministro y como líder del Partido Laborista ante un escándalo de corrupción
Hechos
El 11.04.1977 Simon Peres fue designado nuevo jefe del Partido Laboralista y candidato a primer ministro de Israel en sustitución de Isaac Rabin.
Lecturas
Isaac Rabin era primer ministro desde junio de 1974.
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SIMON PERES, EL NUEVO PRIMER MINISTRO
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En mayo de 1977 habrá elecciones que causarán un cambio político.
19 Abril 1977
Simon Peres, primer ministro israelí en funciones
Leah Rabin, esposa del primer ministro de Israel, Isaac Rabin, ha sido multada con 27.000 dólares por tráfico ilegal de divisas extranjeras.El pasado, domingo, Rabin anunció a su Gabinete que se marcharía ayer, como sucedió efectivamente. Simon Peres actuará de primer ministro hasta que se forme el nuevo Gobierno, después de las elecciones generales del 17 de mayo.
La semana pasada, Rabin fue multado con 1.500 dólares por su participación en la retención de las cuentas corrientes del A merican Bank, después de haber cesado como embajador de Israel en los Estados Unidos.
El abogado Aaron Barak afirmó que la implicación de la señora Rabin era más directa que la de su marido y, por tanto, era ella la que tenía que ser juzgada.
Se le encontró, culpable y el juez te impuso una multa de 250.000 libras israelíes, suma parecida al sueldo de Rabin durante un período de dos años. Como alternativa, ljuez le propuso a la señora Rabín un año de cárcel.
De todas formas, y a pesar de su renuncia, Rabin sigue siendo legalmente responsable de las decisiones del país hasta que concluya su mandato el próximo mes.
El Análisis
El 11 de abril de 1977 el Partido Laborista israelí cerró filas en torno a Shimon Peres, designándolo nuevo jefe de la formación y candidato a primer ministro tras la dimisión de Isaac Rabin. La salida de Rabin no fue fruto de la política interna ni de las tensiones del conflicto árabe-israelí, sino de un escándalo financiero que minó su autoridad moral en un país que exigía pulcritud a sus dirigentes. El llamado “caso de los dólares” se convirtió en un terremoto que dejó a Israel sin su primer ministro en vísperas de unas elecciones decisivas.
La investigación reveló que la esposa de Rabin, Lea Rabin, había mantenido una cuenta bancaria en Estados Unidos durante la estancia del matrimonio en Washington, cuando él era embajador. Al regresar a Israel, aquella cuenta no fue cerrada, contraviniendo la estricta legislación israelí que prohibía a sus ciudadanos mantener depósitos en el extranjero sin autorización. Cuando el hecho salió a la luz, la oposición habló de corrupción y el propio Rabin reconoció la irregularidad, aunque insistió en que se trataba de un error administrativo más que de un enriquecimiento ilícito. Pese a ello, la presión política y mediática acabó forzando su dimisión.
Con la renuncia de Rabin, el laborismo recurrió a Peres, hasta entonces ministro de Defensa y rival interno del ya ex primer ministro. Peres llegaba con la misión de mantener al partido en el poder, aunque en un momento difícil: las heridas de la guerra del Yom Kippur, la crisis de confianza en las élites y la pujanza de la oposición derechista de Menahem Begin debilitaban a un laborismo que había gobernado sin interrupciones desde la fundación del Estado. El escándalo de Rabin no solo truncó su primera etapa como líder, sino que abrió la puerta a un cambio histórico en la política israelí.
JF Lamata