1 abril 2008
El programa se inauguró intentando burlarse del locutor radiofónico Federico Jiménez Losantos (COPE)
Fracasa el programa ‘Las Gafas de Angelino’ con el que TELECINCO y La Fábrica intentaban mantener el liderazgo tomatero
Hechos
- El 30.05.2008 la cadena TELECINCO estrenó el programa ‘Las Gafas de Angelino’ presentado por Dña. Carmen Alcayde y D. Adán Molinos ‘Angelino’. El programa fue retirado el 25.04.2008.
Lecturas
GLOBOMEDIA SE CACHONDEA DE ‘ANGELINO’
En la única entrevista que publicó D. Adán Molino ‘Angelino’ durante el tiempo que duró el programa, fue en el diario LA RAZÓN el 7.04.2008 con el titular ‘Soy el primero en reírme de las críticas’. En la que se decía literalmente: ‘A falta de ‘Aquí hay Tomate’, ‘Las Gafas de Angelino’ está en el punto de mira de todas las críticas y sobre todo en fuentes de contenido e información para ‘Sé lo que Hicistéis’, el programa de LA SEXTA que saca punta a todos los programas de la competencia. Adán es consciente de ello y asegura que no le afectan las críticas porque «no me las tomo en serio. Yo soy el primero en reírme cuando me cuentan lo que dicen de mí. Además, de algo tienen que vivir los demás», comenta entre risas.
01 Abril 2008
El repelente niño Angelino
El gran Azcona, tan presente ahora que ya no está presente, hubiera hecho sangre con Angelino, el nuevo esperpento parido por esa factoría de espantajos llamada Telecinco. Y es que el pobre Angelino es más repelente que el nacional-católico niño de Azcona, Manolito Gafotas, el chaval de ‘Médico de familia’ y Macaulay Culkin… juntos. A Angelino no hay por dónde cogerle: tiene voz de pito, mirada perdida y ademanes acaponados, es pedante y relamido, tiene cerebro de mosquito, querencia por la frivolidad y la cuchufleta… Y una compañera de reparto que es un cacho de carne: Carmen Alcayde. Sí hombre, sí, la del Tomate.
Angelino es el lechuguino perfecto. Y su programa, la mayor memez emitida por la televisión moderna. ¿Será un éxito? Ni idea. Pero me extrañaría, porque ‘Las gafas de Angelino’ (Telecinco) es televisión incompleta. Defectuosa en forma y fondo. La idea está basada en el concepto zapping, qué original, pero añadiéndole unos sketches (puede que los peores en la historia de la televisión) y algunas bromillas (tan estúpidas como tirar 6.000 euros en la plaza del pueblo donde nació el lechuguino). El fondo son contenidos antiguos, de crónica social y hasta política, enlazados con dificultad por una cuadra de guionistas tan verdes como los presentadores.
Les contaré que Angelino abrió el programa con Jiménez Losantos poniendo a caldo a Rajoy. Grabaciones del jueves de la semana pasada. Angelino, que seguro que hasta minutos antes no sabía quiénes eran esos individuos, llamó en directo a la COPE para hablar con el insultador. Y estuvo casi dos minutos esperando a ver si la chica de la centralita le pasaba con alguien. Fue uno de los momentos más patéticos, y menos televisivos, de la historia de la comunicación moderna.
Se dio cuenta hasta su compañera de fechorías. «La televisión es ritmo, ritmo, ritmo… ¡Ya aprenderás, Angelino!», le dijo el cacho de carne. No le dijo que ella no ha aprendido en todos estos años, y jamás aprenderá, qué es el ritmo, qué es comunicar, qué es la televisión. No le dijo, pobre Angelino, que la televisión es para listos (hacerla, no verla), y que este programa es un insulto a cualquier persona con un mínimo de actividad neuronal.
01 Abril 2008
RELEVO
Eduardo Zaplana y Jorge Javier Vázquez compartían, salvando las muchas distancias, un cierto fuste canalla. Chulería de arrabal, lengua bífida, rostro de cemento: hacían lo que tenían que hacer, y lo hacían sin escrúpulos. No generaban indiferencia. Adoración, asco, risa, rechazo, crispación, incluso simpatía; nunca indiferencia. Fueron símbolos de una época. TELECINCO estrenó ayer ‘Las Gafas de Angelino’, su nuevo programa de sobremesa, emitido en directo. Estaba Carmen Alcayde, el rostro femenino de ‘Aquí hay Tomate’, pero no estaba Vázquez. En su lugar, un adolescente aragonés seleccionado, se dice, por su fotogenia y su simpatía. El chaval en cuestión era Angelino, un personaje con la misión de hacer olvidar la mala leche de Vázquez recurriendo a algo así como una inocencia pícara.
Los guionistas echaron mano de los recursos televisivos más nobles: lanzamiento de 6.000 euros sobre una plaza abarrotada (en Fuentes de Ebro, el pueblo de Angelino), referencias a la capacidad o incapacidad orgásmica de las españolas y bromitas telefónicas. El programa se movió entre lo lamentable y lo penoso. Carmen Alcayde, la veterana del Tomate, prometió que en adelante la cosa les saldría mejor. Mejorar Angelino parece fácil, porque empeorarlo es imposible. Todo apunta, sin embargo, a una existencia efímera.
En último extremo, lo esencial es el guión. Los presentadores de televisión, como los portavoces políticos, dependen de sus guionistas. Angelino no llega, de momento, ni siquiera a personaje. El mismo riesgo corre Soraya Sáenz de Santamaría, nueva portavoz del Partido Popular en el Congreso. Soraya, como Angelino, es de aspecto agradable. Como Angelino, parece seleccionada por la vía del casting y las pruebas de cámara. Como el chaval de TELECINCO, tendrá que aprender sobre la marcha y asume un relevo difícil. La audiencia pide estocadas, saña y, a poder ser, lances grotescos. A estas alturas estamos ya muy maleados. Que haya suerte.
Enric González
01 Abril 2008
Tomateo para miopes
Qué fuerrrrrte. Arranca la cosa con una tontuna sobreimpresa en la pantalla. Algo del tipo: «Hoy estoy muy nervioso. Llevo toda la mañana comiendo chocolate porque eso siempre me calma. Antes de empezar quiero que sepan que tengo miedo de quedarme en blanco. Y es que a lo mejor no lo hago todo lo bien que debería». Son las 15.30, y Telecinco reinventa el ‘Tomate’ apenas un mes después de haberlo triturado. Sexo, droga y chascarrillos de muy mal gusto en vez de ‘rocanrol’. Pues muy bien. La ‘telebasura’ hecha fiesta.
Antes del pistoletazo de salida, llevaban ya semanas estos de ‘Las gafas de Angelino’ dándonos la brasa con su ‘racarraca’ promocional y la verdad es que el programita de marras, una vez visto, se queda en un ‘tomateo’ de risa difícil presentado por la Canalillo Plus (la perfida Carmen Alcayde en plan Milikita) y el tal Angelino, una especie de clon del Fidel de ‘Aída’ reconvertido en el Jorge Javier Vodkas en versión adolescente. Sin la barriga del tomatero ni, por supuesto, su mala hostia. Un ‘Aquí hay tomate’ para miopes, resultan al fin y al cabo estas gafas que parecen hechas, por su pirateo audiovisual, al montón de televidentes que, a estas alturas, padecemos de vista cansada. Y tanto que cansada…
Lo nunca visto. Se plantan en la plaza del pueblo natal de Angelino (Fuentes del Ebro, Zaragoza) y lanzan al cielo 6.000 euros en billetes de cinco. De ahí, directamente, a dar estopa. Eso sí, en clave de chistecitos malos. Empiezan choteándose de Rajoy a través de Jiménez Losantos. Toda una declaración de principios. Dobles lecturas para dar y tomar. De ahí, al consumido Mario Conde que pudimos ver en ‘La noria’. Lo llaman ‘rayado’ en repetidas ocasiones. Qué gracia, ¿no? Funden a una cámara oculta. Sale una tía de calendario, se sienta en el mismo banco que tres piraos y empieza a fingir un orgasmo al receptor de su móvil. ¡Que viva el horario protegido! Y los 6.000 ‘pavos’, sin repartir. Qué tensión.
El Angelino éste es un pasmao que está aún demasiado verde como para ‘jorgejaviervazquear’, pero todo se andará. La Alcaydesa empieza con un escote que no es escote, en plan feúcha recatada, pero que ahora ha roto en mona graciosísima. Da por hecho uno, a estas alturas, que el canalillo irá creciendo en proporción a la audiencia del engendro. El programa está basado en la ley del refrito, del plagio, del robo a mano armada. ¿Para qué pagar o producir la información si ya la elaboran otros (terra.es, XLSemanal, La Razón) por ellos?
¿Lo peor? Un chiste de pésimo gusto a costa de una visita a la tumba de Anita Obregón con su esqueleto y sus prótesis de silicona. ¡Joder con la Carmencita!, ¡tira con bala! ¡Todo por la audiencia! Sin embargo, cuentan con menores como presentadores. Baratito le sale el cambio al italianini feroz. «Hoy es un día histórico», dice la Alcaydesa. Y lleva razón. Vuelve la ‘telebasura’ tomatera. Aunque salpimentada con un humor de dudosa catadura. La graciosa sin puta gracia de la Canalillo Plus se ha buscado otro Vodkas que le haga el trabajo sucio. Y ella a irse de rositas. La reina del nuevo humor. Utilizan un programa de pésimo gusto para navajear a los enemigos. Al final, tiran al aire maño los 6.000 euros. Aterra presenciar lo que el ser humano es capaz de hacer por un billete de cinco ‘lereles’.
En fin. Por estos motivos, y muchos más que prefiero obviar, estoy completamente convencido de que el programa tendrá una gran audiencia, un éxito inusitado y una larguísima vida. Y, como ocurrió con el ‘Tomate’ en su día, será constantemente imitado. Faltaría más.