13 octubre 1909

Los liberales protestan por la ejecución al tiempo que se recrudece la campaña del 'Maura, no' contra el Gobierno

Fusilado el líder anarquista Francisco Ferrer culpado de la violencia de los sucesos acaecidos en la ‘semana trágica’ de Barcelona

Hechos

El 13.10.1909 murió fusilado D. Francisco Ferrer Guardia en cumplimiento de la sentencia de muerte dictada contra él.

Lecturas

Francisco Ferrer Guardia ha sido fusilado este 13 de octubre a las 9.05 en el foso de Santa Amalia, en el castillo de Montjuich; el ilustre pedagogo había sido acusado de ser el instigador de los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona, en julio pasado.

Su actividad libertaria, a través de su faceta de pedagogo, su actividad proselitista, le hacían aparecer a los ojos de los conservadores como alguien a quien es necesario vigilar estrechamente. Ya en 1907  se intentó mezclarse con el atentado contra Sus Majestades en la matanza de la calle mayor, pero nada se puso probar en el juicio por aquel crimen.

La Escuela Moderna, sus enseñanzas literarias, sus libros de texto, han sido considerados por la clase política española como un peligro para la nación, como algo peligrosamente antiespañol. Socialistas y lerrouxistas estaban inmersos en la Semana Trágica pero supieron retirarse a tiempo. Ferrer Guardia se mantuvo alejado pero no logró huir del somatén. Esta mañana resonaron en los fosos de Montjuich los angustiados gritos de «¡Soy inocente, viva la Escuela Moderna!».

Sin embargo el Gobierno del Sr. Maura no ha sabido ver la posibilidad de error político en la eliminación del Sr. Ferrer. Su elección como cabeza de turco podría suponer un serio desprestigio para el Sr. Maura que, a la larga lo alejará del poder

Tras el fusilamiento anarquistas de todo el mundo se manifestaron contra en España de forma multitudinaria en Alemania, Francia, Austria y Reino Unido.

¡MAURA NO!

La ejecución del Sr. Francisco Ferrer desatará una fuerte campaña personal contra el jefe de Gobierno, el Sr. Maura, centrada en dos palabras «¡Maura no!», que será repetida por grupos anarquistas y socialistas, e incluso sectores liberales (como los diarios de ‘El Trust’, EL LIBERAL o EL HERALDO DE MADRID) hasta forzar la caída del Gobierno Maura.

EL DIARIO ‘EL LIBERAL’ DEFIENDE A FRANCISCO FERRER

El periódico de izquierdas EL LIBERAL de D. Miguel Moya, dirigido por D. Alfredo Vicenti y con D. Joaquín Dicenta como primer espada denunció todas las irregularidades que se produjeron en el proceso contra el Sr. Ferrer.

El Análisis

El precio de la represión

JF Lamata

La mañana del 13 de octubre de 1909, a las 9.05, se ha sellado con sangre una página oscura en la historia de España. Francisco Ferrer Guardia, el ilustre pedagogo y líder anarquista, fue fusilado en el foso de Santa Amalia, en el castillo de Montjuich. Acusado de instigar los violentos eventos de la Semana Trágica de Barcelona, Ferrer ha sido una figura controvertida, temida por los conservadores y admirada por aquellos que luchan por la libertad y la justicia social.

El Gobierno del Sr. Maura ha tomado una decisión que marcará su mandato con un sello de represión. A los ojos de anarquistas, socialistas y hasta algunos liberales, Maura no será recordado como el líder que trajo estabilidad a España, sino como el verdugo de un hombre cuya única arma era la educación y la palabra. Ferrer, con su Escuela Moderna, se atrevió a desafiar el statu quo con ideas progresistas y libros que cuestionaban las estructuras de poder. Por ello, fue visto como una amenaza que debía ser eliminada.

El fusilamiento de Ferrer no solo ha encendido la indignación en España, sino que ha provocado protestas masivas en Alemania, Francia, Austria y el Reino Unido. La eliminación de Ferrer como chivo expiatorio podría ser el error político que acabe con la carrera del Sr. Maura, un acto que le alienará de los sectores más progresistas y lo retratará como un enemigo de la libertad y la justicia.

Los ecos de los gritos de Ferrer, proclamando su inocencia y su amor por la Escuela Moderna, resonarán más allá de los muros de Montjuich. El gobierno de Maura ha cometido un grave error al no prever las consecuencias de este acto de represión. El prestigio de Maura, ya debilitado por su política conservadora, enfrenta ahora un descrédito profundo. La imagen de España en el exterior se mancha con la sangre de un hombre cuya lucha se centraba en la emancipación a través de la educación.

En lugar de silenciar a Ferrer, su ejecución ha amplificado su voz. La historia no será amable con aquellos que permitieron su muerte. La lucha por la libertad y la justicia sigue, y el sacrificio de Francisco Ferrer Guardia será un faro para todos los que creen en un mundo más justo y libre de opresión.

J. F. Lamata