26 marzo 2010
El periódico de Carlos Dávila le califica de 'tonto contemporáneo'
Ignacio Villa (COPE) critica al diario del Grupo Intereconomía: «Si te crees lo que dice LA GACETA es tu problema, yo no me lo creo»
Hechos
El 26.03.2010 el diario LA GACETA dedicó una página a responder a una alusión crítica del conductor de ‘La Mañana’ de COPE el día anterior.
Lecturas
En la tertulia del programa ‘La Mañana’ de la COPE del 25 de marzo de 2010 el periodista D. Antonio Martín Beaumont (director de El Semanal Digital) para defender a los que creen que el Gobierno Zapatero puede estar en nuevas negociaciones con la organización terrorista ETA para que la ilegalizada Batasuna participe en las elecciones 2011 alude a las informaciones del periódico La Gaceta, lo que causa una respuesta despectiva del conductor de la tertulia D. Ignacio Villa Calleja: “Si te crees lo que dice La Gaceta es tu problema, yo no me lo creo”.
En respuesta a sus palabras el periódico La Gaceta del día 26 de marzo de 2010 publica un recuadro editorial de su director, D. Carlos Dávila Pérez de Campo, calificando al Sr. Villa Calleja de ‘tonto contemporáneo’, mientras que D. Carlos Esteban ‘El Trasgo’ dedica toda una página a replicar al Sr. Villa Calleja recordando la caída de audiencia de ‘La Mañana’ de la COPE desde que él está al frente.
26 Marzo 2010
NACHO VILLA: EL HOMBRE QUE SABE HACER AMIGOS
“Si te crees lo que dice LA GACETA es tu problema”. Lo escuchaba este Trasgo, y unos cuantos miembros más de la redacción de este periódico, en la boca de un conocido locutor de una importante cadena radiofónica española. ¿Era en la SER? Frío, frío.
La voz nerviosa y descompuesta que bramaba contra este periódico salía del dial de la COPE y pertenecía al director de La Mañana, Ignacio Villa. Todo había comenzado minutos antes, cuando uno de sus contertulios, Antonio Martín Beaumont, osó saltarse la verdad absoluta y oficial que Villa había predicado en una especie de editorial a eso de las ocho y pico de la mañana sobre las declaraciones de Jaime Mayor Oreja y las palabras demoledoras contra éste de la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal.
Palabras, por cierto, descargadas en los micrófonos del programa de Villa un día antes.
El caso es que Fernando de Haro, responsable de los Informativos de Popular TV, ya había intentado romper la revelada palabra de Villa, pero fue convenientemente ‘placado’.
Con Beaumont la cosa –ya habitual, por otra parte, con ese tertuliano– se convirtió en un guirigay en el que el director del espacio cortaba cada dos por tres a su colaborador, crispándose por momentos. De Haro llegó a subrayar cómo cada vez que se realizaba la menor crítica a Cospedal había quien saltaba como una fiera.
El momento ‘estrella’, sin embargo, llegó cuando a Beaumont, columnista de este periódico, se le ocurrió señalar la información de Alberto Lardiés que aparecía en nuestra edición de ayer sobre los encuentros entre emisarios del PSE y del entorno de ETA. Ahí fue el acabose.
Villa pronunció a grito pelado y con la tensión por las nubes la frase de marras (se la repetimos: “Si te crees lo que dice LA GACETA es tu problema”); Beaumont, como Gary Cooper en Solo ante el peligro, defendió sin apoyo de nadie –subrayémoslo– la credibilidad de los profesionales de esta Casa; el director de La Mañana siguió despreciando nuestro trabajo y ahí quedó el asunto.
¿Quién hubiera podido sospechar que las alusiones veladas a las “tertulias sesudas” y a los “columnistas dañinos” iban a acabar con el responsable de ese espacio escupiendo a los periodistas de un medio, en particular, y de una editora como Intereconomía, con la que la COPE comparte tantos colaboradores en sus espacios?
Las siete vidas de Villa
En esta Casa estamos acostumbrados a la artillería dialéctica de los medios presuntamente de izquierdas. Es algo que se asume y se valora en su justa medida. Unas veces echándonos unas risas y otras veces devolviéndoles las atenciones. Pero que sean quienes, supuestamente, andan en una longitud de onda similar los que intenten desacreditar el trabajo informativo es otra cosa.
Aquí nadie ha puesto en solfa la credibilidad de la radio de la Conferencia Episcopal, de la que Intereconomía, por cierto, cuenta con un paquete accionarial a través de LA GACETA.
Como mucho, se han señalado algunas opiniones llamativas de sus colaboradores o de algunos de sus responsables. La actitud de Villa, sin embargo, son palabras mayores.
El director de La Mañana tiene que empezar a entender que las palabras no salen gratis. Y eso que podríamos haber entrado en asuntos como su ‘reconversión’ cuando la estrella de Federico Jiménez Losantos comenzó a declinar en la COPE.
Proceso de reciclaje del que, para público conocimiento, queda un completo aporte documental en los archivos del conglomerado mediático del turolense. ¡Qué defensa, en otros tiempos, de Mayor Oreja! Por no mencionar, hablando de praxis profesional, esas entrevistas suyas, blanditas, algodonosas y sin chicha.
O la costumbre de erigirse como juez y parte en sus tertulias y machacar a los díscolos. Ni tan siquiera que la ‘normalización’ de su programa suponga disparar contra el público natural de la emisora en la que trabaja, de la que está espantando a marchas forzadas a la audiencia conservadora, incluida la que en otro tiempo era crítica con César Vidal y Losantos.
Con grandes aportaciones a la historia del pensamiento político, como lo de “la derecha de la derecha”. ¿Pensará, acaso, reclutar oyentes entre la franja de audiencia de la Cadena SER? Y todo ello bajo la supuesta inspiración del modelo Herrero. Pobre Antonio. Pobre COPE.
Datos cantan
A las pruebas nos remitimos. En el último Estudio General de Medios (EGM) aparecido en diciembre de 2009, La Mañana perdió 631.000 oyentes, quedándose en 955.000 y consolidando en el segundo puesto de la franja matinal radiofónica a Carlos Herrera en Onda Cero.
Gran mérito, sin duda, por mucho que algunos intentaron camuflar los datos sumándolos a los de todo el año. Enorme trabajo el de conseguir que ese programa bajase, incluso, 100.000 oyentes más que la media general de la COPE.
Al menos puede repartir la pérdida con Enrique Campo y Ely del Valle, que hacen un trabajo digno en el tramo magacín, pero a los que les cunde poco, visto cómo les dejan la audiencia a las 10 de la mañana. En el ‘blog’ especializado Días de Radio se muestran los porcentajes de audiencia de La Mañana por tramos horarios, según el último EGM: de seis a siete perdió una media de 140.000 oyentes; de siete a ocho, 373.000; de ocho a nueve, 423.000; de nueve a 10, 269.000; de 10 a 11, 198.000; y de 11 a 12, 139.000.
Los datos cantan a qué tramo correspondió la huida masiva de oyentes. No crean que la historia queda aquí. Y es que en breve habrá nuevos resultados del EGM, decisivos para el futuro de Villa al frente de La Mañana.
En cuanto a la COPE, no hay nada por nuestra parte. Respetamos y valoramos a esa emisora, en la que día a día grandísimos profesionales, fiel infantería leal y combativa, aportan su trabajo con dedicación y esfuerzo. Y a los que el ruido de las campanas londinenses no les ha abotargado los sentidos.
El Trasgo