22 marzo 1994

Asegura que Berlusconi quiere que el periódico sea 'el órgano' de su partido, Forza Italia

Indro Montanelli abandona IL GIORNALE ante el pase a la política de Silvio Berlusconi y funda su propio diario LA VOCE

Hechos

  • El 11 de enero de 1994 Indro Montanelli dimitió como director de IL GIORNALE.
  • El 22.03.1994 Indro Montanelli fundó el periódico LA VOCE.

Lecturas

Después de su ruptura con Silvio Berlusconi, el veterano periodista italiano Indro Montanelli funda el periódico La Voce para combatir desde la prensa italiana contra la carrera política de su ex jefe y contra su antiguo periódico Il Giornale. El intento de La Voce por ocupar el espacio de Il Gionarle fracasará.

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Las razones de Montanelli:

«Yo no podía admitir una intrusión del editor, Berlusconi. Y mire que a mí me resulta difícil hablar de este señor, que ha sido un grandísimo editor. Un editor que me ayudó a poner en pie IL GIORNALE. Pero ahora se ha convertido en el jefe de un partido y quería que yo me convirtiese en el órgano de este partido. Nunca me he convertido en órgano de ningún partido y tampoco pienso hacerlo ahora. No lo hice ni siquiera en la época del Partido Fascista cuando era mucho más difícil no serlo. Por esa razón me expulsaron, tuve que emigrar, acabé en prisión y no sé cuántas cosas más. Así que, ¿qué quería (Berlusconi)? ¿Que al final de mi carrera renegase de ese pasado de independencia? Eso era una cosa absolutamente imposible. He tomado la decisión de dimitir como director del diario IL GIORNALE que es difícil y lo confieso».

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CRONOLOGÍA DE MONTANELLI:

1938-1973 | La gran firma del Corriere della Sera. Indro Montanelli desarrolla en el Corriere buena parte de la carrera que lo convierte en uno de los periodistas italianos más célebres: corresponsal, reportero, articulista y comentarista de orientación liberal-conservadora. Nunca dirige el periódico, pero termina siendo una de sus grandes figuras. El cambio de línea bajo la dirección de Piero Ottone, que desplaza al Corriere hacia posiciones más progresistas, provoca un enfrentamiento cada vez mayor con Montanelli, decididamente anticomunista y contrario a cualquier acercamiento al PCI. En 1973 se marcha.

1974 | Montanelli crea su propio periódico. El 25 de junio de 1974 aparece Il Giornale nuovo, posteriormente Il Giornale. Montanelli se lleva consigo a varios periodistas del Corriere y pretende crear un diario liberal, conservador y anticomunista que dependa fundamentalmente de sus lectores. Su declaración fundacional resulta particularmente significativa vista desde 1994: quería un periódico que no necesitase ponerse bajo la protección de ningún gran patrón.

1977-1979 | Aparece Silvio Berlusconi. El proyecto tiene prestigio pero dificultades económicas. En 1977 Montanelli acepta financiación del entonces ascendente empresario inmobiliario Silvio Berlusconi, que termina convirtiéndose en el editor y accionista mayoritario. La operación salva económicamente al periódico y comienza una relación extraordinariamente larga entre dos hombres que, durante años, parecen complementarios: Montanelli proporciona prestigio, lectores y una identidad política; Berlusconi, dinero y estabilidad empresarial.

Años ochenta-1990 | Montanelli, el periodista de Berlusconi. A medida que Berlusconi se convierte en uno de los empresarios más poderosos de Italia, resulta inevitable que Il Giornale sea identificado también con él. Montanelli continúa siendo su director y su personalidad dominante, pero el propietario es ya el dueño de Fininvest. Tras la ley Mammì de 1990, que limita la acumulación de televisiones y periódicos, la propiedad formal de Il Giornale pasa al hermano del empresario, Paolo Berlusconi. Durante las grandes batallas empresariales de Silvio —incluida la lucha por el control de Mondadori frente a Carlo De Benedetti— Montanelli no aparece como adversario del patrón: Il Giornale defiende ampliamente las posiciones de Berlusconi. Éste es precisamente uno de los argumentos que harán más llamativa la ruptura posterior: durante años Montanelli pudo convivir con Berlusconi empresario e incluso respaldarlo en sus guerras empresariales; lo que no aceptará será a Berlusconi político utilizando el periódico de su propiedad como instrumento de su candidatura.

1992-1993 | El sistema política de Italia se derrumba. Il Giornale apoya con entusiasmo Mani Pulite y la demolición judicial del viejo sistema de partidos. Paradójicamente, muchos de los temas cultivados durante veinte años por Montanelli —anticomunismo, crítica al Palazzo, liberalismo económico, rechazo a la partitocracia— empiezan a formar parte del espacio político que Berlusconi pretende ocupar. Treccani señala precisamente esa paradoja: el nuevo dirigente político recogerá buena parte del vocabulario que el periódico de Montanelli había difundido durante dos décadas.

Enero de 1994 | La ruptura. Cuando queda claro que Berlusconi va a entrar directamente en política con Forza Italia, la convivencia se hace imposible. Montanelli no quiere transformar el periódico que fundó en órgano de campaña de su propietario y tampoco acepta recibir indicaciones políticas. Tras meses de tensiones abandona Il Giornale en enero de 1994. Berlusconi anunciará formalmente su discesa in campo el 26 de enero. Montanelli, que durante años había sido considerado por muchos como «el periodista de Berlusconi», pasa casi inmediatamente a convertirse en uno de sus adversarios más prestigiosos. La dirección de Il Giornale queda en manos de Vittorio Feltri, bajo la propiedad de Paolo Berlusconi.

22 de marzo de 1994 | Nace La Voce. A sus 84 años, Montanelli vuelve prácticamente al punto de partida de 1974 y funda otro periódico. Se lleva consigo a numerosos periodistas de Il Giornale, entre ellos Federico Orlando y jóvenes como Beppe Severgnini y Marco Travaglio. La Voce pretende ocupar una posición liberal-democrática independiente de los grandes bloques, aunque inevitablemente su enfrentamiento con Berlusconi se convierte en uno de sus principales rasgos.

El Análisis

¿Cuántos lectores vale Montanelli?

JF Lamata

Indro Montanelli tiene algo que ningún financiero puede comprar: prestigio. Lo que está por demostrar es si el prestigio basta para pagar una rotativa. A los 84 años pretende repetir la aventura de 1974, pero ahora las circunstancias son mucho más difíciles: la prensa italiana pierde lectores e ingresos publicitarios, el país se polariza ante unas elecciones decisivas y una importante corriente de opinión conservadora que durante años leyó a Montanelli parece dispuesta a seguir precisamente a Berlusconi. Montanelli quiere demostrar que existe una derecha liberal que puede ser anticomunista sin hacerse berlusconiana y que un periódico puede enfrentarse al hombre que durante años pagó sus facturas; el problema es que Berlusconi tiene televisiones, empresas, dinero y ahora millones de posibles electores, mientras Montanelli tiene fundamentalmente una cosa: lectores que confían en Montanelli. Quizá sean suficientes para hacer un grandes artículos; falta saber si son suficientes para mantener una empresa editora de periódicos en pie.

JF